Adam Bielecki y Louis Rousseau conforman uno de los equipos más potentes de los que hay en las montañas de Pakistán este otoño. El polaco y el canadiense todavía no han desvelado el principal objetivo que los ha llevado hasta allí esta temporada, pero ya son noticia por su trabajo durante la fase de aclimatación. La han concluido con dos ascensiones a sendos picos vírgenes sin nombre del valle de Hunza.
Bologan Sar… o Pico Patata
Ambas cimas cayeron en una misma salida. Partieron el domingo al amanecer desde el campo base avanzado que habían instalado a una altitud de unos 5.000 metros. Necesitaron cinco horas y media para superar un corredor de hielo con una inclinación de hasta 60 grados, que los llevó hasta la arista, a unos 5.750 metros de altitud.
Desde allí, necesitaron otros cuarenta minutos de cresteo difícil sorteando cornisas hasta la primera de las dos cumbres. Decidieron llamarlo Bologan Sar, “Pico Patata, no preguntéis por qué”, aclara el propio Adam Bielecki.
Regresaron al punto que habían alcanzado previamente en la arista y continuaron la escalada a través de una cresta compleja, que les ofreció terreno mixto y enormes cornisas. Llegaron a un paso a unos 5.700 metros de altitud, donde montaron un vivac al pie de la impresionante cúpula de su siguiente objetivo.
Zang Sar… o Pico Oxidado
Pasaron una noche relativamente cómoda aunque muy fría. A las 8:15 de la mañana iniciaron la ascensión por la complicada arista. “La elección del camino fue difícil: por la izquierda nos amenazaban avalanchas de placa y por la derecha gigantescas cornisas”, comenta Bielecki sobre el dilema con el que se encontraron.
En esta ocasión, la escalada fue básicamente sobre hielo aunque las dificultades se fundamentaban más bien en lo psicológico que en lo técnico: “la inclinación máxima fue de 70 grados, lo que no refleja plenamente la seriedad del desafío”. Vivieron un momento especialmente tenso cuando Louis Rousseau sufrió una caída de más de veinte metros tras ser arrastrado por una placa de nieve y aterrizó sobre la cabeza de Adam Bielecki.
Ambos se recuperaron sin mayores consecuencias y continuaron ascendiendo. A las 12:41 horas alcanzaron el serac de la cima, donde curiosamente cada uno de sus dispositivos GPS marcaba una altitud diferente: ¿5.945 o 6.152 metros? Decidieron bautizar esta cumbre como Zang Sar, o Pico Oxidado, “debido al color característico de la roca”.
Siete primeras en Pakistán
Tras un regreso que requirió desescalar, rapelar y caminar por el corredor que ya conocían del inicio de la aventura, finalmente regresaron sanos y salvos a su campo base el martes. Allí, mientras empiezan a pensar en sus próximos pasos, Adam Bielecki hacía balance de su actividad en Pakistán en los últimos años: el Bologan Sar es su cuarto cincomil virgen en el país, y el Zang Sar se convierte en el tercer seismil virgen que escala en Pakistán.

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