Hace algo más de cinco años anunciamos el nacimiento de Surinam como zona de escalada, un proyecto pionero que vino de manos de la asociación Climbing for a reason, cuyo objetivo es desarrollar la escalada en lugares poco favorecidos del planeta, implicando en ello a los locales. “Escalar por una razón” busca que la escalada sea un descubrimiento y un disfrute para los habitantes, y a la vez una herramienta que les ayude a generar unos ingresos. Desde entonces, han desarrollado otros grandes proyectos en lugares como La Junta (Chile), el valle de Shigar (Pakistán), Musoma (Tanzania) o, más recientemente, en las paredes de Angola.
Cinco años después del inicio del proyecto en Surinam, Climbing for a reason hace balance de lo logrado en un camino que han recorrido con las organizaciones Climbing Suriname y la fundación Amusukang.
Aseguran que la escalada ha evolucionado de manera muy positiva, especialmente en la ciudad de Paramaribo, capital del país. Actualmente, la fundación local de movimiento Amusukang ha logrado asociarse con varios operadores turísticos, lo que ha permitido organizar más expediciones a Ebba Top y otros lugares, ya sea para senderismo o escalada.
En Paramaribo ya existen dos escuelas con muros de escalada y clases integradas dentro de sus programas deportivos, un tremendo avance pensando que la escalada no era un deporte en este país hace 5 años.




También hay un muro de escalada cercano al centro de Paramaribo, donde los integrantes de Climbing Suriname imparten clases, lo que nos deja en claro que hay profesores y guías que hoy pueden obtener ganancias gracias a que la escalada se ha convertido en un deporte atractivo para el país. Además, está en construcción un nuevo muro de escalada en un centro comunitario cerca del aeropuerto Zorg, en Hoop.
Como explican desde Climbing for a reason, el rocódromo de Paramaribo «ha generado un cambio en la comunidad, ha tenido una excelente acogida y son ellos mismos los que luego crean más comunidad. Es por eso, que lo que hacemos de construir pequeños rocódromos antes que desarrollar las zonas rocosas es un acierto muy grande, es una invitación amistosa y entretenida a la escalada, muy motivadora a la vez y una hermosa manera de conectar con la comunidad».


Durante el proyecto se han formado guías locales, como Guillermo, un chico local de la aldea de Boslantie (la más cercana al sector de escalada en roca), quien escala activamente, suele frecuentar el rocódromo y puede beneficiarse de la escalada, todo un triunfo para la organización. Guillermo también es ranger oficial de la selva, y su formación ha sido posible gracias al apoyo de la fundación Amusukang y del Amazon Conservation Team. También Climbing for a reason formó a algunos guías de esta misma aldea para que fueran ellos quienes guiaran a las personas en la experiencia de escalar y vivir dentro de la selva.
Aun se mantiene el contacto con Basha Cornelli (consejera de Boslantie, lugar donde viven la comunidad autóctona de los Matawai) para mantener los acuerdos de respeto y uso de los espacios en la montaña que son territorios Matawai. Explican que desde la pandemia del COVID, mucha gente ha emigrado de la selva a Paramaribo, por lo que ahora son muy pocas las personas que viven en Boslanti de forma permanente. Aun así, se han realizado talleres e invitaciones para que niños de comunidades como Matawai puedan aprender a escalar.


En cuanto a los tours de escalada, Amusukang colabora con distintos operadores turísticos que ya cuentan con los medios necesarios para estas expediciones, contratando a guías locales como Guillermo. Así, él se beneficia económicamente realizando tours a la montaña de Ebba Top: asegurando, guiando a los escaladores por las rutas, e incluso enseñando técnicas básicas.
El gran problema para el grupo étnico de los maroons es que las oportunidades laborales en la selva son muy limitadas, mayormente ligadas a la industria forestal o a la minería de oro. El turismo, aunque aún se encuentra en una etapa inicial, representa una alternativa más sostenible. Sin embargo, según explican desde Climbing for a reason, «todavía estamos lejos de poder generar suficientes oportunidades laborales para un mayor número de personas en estas comunidades, pero la escalada, y otras actividades en la naturaleza, avanzan y prometen».




Aseguran que este proyecto ha sido «desafiante y súper satisfactorio, porque cuando uno viene de afuera, trae consigo ideas que luego se van ajustando según lo que realmente le interesa y necesita la gente local. Al principio pensamos que los tours a las montañas serían lo más atractivo, pero resultó volverse muy costoso por su difícil acceso, aunque poco a poco, fueron agarrando vuelo».
Y explican que «las actividades de movimiento y escalada organizadas por Amusukang han despertado el interés de muchas personas en Paramaribo, provenientes de distintos estratos sociales. Esto ha dado lugar a una comunidad escaladora pequeña, pero bien organizada y sólida».












Dudo mucho de ciertas actividades que se amparan en proyectos sociales. Si se quiere ayudar a países pobres creo que hay otras formas y no es construyendo muros de escalada e inventarse proyectos "desafiantes y super satisfactorios" El tiempo dirá para quien resulta "súper satisfactorio."