La cara norte del Gross Wellhorn (3.191 m), en los Alpes berneses suizos, todavía conserva ese carácter de montaña poco frecuentada que obliga a combinar escalada, orientación y compromiso alpino. Entre el 23 y el 25 de septiembre, Silvan Schüpbach y Janluca Kostner han completado la primera ascensión íntegramente en libre de Untergang der Titanen, una línea de unos 600 metros y 20 largos, con dificultades de hasta 8a.
La ruta no era nueva. Silvan Schüpbach había participado en su apertura el año pasado junto a Marco Malinowski, Benjamin Bosshard y Filippo Sala, durante una primera incursión por esta zona prácticamente virgen de la cara norte del Gross Wellhorn.
Encontrar una línea viable a través de la compleja estructura de la pared fue entonces uno de los principales desafíos. Un año después, Schüpbach regresaba para intentar resolverla completamente en libre, esta vez acompañado por Janluca Kostner.
Silvan Schüpbach señala que la principal dificultad de Untergang der Titanen reside en su continuidad. Durante sus 600 metros, la vía mantiene un nivel de exigencia elevado. “El verdadero desafío está en la dificultad constante. La escalada sigue siendo exigente a lo largo de 20 largos”, explica el alpinista suizo.
La aproximación ya anticipa que no se trata de una vía deportiva convencional. Son necesarias aproximadamente tres horaspara llegar a una pared donde la escalada libre se combina con navegación alpina y protección mediante una mezcla de parabolts y seguros móviles.
La roca es, en buena parte de la ruta, sorprendentemente sólida, una de las características que hacen especialmente atractiva la línea.



Dos noches colgados de la pared
La ascensión exigió además asumir el componente de aventura que Silvan Schüpbach considera inseparable de este tipo de escalada. La cordada pasó dos noches de vivac sobre una estrecha repisa de la pared, una experiencia que, según el propio alpinista, profundiza la conexión con el lugar.
El calendario tampoco ayudó. Después de un verano excepcionalmente caluroso, la cara norte del Gross Wellhorn ya había entrado de lleno en condiciones invernales a finales de septiembre. Las temperaturas bajo cero sorprendieron a los escaladores y añadieron otro elemento a una ascensión que ya combinaba dificultades técnicas y compromiso alpino. “En una cara norte se nota inmediatamente el cambio de estación”, explica el suizo.
La ruta alcanza una dificultad estimada en un grado de 8a (7b obligado). Para afrontarla, la cordada utilizó dos cuerdas de 60 metros, 12 cintas exprés y un juego de friends del 0,2 al 2.


Un nombre ligado al retroceso de los glaciares
Untergang der Titanen –literalmente La caída de los titanes– tiene un doble significado. Según explica Silvan Schüpbach, el nombre alude por un lado al retroceso generalizado de los glaciares y, por otro, a la novela histórica La caída de los gigantes, de Ken Follett.
La ascensión también tuvo un componente generacional para Schüpbach. El alpinista destaca especialmente la oportunidad de compartir la pared con Janluca Kostner, procedente del Tirol del Sur, y con otros jóvenes escaladores de su entorno, como Filippo Sala y Benjamin Bosshard. “Fue emocionante y educativo para mí ver escalar a estos jóvenes talentos”, señala.
Pero la historia de Untergang der Titanen todavía no está terminada. Silvan Schüpbach ya identifica el siguiente objetivo para quienes quieran llevar más lejos la línea: encadenar los 600 metros y sus 20 largos en una sola jornada. La vía está ahí, la roca es buena y la dificultad llega hasta el 8a. Ahora, el reto queda abierto a la siguiente generación.












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