Chile ya tiene su primera propuesta de 9a+. Y a diferencia del primer 9a, que corrió a cargo del alemán Alex Megos en 2017 con Pasito a pasito, llega por mediación de un escalador local. Se trata de Ronny Escobar y de su Camino al exilio, situada en el Valle de los Cóndores, la meca de la máxima dificultad en el país sudamericano.
“Muchas sensaciones y pensamientos en este proceso, ¡que este domingo logré ponerle fin con un tremendo pegue!”, compartía ayer mismo Ronny Escobar en sus redes sociales. El encadenamiento de Camino al exilio ha sido para él la constatación de su crecimiento personal como escalador: “Llevo harto tiempo sintiendo que estoy avanzando de nivel y es lindo plasmarlo en la pared”.
Dos bloques encadenados
La principal dificultad de Camino al exilio radica en la sección que enlaza dos bloques sin reposo alguno. Lo cuenta el propio Ronny Escobar: “Es una sección muy muy difícil, con dos búlders seguidos, o uno muy largo, dependiendo de cómo lo veas. En mi opinión, el primero es un V12 (8A+) de mucha fuerza de regleta y posición, y el otro debe andar por el V10 (7C+) más o menos de mucha posición y pies muy malos; hay que hacer los dos seguidos sin descanso”.
Un 9a+ argumentado
Chile cuenta con diferentes vías de noveno grado desde aquel Pasito a pasito. Han sido noticia, por ejemplo, Tecnoking 9a con primera ascensión del propio Ronny Escobar en Las Chilcas, o su vecina Tecnoqueen 9a de Leo Cea. Y también La sensación del bloque 9a, que admiró a Adam Ondra cuando la repitió en 2020.
Ronny Escobar toma todas esas vías como referencia y también cuenta con los consejos de reputados escaladores internacionales para argumentar su propuesta de 9a+. Eso sí, “es una ruta muy difícil de graduar”, concede. A continuación, explica que “al principio pensaba que sería tal vez un 9a muy duro, seguro la ruta más dura que he hecho hasta ahora, pero después de conversar con Nathaniel Coleman –que probó la ruta este fin de semana– sobre la dificultad de los crux, sonaba mucho más sensato proponer 9a+”.
Aun así, Ronny Escobar asume que “claro, es una propuesta; pero creo que ya es hora de proponer algo así en Chile”. “El futuro confirmará el grado y lo que venga solo ayudará al progreso de la escalada”, concluye.








