Franco Cookson es un personaje que suele volar fuera del alcance del radar mediático de la escalada. Y no por falta de actividad remarcable, que tiene mucha y buena, sino por su personalidad humilde y discreta. Su último logro, sin embargo, no ha pasado desapercibido. Y es que ha completado la primera ascensión de But nothing is lost en el Ben Loyal (Escocia), para la que propone un grado inédito en las islas de E12 7a. Una cotación solo comparable con la de Bon voyage de James Pearson en Annot.
“Todavía estoy muy lejos de ser capaz de asimilar lo que ocurrió en esta vía”, escribía Franco Cookson en sus redes sociales. “Escalar algo de esta calidad y con una logística tan complicada es alucinante, y sé que el esfuerzo que he dedicado a ella durante los últimos cuatro años es algo que probablemente nunca podré superar”, añadía.
Se trata de una afirmación a tener muy en cuenta, viniendo de alguien que ya había transitado el E11 con vías como Nothing lasts o Immortal y que había formado cordada con Sean Villanueva, Nico Favresse y Ben Ditto en el Mirror Wall.
Para él, la línea de But nothing is lost “fue extremadamente dura emocionalmente”. Y apunta que “ la fuera de la ética del trad británico, y de las grandes escaladas expuestas en pared en general, es tal que deja una huella profunda en el alma”.
La vía perfecta
Franco Cookson describe But nothing is lost como una vía “perfecta, pura y simple”. Y agrega que le resulta difícil “pensar en muchas líneas en el mundo que puedan compararse con ella”.
Destaca tanto la calidad de sus movimientos como la espectacularidad de la posición en alguno de sus pasos. “Literalmente estaba más allá de mis sueños más salvajes cuando empecé a escalar (y es un tema sobre el que soñé muchísimo…)”, señala con ironía.
La vía consta de dos largos, para un total de 60 metros de desnivel con tendencia hacia la izquierda. El primer largo (35 m) concentra las mayores dificultades técnicas y también el nivel más alto de exposición, con emplazamientos muy muy precarios. El segundo largo (25 m) consiste en una chimenea que obliga a tirar de técnicas de offwidth, que técnicamente son más sencillas que el anterior pero requiere experiencia en esas lides.








