Ir a prisión tiene algo de emocionante

Alain Robert: «He sido detenido por la policia más de 100 veces por escalar edificios»

Conocido como el Spiderman francés mantiene una intensa actividad como escalador de edificios, principalmente en solo integral. ¿Quién hay detrás de este personaje que ha sido detenido mas de 100 veces y ha dormido en muchas cárceles del mundo?

Autor: Isaac Fernández/Desnivel.com | 1 comentario | Compartir:
Alain Robert
Alain Robert   Darío Rodríguez

Alain Robert es un tipo incomprendido por definición. Su imagen es la de una estrella del rock y, de hecho, como tal es tratado en algunas de sus performances en lugares como Dubai, Abu Dhabi o Moscú, donde miles de personas se concentran para verle escalar. Nunca ha sido un escalador al uso. Incluso cuando escalaba en roca, ya lo hacía a menudo sin cuerda, realizando incluso 15 solos integrales en vías de dificultades de entre 8a y 8b.

En 1994 escaló el primero de los más de 140 edificios que figuran en su currículum. Rascacielos impresionantes entre los que se cuentan algunos de los edificios más grandes del mundo han sido escalados por él, a quien se conoce popularmente como el Spiderman francés. En nuestro país, ha escalado varias veces la Torre Agbar de Barcelona y también subió el edificio del Puerta América de Madrid.

A nivel internacional, ha escalado algunos de los rascacielos más emblemáticos y altos del mundo, como el Burj Khalifa (828 m) en Dubai (2011), el edificio Taipei 101 (508 m) en Taiwán (2004), las Torres Petronas (452 m) en Malasia (2009), la Torre Sears (443 m) en Chicago (1999), la Torre Eiffel (300 m) de París, la Ópera de Sydney (1997) o el Empire State (381 m) de Nueva York (1994).

Pero, ¿quién hay detrás del personaje? ¿Cómo es Alain Robert en la distancia corta? Mantuvimos con él esta larga conversación en la que nos transmite su filosofía de la vida y la escalada.

«Cuando me pidieron escalar el primer edificio pensé que estaban un poco chiflados»

¿Cómo empezó tu carrera de escalador de edificios?
En realidad fue una petición de la empresa suiza de relojes Sector No Limits, que en esa época, hace más de 20 años, era muy conocida por reclutar a gente que hacía cosas locas y fichándolas para su equipo. Volé a Italia, porque sus dirigentes estaban en Italia y no en Suiza, y me preguntaron si estaría dispuesto a escalar edificios. Al principio pensé que estaban un poco chiflados.

¿De qué año estamos hablando?
Hace mucho tiempo, sería 1993, cuando conocí a ese tipo, Marco Francesconi. Por cierto que Marco de Benedetti hacía películas para ellos y había filmado a un tipo que hacía esquí extremo en las montañas, y creo que había hecho algo bajo la cara sur del Mont Blanc esquiando.

¿Entonces te pidieron que lo hicieras?
Entonces me presentaron a Michele Radicci como el tío que iba a hacer el vídeo y que tenía la idea de comparar una torre de arenisca de Utah con un edificio. Quería que yo escalara en solo integral varias de esas torres, para luego cambiar a algunos edificios. Como si estuvieras en el desierto, cansado, sin agua… y entonces te desmayas y empiezas a pensar que estás haciendo lo mismo en la ciudad, con todo… Está bien hecho.

«Finalmente me di cuenta de que lo que aquel tipo me decía no era tan estúpido como parecía. Había potencial…»

O sea que fue la idea de un realizador…
Sí, y lo grabó en 16 mm, ya que en esa época todavía no se usaba tanto el formato digital.
La cuestión fue que al principio me dijeron que iban a encargarse ellos de las autorizaciones para escalar los edificios, pero después de seis semanas no habían conseguido ninguna. Fuimos a Estados Unidos: Nueva York, Chicago, Dallas y Houston. Revisamos varios edificios y me quedé sorprendido, porque finalmente me di cuenta de que lo que aquel tipo me decía no era tan estúpido como parecía. Había potencial. Me dijeron que íbamos a utilizar cuerdas y esto y lo otro… por mí, bien.
Pero a las seis semanas me dijeron eso, que tenían un gran problema, porque habían invertido ya mucho dinero en la historia pero no tenían ninguna autorización. Y que habían hablado con unos abogados que les habían dicho que, quizás, si pudiera escalar sin autorización estaría bien. Y finalmente vi que ese podría ser mi estilo.

«Escalaba mucho y escalaba vías muy difíciles en solo integral. Llevaba los límites más allá»

¿Cómo el escalar edificios se puede convertir en el estilo de alguien? Porque nadie piensa en ello cuando piensa en la escalada, ¿no?
Yo ya estaba bastante encaminado, entre la media de escaladores. Yo escalaba mucho y escalaba vías muy difíciles en solo integral. En esa época, 8a, 8a+, 8b… era una especie de caso único en todo el mundo y realmente hacía locuras. Llevaba los límites más allá.

«En aquella época yo era el único que podía hacer esa clase de dificultades en un estilo tan arriesgado, tan aleatorio»

¿Era una época en que hubiera gente que solía hacer eso o no?
Había algunos, pero no muchos. Estaba Patrick Edlinger, pero no hacía esa clase de dificultades; Jean-Christophe Lafaille… en realidad, yo era el único que podía hacer esa clase de dificultades en un estilo tan arriesgado, tan aleatorio.

¿Cómo ves a alguien como Alex Honnold, que puede estar haciendo cosas que tú podrías haber hecho muchos años atrás?
Exactamente, es un gran chico. De hecho, lo conocí en un festival de cine de montaña en Polonia hace unos tres años. Él vio mi presentación, vio mis fotografías y quedó… Le enseñé cómo hacía una dominada con un solo dedo meñique, y en un búlder, no en una barra… quedó bastante impresionado.

Pero lo que él hace, ¿es el tipo de actividad que tú habías hecho?
En realidad yo hice cosas más difíciles, pero más cortas, en el Verdon, por ejemplo.

«Ahora vivimos en un mundo completamente diferente. Si hacemos algo que sea un poco extraordinario, hay toneladas de imágenes en las redes sociales»

Sin embargo, tus escaladas no fueron tan seguidas por la prensa de la época, mientras que las suyas son muy populares…
Sí, pero es fácil de entender. En aquella época no había tanta gente utilizando dispositivos como la GoPro, esto y aquello. Ahora vivimos en un mundo completamente diferente. Si hacemos algo que sea un poco extraordinario, hay toneladas de imágenes. Como esos que se subieron a una grúa en China, que no es nada, utilizaron las escaleras para subir hasta arriba del edificio, grabaron algunos planos bonitos en la grúa… ¡y su vídeo ha tenido 16 millones de visualizaciones!

Está claro que internet y las redes sociales lo han cambiado todo…
Exacto. Es por eso que me arrepiento… sí que hice unas pocos fotos cuando escalé La nuit du lezard o Polpot en el Verdon, pero un vídeo hubiera sido algo increíble. Fíjate que hace ya más de 20 años que escalé La nuit du lezard y todavía hoy se mantiene entre las realizaciones más difíciles en solo integral.

¿Qué grado tiene?
8b, pero es aleatoria. Es bastante vertical, y la placa del final te garantizo que es resbaladiza… En realidad, La nuit du lezard no ha sido nunca escalada a vista.


 

¿Te has adaptado a las nuevas tecnologías, redes sociales como Facebook, Twitter…?
Sí, sí. Hace un año entendí que Facebook no era algo malo y ahora tengo 45.000 seguidores… y hace un año tenía 5.000. Si lo comparas entre los escaladores, 45.000 significa estar entre los más seguidos.

«Cuando escalas un rascacielos es largo, es agotador, y no sabes si serás capaz de llegar hasta la cima, pero se trata más de una cuestión de resistencia»

¿Cómo describes tu actividad como escalador, en comparación con la actividad considerada normal para un escalador?
Es diferente. Y supongo que para la mayoría de la gente, escalar edificios parece imposible. Y está claro que no lo es. Algunos son incluso fáciles. Yo no pretendo que sea algo difícil… La nuit du lezard o Polpot son mucho más difíciles… Bueno, cuando escalas un rascacielos es largo, es agotador, y no sabes si serás capaz de llegar hasta la cima, pero se trata más de una cuestión de resistencia. Cuando escalas La nuit du lezard es muy corto, son 25 metros, pero puedes caer en cualquier momento.

«No puede garantizarte que no vayas cinco años a prisión, pero al menos es el mejor abogado»

¿Cuál o cuáles han sido las escaladas de edificios más importantes para ti?
El edificio que ha significado más para mí son las Torres Petronas de Kuala Lumpur. Esta historia es como un sueño. Me llevó 12 años. Nunca he tenido un sueño que me llevara tanto tiempo poder hacer realidad. La primera vez que lo intenté, fui detenido por la policía, en un país en que el régimen es duro. Después de eso, vi la reacción de las autoridades y pensé «olvídate de Malasia». Diez años después, lo intenté otra vez y volví a ser detenido. Entonces me investigaron mucho e intentaron jugar sucio conmigo, pero finalmente después de dos días fui liberado. De nuevo, volví a pensar «que le den a las Petronas, porque no se puede hacer». Pero luego tuve este evento en 2009 para Channel 4. Querían actualizar el episodio que habían hecho sobre mí y que escalara otro edificio. Les dije que quizás podía hacer algo en el centro de Los Angeles, o quizás había un edificio nuevo en París… pero me quedé pensando que quizás podría volver a intentar las Petronas. Llamé a mi amigo abogado -he estado dos veces en prisión- y me dijo: «Alain, si quieres mi consejo, no vayas, porque esta vez te podrían caer de tres a cinco años». Pero vio que yo insistía y dijo que iba a contactar con el mejor abogado criminalista de Malasia que era amigo suyo, a ver si me podía ayudar. Después me confirmó que me iba a ayudar: «no puede garantizarte que no vayas cinco años a prisión, pero al menos es el mejor». Y finalmente, lo hice.

«Finalmente alcancé la planta 88, ya estaba a 375 metros, pero el top está a 76 metros por encima»

Tal como lo cuentas, parece que tú preparación es más bien a nivel legal que a nivel de escalada…
Sí y no. En realidad, ya conocía bien el edificio, porque había fracasado dos veces cuando me cogieron en la planta 60 del edificio, que es como dos tercios de la ascensión. Aunque todavía quedaban cosas… por ejemplo, en la planta 87, el cristal es el doble de grande y no lo había visto… ¿Sabes cuándo lo vi? La víspera del día en que lo escalé. Estaba dentro de otra torre un poco lejos, mirando con los prismáticos mientras me grababa el chico de Channel 4 cuando de repente me di cuenta… ¿cómo puede ser que no me hubiera dado cuenta después de tanto tiempo de que en la planta 87 había unas ventanas que eran el doble que todas las demás? Cuando lo hice al día siguiente, eso fue durísimo. Estuve verdaderamente en un punto de no retorno. En cuanto lo hubiera pasado, no sería capaz de rehacer el camino al revés. Y cuando finalmente alcancé la planta 88, ya estaba a 375 metros, pero el top está a 76 metros por encima. Pero antes hay una gran bola, un gran desplome… Bueno, yo continué la ascensión, pensando en ir al menos hasta la base de esta esfera, luego bajas de nuevo a la planta 88 y esperas a los policías. Pero cuando estuve en la parte de abajo de la esfera, pensé que podía intentarlo. Y lo hice. Siempre teniendo en mente que todo lo que escalara tenía que ser capaz de destreparlo, porque es una aguja fina y allí nadie te va a poder ayudar.

Y al final hay otra bola bastante difícil, que tuve que intentar varias veces. Empezaba, pero me volvía rápidamente hacia abajo… Mi sueño era escalar el edificio, hasta la planta 88, ahora estaba muy por encima de allí y todavía quedaban unos dos metros… fue un momento muy frustrante para mí. Y cuando ya estaba a punto de bajarme, me dije que tenía que intentarlo una vez más y que no podía abandonar allí. Y no es porque no fuera a cumplir mi sueño, porque eso ya lo había hecho, pero es que esto se había ido convirtiendo en mi sueño a medida que estaba tan cerca…

«Esta ascensión lo combina todo. Combina el miedo de la policía, previsiones meteorológicas…»

Y al final se convirtió en un sueño hecho realidad…
Sí, tuve que pellizcarme. La lástima es que utilicé una cámara subjetiva que no funcionó. Era la primera vez que la utilizaba y no entendí cómo funcionaba…

Pero bueno, en definitiva, esta ascensión lo combina todo. Combina el miedo de la policía, previsiones meteorológicas… porque son muy importantes: estuve comprobando los partes quizás 20 veces, y en la previsión por horas durante los siete días que estuve esperando, no hubo ni una sola hora en que la posibilidad de lluvia fuera menor del 30%. Sabía que podía empezar a llover en cualquier momento, y eso daba miedo…

Y además de la lluvia y la policía, la gente de Channel 4 conseguió autorización para utilizar el helicóptero alrededor de la Torre 2 y montó allí la logística, mientras que esa torre es mucho más irregular que la Torre 1, que es más fácil.

¿Has encontrado algún edificio que, después de convertirse en un sueño, no haya sido posible de escalar por razones técnicas?
En realidad, hay un montón que no puedo escalar. Pero como esto se ha convertido en un trabajo para mí, he hecho también muchas ascensiones con ventosas, que puedes escalar cualquier cosa. Y además las grandes compañías están contentas con ello, porque les gusta la seguridad.

«Incluso ir a prisión tiene algo de emocionante; es algo nuevo, y te metes en un mundo diferente»

En cualquier caso, es un trabajo peligroso…
Sí, lo es, pero me da una calidad de vida fantástica. Viajo mucho, conozco gente, descubro culturas… Y tampoco sé qué otro trabajo podría hacer. Incluso ir a prisión tiene algo de emocionante; es algo nuevo, y te metes en un mundo diferente.

¿Sigues escalando en roca?
Muy poco. La última vez que escalé fue en Bali, en un pequeño acantilado. Difícil, pero nada alto, unos diez metros. Aún así en solo integral.

¿Siempre?
Sí, no uso cuerda. Es algo curioso, porque llevo escalando así desde hace cerca de 40 años.

«Cuando hice La nuit du lezard, sabía que había posibilidades de que me cayera y muriese»

Alguien diría que parece increíble que sigas con vida.
Mucha gente piensa eso. Pero por el hecho de que doy conferencias a grandes compañías (bancos, aseguradoras, químicas…), la gente piensa que manejo el riesgo. Si no, no estaría vivo. A pesar de que he tenido algunas advertencias, porque me he caído y he sufrido heridas graves, pero al menos pude salir de ellas.

¿Cómo manejas ese riesgo, ese compromiso, para mantenerte bajo control?
Digamos que cuando hice La nuit du lezard, sabía que había posibilidades de que me cayera y muriese, pero aún así la hice. Y lo hice sólo por fuerza de voluntad. Porque pensé que sería capaz de hacerla. Pero también podría haber elegido lo contrario, porque el estilo es muy aleatorio. Piensas que puede funcionar, pero no eres capaz de explicar por qué.

Hay mucha gente que piensa que Alain Robert, Spiderman, es como un ‘freaky’, un loco… ¿Estás loco? ¿Eres un ‘freaky’?
Eso es lo que la gente piensa, me juzgan… pero ese es su problema, no el mío. Mi vida es perfecta: hago lo que me gusta y me gano la vida haciéndolo, así que si creen que soy un loco, no es mi problema.

De hecho, tal como explicas, organizas y planificas las cosas cuidadosamente…
Eso creo. En definitiva, siempre he intentado estar seguro de que era capaz de hacerlo, y así lo he hecho.

«He sido detenido por la policia más de 100 veces»

¿Cuántas veces has sido detenido por la policía?
Más de cien veces. Incluso tengo prohibida la entrada en Australia, tuve prohibida la entrada en China, he sido deportado de Indonesia, de Brasil…

Tú pasaporte debe de ser curioso de ver…
He tenido muchos pasaportes. En cuanto tengo un pasaporte que da un poco de miedo de ver, declaro que se me ha perdido y me hago uno nuevo.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy trabajando en una gran película sobre mi vida.

¿Qué has escalado en España?
En Barcelona y también en Madrid. En Madrid escalé la Puerta América para Loctite… y cuando estuve arriba, me colgaron de un techo boca abajo con Superglue. Fue gracioso, porque se suponía que tenía que escalar con cuerda, pero pregunté si pasaba algo si a media subida me quitaba la cuerda y me dijeron que no, y así lo hice. He hecho cosas así también con Discovery Channel… Hay grandes jefes en Estados Unidos que insisten en el tema de la seguridad.

«Hago solo integral, así que siempre es una cuestión de vida o muerte»

¿Hasta cuándo crees que puedes mantener este nivel?
Si es posible, quizás hasta los 60 o más, no sé… Lo importante es tener salud y no creo que la edad sea importante. Está claro que el problema es que hago solo integral, así que siempre es una cuestión de vida o muerte. Pero es una gran sensación, cada vez que empiezo una ascensión hay cierta presión sobre mí, pero sé que una vez estoy escalando esa presión se va. Simplemente estoy concentrado y nada más. Es una buena sensación.

En tu propia página web te calificas como el Spiderman francés. ¿Te gusta eso?
En realidad, no. Pero al final tienes que encajar con la forma en que la gente te conoce… por ejemplo, también se utiliza mucho la expresión «con las manos desnudas» cuando se habla de mí, aunque todo el mundo escala con las manos desnudas. Pero incluso he publicado un libro con ese título.


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.