Recién acabado el bachillerato, y ya matriculado para empezar a estudiar Ingeniería Electrónica el año que viene, David Bermúdez (17 años) está disfrutando de unas merecidas vacaciones en familia.
Desde que ha salido de casa no ha dejado de recolectar. Han pasado por Cicera y La Hermida, en Cantabria, donde su ristra de encadenamientos incluye tres 8b a vista, 8c en dos pegues (Ajo crudo) y 8c+ en otros dos pegues (Mobydick), además de otros cuantos 8a y 8a+ a vista, una modalidad que se le da especialmente bien y en la que el joven escalador cuenta con hasta 8b+ encadenado.
Después han pasado tres semanas en Rodellar, visitando por primera vez el sector Museo, y aquí tampoco ha dejado cuadro sin pintar. En total ha encadenado cuatro novenos: Meninas 9a, La Gioconda 9a, Donatello-Gioconda 9a y Mona lisa integral 9a+.
Esta última le sitúa como el encadenamiento más precoz en el grado de un escalador nacional, hasta donde sabemos. Pero no es algo que a David le importe para nada: «Me suelo emocionar más por las vías en sí que por el grado», nos cuenta en esta entrevista que hacemos por whatsap, en un descanso entre dos viajes de escalada.
No ha sido solo el encadenamiento de tu 9a+, es que vas por primera vez al sector Museo y prácticamente tachas todas las duras: dos 8c, tres 9a, un 9a+… ¡menuda lista! ¿Cómo lo has vivido? ¿Dirías que es un estilo que se te da especialmente bien?
La verdad que no sabía que iba a poder hacer tantas vías en poco tiempo. Estoy muy contento de haber podido tener un rendimiento alto en un estilo al que no estoy acostumbrado. Mi técnica de rodillas ha mejorado desde que llegué ya que las primeras vías las hacía con métodos muy sin rodillas.
Sobre Mona lisa integral, tu primer 9a+ con el que vuelves a romper récord de precocidad en el grado en España, ¿esto es algo que se te pasa por la cabeza o ni lo piensas?
Puede que sea el más joven, pero eso es lo de menos, lo importante es lo buena que es la vía. Al principio no pensaba ni en probar 9a+, ya que mi técnica de rodillas no es la mejor. No pienso mucho en eso la verdad, prefiero quedarme con la buena compañía del viaje y los buenos momentos.
Sobre la vía: ¿Cuántos intentos te ha costado?
La vía no me ha costado mucho, pero es difícil saberlo con exactitud ya que combina varias vías. La propia forma de la cueva lleva a que las vías se junten.
Cuando llegaste a la cadena, ¿fue simplemente un noveno más o sentiste algo más especial?
Fue un noveno más, supongo. Me suelo emocionar más por las vías en sí que por el grado.
¿En algún momento te has sentido cerca de tu límite?
Creo que tengo progresión todavía ya que no creo que sea mi límite
Tu rendimiento a vista también es excepcionalmente bueno, algo no muy habitual entre los jóvenes de hoy, que se dedican más a ensayar, ¿cuáles son las vías más duras que has hecho en este estilo o bien en pocos pegues?
Sí, me encanta la escalada a vista, es mi modalidad favorita. He hecho algún que otro 8b+ en Cuenca y Margalef pero mi a vista más duro para mí es Trapecista, un 8b de placa en la Hermida en la que me empleé a fondo y luché con todo lo que tenía.
¿En qué estado mental sueles afrontarlas?
Suelo entrar a las vías a vista con una mentalidad de precisión en los movimientos más que de encadene. Es lo más importante. Gracias a eso he mejorado mucho en el a vista. Mis entrenadores me han ayudado mucho a cambiar el foco.
En este sentido, creo que es igual de importante el enfoque hacia las vías mentalmente y estratégicamente, algo que mucha gente no entiende. A mí me pasaba hasta que me di cuenta, quizás si no hubiera estado con Pedro y Ekhi entrenando no habría cambiado la mentalidad.
¿Qué es lo que te atrae de este estilo?
Lo que más me atrae del a vista es la unicidad, es decir, solo tienes un pegue en el que tienes que intentar ser lo más preciso posible en todos los aspectos. La siento muy diferente a la escalada al flash.
De la docena de novenos que llevas encadenados, ¿cuál es el que más intentos te ha costado? ¿Y el que menos?
El que más El intento, quizás por morfología y porque es una vía que se me atragantó. El que menos Esclatamàsters, que como primer noveno está bien pero es facililla.
Del tu escuela “local” de Cuenca, con vías más bien bloqueras, parece que no te ha costado adaptarte a otros estilos, como los desplomes de continuidad de Rodellar, las chorreras de la Hermida o Cicera… ¿A qué crees que se debe esta polivalencia?
Entre los conquenses siempre decimos que el que escala fuerte en Cuenca escala bien en todos lados, jajaa. ¡VIVA CUENCA!
Independientemente del grado, habitualmente el placer que aporta un encadene se corresponde con el esfuerzo que has invertido, ¿estás de acuerdo?
Puede ser, sí, aunque a mí me llama mucho la línea y los movimientos.
¿Qué significa para ti viajar y escalar con tu familia?
Lo mejor de esto es que lo puedo compartir con mi familia, es todo mucho más fácil así.
¿Qué cambios has notado en tu escalada desde que estás en el equipo Sputnik?
Lo que hablaba antes, sobre todo el enfoque estratégico y mental. Los entrenadores también son un pilar fundamental en lo psicológico.
Aún quedan vacaciones… ¿qué planes tienes?
Haré una semana de descanso de escalada y luego iremos a La Leze en familia.










Se agradece ver que hay ,aparte de ensayado, buenos encadenes a vista o por la vía rápida……muchas veces se cuenta el qué pero no el como…..Un makina el chaval….