El récord de ascensión al Mont Blanc desde la iglesia de Chamonix y vuelta está que arde. Justo una semana después de que Benjamin Védrines fuera noticia por situarlo 4 horas y 54 minutos con esquís –tres minutos menos que el FKT anterior de Kilian Jornet, a pie–, William Boffelli lo ha rebajado todavía más y lo ha establecido en 4 horas y 43 minutos, once menos que el francés.
Su primer intento
William Boffelli no había intentado batir el récord del Mont Blanc antes del pasado sábado 31 de mayo. Experimentado esquiador de montaña y ultrarunner italiano de 32 años de edad, su desafío comenzó quince minutos antes de las seis de la mañana desde la puerta de la iglesia de Chamonix, como marca la tradición.
Cubrió los primeros kilómetros calzando zapatillas de correr y cargando una mochila en la que llevaba los esquís, las botas y el material mínimo para recorrer la ruta clásica de Grands Mulets. Hizo la transición a los esquís a una altitud aproximada de 2.200 metros y recorrió la arista en crampones para mayor seguridad.
A las nueve y media de la mañana, tras unas 3h45’ de esfuerzo, pisaba la cima del techo de los Alpes. Allí llevaba ya siete minutos de ventaja sobre Benjamin Védrines, quien optó por una ruta ligeramente diferente en la última sección, a través del collado de la Brenva. En su día, Kilian Jornet hizo cumbre en 3h30’ desde Chamonix.
La bajada más rápida
No se detuvo demasiado tiempo en la cima. El justo para quitar las pieles de sus esquís y lanzarse montaña abajo en un descenso muy rápido a través de la cara norte hasta los últimos vestigios de nieve. Cubrió el último tramo de nuevo a pie y prácticamente al esprint, para completar toda la bajada hasta la iglesia de Chamonix en menos de una hora.
El tiempo de William Boffelli (4h43’24”) da la razón a Benjamin Védrines, quien aseguró que veía posible completar el recorrido Chamonix-Mont Blanc-Chamonix por debajo de las 4 horas y 30 minutos. ¿Quién será el siguiente?










