Benjamin Védrines vuelve a ser noticia en el Mont Blanc. El alpinista francés, que hace un par de semanas realizó una interesante travesía de alpinismo y esquí extremo en el macizo con Nicolas Jean, ahora ha completado el recorrido de ida y vuelta a la cima desde Chamonix en el tiempo más rápido conocido (FKT). Ha invertido 4 horas y 54 minutos, es decir, tres minutos menos que Kilian Jornet, autor de la anterior mejor marca (4h57’) en 2013 a pie.
El macizo del Mont Blanc registra, pues, dos récords con poco tiempo de diferencia. La semana pasada, la ultrarunner francesa Élise Poncet batía el récord femenino del Mont Blanc con esquís, al subir y bajar de Chamonix en 6 y 54 minutos.
Benjamin Védrines añade un nuevo récord a su particular colección, de la que sobresalen brillantemente las ascensiones a dos gigantes del Karakórum como el Broad Peak y sobre todo el K2.
3h52’ de subida y 1h02’ de bajada
A la hora de comparar los récords de Kilian Jornet y Benjamin Védrines hay que tener en cuenta que el francés ha usado esquís en el descenso, mientras que el catalán no llevó esquís e hizo el descenso a pie. En la parte de subida, Védrines acusaba el mayor peso que cargaba a la espalda para alcanzar la cima desde Chamonix en 3h52’, mientras que Kilian la resolvió en apenas 3h30’.
En el descenso, sin embargo, la evidente ventaja de los esquís al deslizar rápidamente en las largas secciones de nieve ha hecho que Benjamin Védrines no necesitara más que 1h02’ para plantarse de nuevo en Chamonix desde la cima, mientras que Kilian Jornet invirtió 1h27’.
Además de eso, Benjamin Védrines también decidió realizar un ligero cambio en el recorrido. Él pensaba que ir por el collado de la Brenva en lugar de por la arista de Bosses sería más rápido, sin embargo, las condiciones le obligaron a calzarse los crampones para hacer esa sección en lugar de usar los esquís como él hubiera querido. Sus cálculos apuntan a que no habría mucha diferencia teniendo en cuenta esas circunstancias.
A pesar de los pesares
El desafío de Benjamin Védrines ha consistido también en lidiar con los contratiempos que se le han ido presentando. Primero, la rotura de uno de sus bastones. Después, una retina congelada debido al viento de la subida. A continuación, una torcedura de tobillo cuando todavía le quedaban unos 800 metros de desnivel de bajada. Y finalmente, la rotura completa de una de sus zapatillas, ya cuando encaraba los últimos metros en Chamonix.
Si, a pesar de todo ello, conseguía detener el crono en 4h54’, considera que todavía tiene algo de margen de mejora e incluso ha apuntado que ve factible completar el recorrido de ida y vuelta en 4h30’.












Exacto, Jorge, son dos récords diferentes. No tiene discusión.
Equiparar el aumento de tiempo debido al peso, con el ahorro de tiempo en la bajada, no tiene ningún fundamento.
¿Se tarda más con más peso? Sí.
¿Se tarda menos bajando esquiando? Sí.
De ahí a concluir que ambos tiempos son iguales va un abismo.
No creo que este récord sea comparable al de Kilian, aún teniendo en cuenta el peso de los esquís. Descender esquiando frente a bajar corriendo… No me salen las cuentas.