Matteo della Bordella y Marco Majori han conseguido completar la primera ascensión invernal de la vía Casarotto al Fitz Roy. Todavía no hay demasiada información acerca de la escalada de los italianos, cuya expedición comenzó a principios de agosto. Lo que sí se sabe es que han tenido que tirar de mucha paciencia a la espera de que las condiciones fueran aceptables y les permitieran escalar.
Al tercer intento
Inicialmente, el equipo estaba formado también por Tommaso Lamantia. Los tres realizaron un primer intento en la Casarotto, pero se tuvieron que dar la vuelta. Posteriormente, Lamantia se quedó sin tiempo y tuvo que regresar a casa por compromisos laborales.
Matteo della Bordella y Marco Majori se dirigieron de nuevo hacia Paso Superior para una segunda tentativa. Ya en la aproximación, empezaron a sonar las primeras señales de alarma: “Subimos por una gigantesca avalancha que surca la ladera durante unos 1.000 metros”, explica Della Bordella. Al llegar a pie de pared al día siguiente, se dieron cuenta de que había demasiada nieve y que la ventana de buen tiempo sería demasiado breve, así que se retiraron de nuevo.

Finalmente, “el día más hermoso” fue el pasado domingo 7 de septiembre, cuando todo se alineó para que Matteo della Bordella y Marco Majori pudieran escalar los 1.250 metros de desnivel de la ruta en invierno. Así lo anunciaron los escaladores en sus redes sociales a su descenso:
Un amigo me escribió: “¿Has sufrido mucho?” Y a mí me salió natural responderle: “Ya no me acuerdo… Ha sido tan hermoso”. En algún lugar, durante estos largos días de espera, leí: “…Y no tengas miedo de perder. Si es lo correcto, sucederá. Lo más importante es no tener prisa. Las cosas bellas no se escapan”. Escribo palabras que no son mías, porque yo, lo juro, todavía no las tengo. ¡Gracias no basta!
Una línea elegante
La Casarotto es, a decir de Rolando Garibotti en Paataclimb.com, “una vía extraordinaria; su longitud, calidad de la roca y posición la convierten en una de las rutas más elegantes de todo el macizo”. Su historia tiene un marcado acento italiano. Fue intentada por primera vez en 1978 por una expedición numerosa de aquella nacionalidad que se retiró a unos 250 metros de la cumbre. El año siguiente, Renato Casarotto decidió ir a por ella en solitario, después de la retirada de sus compañeros de cordada. La línea recorre el pilar norte del Fitz Roy, que fue bautizado desde entonces como pilar Goretta, el nombre de la mujer de Casarotto.









