El sábado 3 de febrero, mi compañero Asier Jaka y yo, Mikel Ezkurdia, vista la aglomeración de gente que había para escalar en las líneas de la oeste del Taillón, nos decidimos a intentar abrir una vía nueva, que ya traíamos algo mirada de casa. Una línea que en fotos de otros años no se intuye, pero que este año, debido a la cantidad de hielo formado en la pared, parecía que podía salir algo guapo, así que decidimos intentarlo.
Salimos el viernes 2 de febrero por la tarde desde Pamplona, después de trabajar, y pusimos rumbo a Bujaruelo, con la intención de, una vez llegados, hacer la aproximación hasta la caseta eléctrica que hay antes del collado de Tentes. Y eso hicimos. Ya habíamos escuchado de colegas y conocidos que iba haber mucha gente el fin de semana, así que, con eso en mente, valoramos en casa la posibilidad de abrir algo.

El sábado, sobre las 7 de la mañana, llegamos a la base de las vías y vimos que en el corredor Central, que era uno de nuestros posibles objetivos, ya tenía varias cordadas debajo, así que nos decidimos a intentar abrir la nueva línea que teníamos vista.
Comenzamos a escalar debajo de la vira, por donde empieza la Quintana, abriendo un primer largo de hielo pirenaico y terminando con una goulotte súper encajonada con algún paso de mixto. Lo cotamos de 3+/M3.
El segundo largo es de transición, por una campa de nieve de unos 100 m alrededor de los 45° que nos dejaba debajo de un largo de hielo.

El tercer largo transcurre por una cascada de unos 50 m que comenzaba de 3+ y acababa empinando hasta cotarlo de 4.
El cuarto largo parecía que iba a ser el clave a ver si conseguíamos salir o no. Empieza con una entrada en mixto (M4+ o M5) con muy mala roca y bastante expuesto, hasta salir a unas placas de hielo fino mantenido, de unos 20 metros, que dan acceso a una campa de nieve. En total un largo de 60 metros en los que los primeros 30 tuvimos que ir con temple.
De ahí en adelante la dificultad disminuyó considerablemente y solo nos quedaban unos 150 metros que hicimos en ensamble con algún resalte sencillo y una inclinación que oscilaba entre los 50 y 70°.

La vía termina en una antecima del Taillón, que cruza con la bajada habitual por el collado Gabietos, del cual en unos 15 minutos te plantas en la cima del Taillón.
En total unos 330 m con dificultades máximas de M4+ de mixto y 4 de hielo. La hemos llamado Asiertxo, en honor a nuestro querido amigo Asier Casanellas, que perdió la vida en la noroeste del Aspe por un desprendimiento de una placa de hielo el 13 de enero de este año.










