Ascenso a Peña Quebrada, acariciando los dos mil metros
Quizá por no alcanzar la altitud que la colocaría entre los colosos cantábricos, o porque no hay forma de llegar a ella sin darse un soberano palizón, Peña Quebrada es una montaña a la que sube poca gente, y eso que es un privilegiado mirador de Liébana y Picos de Europa.

















