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Helena Alemán, etapa fanática

Este mayo, la escaladora catalana se llevaba su primer 8b+ con Ágora, en Sadernes, momento que aprovechamos para charlar con Helena, una de las especialistas con mayor proyección a nivel nacional.

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Helena Alemán ya piensa en el 8c.- Foto: Cortesía de Helena AlemánHelena Alemán ya piensa en el 8c.- Foto: Cortesía de Helena Alemán

Cuando la casualidad decide un día, sin siquiera consultarte, que se va a cruzar contigo y además, sin permiso ni nada, te cambia la vida, una de las mejores opciones es seguir tus impulsos. Por casualidad (entre otros muchos factores difíciles de decotar), Helena Alemán nació en Cataluña, una de las grandes ollas de la cultura deportiva actual. Por casualidad, también, Helena dio con la escalada. O más bien al contrario. Tenía que llegar el día, igualmente, porque la casualidad ya lo tenía decidido. Desde pequeña el deporte y el monte andaban de la mano en su familia; vías ferratas, barranquismo, senderismo, esquí.. «Era cuestión de tiempo que probará eso de escalar», comenta Helena, recordando el verano, en que se inició con un cursillo financiada por su padre. «Yo no me lo pensé dos veces».

Helena no tardaría en entrar en el el Centro de Tecnificación de la Federación Catalana, ni en empezar a entrenar: «Pero era una niña, tenía mil cosas en la cabeza, había descubierto la escalada pero era algo secundario en mi vida». Hasta el verano siguiente, el de 2003, cuando empezó a escalar junto a un grupo estable, y todo cambió. «Recuerdo esos primeros años de escalada como los mejores de mi vida». Por aquellos días, Helena entrenaba junto a Pere Juliá, lo que llevó a la catalana a encadenar su primer séptimo grado: Chapas negras, 7a en Gelida. «Nunca olvidaré a Jordi (mi maestro en la roca: me enseñó a ser autosuficiente), a Mercé, a Raquel (mi compañera de rayadas), a Jou, a Gerard, a Montse, a Aleix, a Eudal, a Angela… en definitiva a todos los fanáticos de Vilafranca del Penedés (Les floretes)». Junto a ellos, Helena encadenaba su primer 8a (Bolita, Guillaumes), ya en 2004, y su primer 7c al flash (Fenaskitiskopi, Snt LLorenç de Munt), el mismo año.

Pero no solo de escalada vive el hombre (en general porque no se puede), y Helena mantuvo en suspenso su trayectoria deportiva durante un año. Volvía en 2005, supurando una energía que había que invertir. Volvió a los entrenamientos, ahora con Salvador Serrano en la sala Freebloc. «Con él partí de cero, pero en cuatro meses de entreno, conseguí ponerme en forma y encadené mi segundo 8a». Tras él (Spoc, Totxo-Montserrat, en diciembre de 2005), vendría su primer 8a+ (Macho men, Sant Llorenç de Munt, 2006).

Quizá espoleada por sus últimas realizaciónes, la catalana continuó dando cuerda a su segunda etapa como escaladora, mucho más fanática. A principios de 2007 caía su primer 8b con Santa Linya (Santa Linya) y desde entonces ha sumado cuatro más: El Brujo, en Sadernes, Residus d»opositor, en Xert, Les Chacals, en Rodellar, y Babel (8a+/b) en Montgrony. En su libreta también aparece el 7c+ a vista, que añadía con Made in Mascún (Rodellar) y, ahora, el 8b+ gracias a su reciente encadenamiento de Ágora, en Sadernes, este mayo.

La escaladora catalana durante una competición en La Salle.- Foto: Carlos Hernández CalvoLa escaladora catalana durante una competición en La Salle.- Foto: Carlos Hernández Calvo

Primer 8b+. ¿Y después?
¡A seguir escalando a muerte! Y a superarme día a día, a encontrar mi límite. Continuaré probando vías duras pero ahora me dedicaré una temporadita a escalar más a vista y centrarme en las competiciones.

Creía que habías dejado un poco de lado la competición….
No la he dejado de lado. De hecho, entreno planificado para las competiciones. Pero en Copa España me matan los nervios, la presión por hacerlo bien. Y por eso creo que no he tenido buenos resultados. En cambio en Copa Catalana de escalada de dificultad y de bloque me ha ido bastante bien. El ambiente es diferente, es más familiar, no me estresa tanto… y eso me ayuda a ponerme menos nerviosa y a disfrutar más de la competición. También he de confesarte que me tira más la roca que la competición y al final todo influye.

¿Te consideras de la generación roquera o plafonera?
No me considero ni de una ni de otra. Pero para bien o para mal soy más bien de la generación plafonera. Entreno entre semana porque no puedo salir a roca (compagino la escalada con la Universidad), y los fines de semana intento exprimirme al máximo en la roca. No obstante, creo que entrenar en el plafón es esencial para mejorar el físico de cara a la roca, a no ser que puedas escalar siempre.

Tu compañero también está muy fuerte, ¿eso te ayuda a mejorar?
Por supuesto que ayuda a mejorar, porqué podemos probar las mismas vías, solucionar secuencias de movimientos juntos… Pero más importante que el nivel del compañero, es el nivel de fanatismo que este te puede llegar a inculcar. Hay temporadas en las que la motivación escasea, y tener un compañero fanático a tu lado te puede ayudar a seguir adelante.

¿Hay pique con algunas vías?
En absoluto, no hay piques, sino conversaciones fanáticas de pasos de vías, de sensaciones… Y el hecho de encadenar una vía juntos o de ver que él avanza en una ruta, a mí me motiva mucho.

Universidad y roca. Helena reparte su tiempo entre dos buenas escuelas.- Foto: Cortesía de Helena AlemánUniversidad y roca. Helena reparte su tiempo entre dos buenas escuelas.- Foto: Cortesía de Helena Alemán

¿Te gustan las vías de bloque?
Cada vez más. Siempre me ha ido mejor la continuidad, pero últimamente me dan pereza las vías largas. Por eso ahora intento probar vías más cortas, me da igual que sean de bloque o no. Pero en general, pruebo las vías que me atraen visualmente, independientemente de si son de bloque o no, de si son largas o cortas. A veces me ha pasado que he ido a un sector porque me han recomendado una vía (porqué el grado es asequible, es fácil) y no la he probado porque visualmente no me ha atraído, no me ha gustado.

¿Dónde sueles escalar habitualmente?
Escalo sobretodo en Margalef. Para mi es la mejor escuela que hay en Cataluña. El lugar es precioso, hay mucha calma, el ambiente es genial y su potencial para abrir vías de escalada infinito. Me encanta el refu y su guarda Jordi («Mi Cari»). También escalo en Montserrat, Rodellar, Mont-Sant, Sadernes, Montgrony… pero al lugar que tengo más estima y que me trae muy buenos recuerdos sin duda es Margalef.

¿Qué piensas de la vida pirata?
Que es un sueño. Ojalá en un futuro pueda conseguirlo. De todos modos, ahora no puedo quejarme de la vida que llevo. Eso sí, se agradecen los puentes y vacaciones porqué los fines de semana se hacen muy cortos.

¿Cómo llevas la esponsorización?
A mí me han ayudado mucho Fixe, Millet, Camp Base y mi club excursionista Centre Muntanyec Sant Llorenç. Ellos me han estado facilitando todo el material para escalar y, mi club, me ha ayudado económicamente en las competiciones. Para mí ha sido algo positivo, pero yo no vivo de la esponsorización, no me pagan por escalar. Creo que es difícil vivir de la escalada, sólo lo consiguen unos pocos.

Helena Alemán sobre Ágora, su primer 8b+, en Sadernes.- Foto: Cortesía de Helena AlemánHelena Alemán sobre Ágora, su primer 8b+, en Sadernes.- Foto: Cortesía de Helena Alemán

¿Qué opinas de «rankings» en la deportiva?
Pues que es como todo en esta vida, tienen cosas buenas y cosas malas. Son páginas que ayudan a fanatizar a la gente, a darte a conocer; te sirven para consultar reseñas, noticias, informarte de las vías más probadas en las distintas escuelas… y para unir más a la comunidad escaladora. Yo sigo a mis compañeros y amigos de escalada a través de estas páginas y ellos a mí. El problema es que el ranking es irreal, no es objetivo. Es un juego que mucha gente se toma demasiado en serio (casi de manera enfermiza), cosa que hace que aparezcan las envidias y los piques entre escaladores. Un buen ejemplo son los escaladores (inventados) que aparecen de vez en cuando en el «ranking». Esas «bromas» aparentemente inofensivas, que hacen gracia en un primer momento, son en realidad de muy mal gusto y hacen daño a la gente que se inscribe en los «rankings» con toda la buena fe del mundo. Encuentro que estas páginas están muy bien como base de datos, pero no para generar competición entre escaladores.

¿Cómo ves el nivel de las escaladoras en roca actualmente?
Yo creo que el nivel de la escalada en España está en pleno apogeo, y sobre todo el nivel en roca. Gente como Irati Anda, Daila Ojeda, Andrea Cartas, Mariona Martí y muchas más conocidas y no conocidas (porqué no salen en las revistas o compiten), están haciendo unos grados que hace diez años era poco habitual en España. Creo que el nivel español en roca femenino es muy bueno, y si no tiempo al tiempo… Sí es verdad que en competiciones internacionales estamos un poco por debajo del nivel europeo, pero eso es debido a que en la gran mayoría de países europeos se dedican casi exclusivamente a la competición, mientras que aquí -o por lo menos yo- nos centramos más en la escalada en roca.

¿Participas a la hora de equipar o eres sólo usuaria de vías?
Soy usuaria. No he puesto una chapa en mi vida. Aunque con mi compañero tenemos el ojo echado a algún sectorcillo y tenemos una libretita con nombres para futuras vías.

Planes futuros…
Mejorar mi nivel de escalada a vista: hacer muchos 7c, 7c+, conseguir a vista 8a, echarle el ojo y probar otro 8b+, hacer un buen curriculum de 8a, 8a+, 8b… y por qué no intentar algún 8c, ya puestos… en definitiva, escalar al máximo y disfrutar.

 

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