El nuevo altavoz portátil Bose SoundLink Plus ha acompañado en las últimas semanas en mis salidas de acampada, excursiones familiares a piscinas naturales y momentos de desconexión, siempre en lugares en los que he tenido precaución de no molestar a las personas y animales con los que compartimos el espacio en la naturaleza. Si eres de los que no concibes el disfrute sin la música, este altavoz es una gran opción.
Lo primero que llama la atención es su tamaño y su ligereza. Con poco más de 23 cm de largo y un peso de kilo y medio, es un dispositivo compacto, pero en absoluto pequeño en potencia. Lo he llevado metido en la mochila sin que suponga un lastre, y sin embargo, al encenderlo, el sonido que ofrece es profundo y nítido. Los graves retumban con fuerza —sin distorsionar— , y el equilibrio general es excelente, algo que se agradece cuando pasas de una playlist de fondo relajada a temas más potentes para animar el ambiente.
Es resistente como una roca. Y eso es algo importante: porque este altavoz no es un delicado gadget urbano. Tiene una certificación IP67, lo que significa que es resistente al agua, al polvo y a los golpes. En mi caso, ha sobrevivido sin problema a un par de salpicaduras involuntarias en una poza, a un viaje en el maletero junto al equipo de picnic y a una caída poco elegante desde una roca al suelo. No hay marca, no hay queja.


La autonomía es otro punto fuerte: hasta 20 horas de reproducción. En mis salidas no he necesitado cargarlo ni una sola vez durante el día completo. Incluso lo he usado dos o tres días seguidos con un uso moderado sin necesidad de cargar. Eso sí, si se pusiera a un volumen máximo constante, la autonomía baja sensiblemente, a unas 4-5 horas según indica el fabricante. Me ha parecido muy útil que pueda cargar otros dispositivos por USB-C, algo que he aprovechado para darle un empujón a mi móvil en una ocasión en la que el GPS me estaba devorando la batería.
Otra de sus ventajas es la personalización que permite. Con la app de Bose puedes configurar el ecualizador a tu gusto (subir graves, ajustar agudos…), aunque he de decir que, en mi caso, la ecualización automática ya ofrecía un sonido muy agradable.


En cuanto a la conectividad, la conexión Bluetooth 5.4 ha sido estable hasta los 9 metros de distancia sin cortes, incluso con algunos obstáculos entre medias. También he probado a emparejarlo con otro altavoz Bose en modo estéreo y, aunque no era necesario para las situaciones en las que lo he utilizado, consigue un sonido envolvente que puede ser útil en espacios más amplios.
La interfaz física es sencilla e intuitiva: botón de encendido, Bluetooth, control de volumen, reproducción/pausa y un botón programable (yo lo configuré para acceder directamente a mi lista de reproducción de favoritos). Además, el revestimiento de silicona y la rejilla de acero hacen que se pueda apoyar en superficies rugosas sin temor a estropearlo.
En resumen, el el Bose SoundLink Plus no es solo un altavoz con buen sonido. Es sólido, versátil, con buena autonomía y un sonido muy por encima de lo esperable en su tamaño. Lo recomiendo a cualquier persona que quiera añadir banda sonora a sus escapadas.
PVP recomendado: 299 €
Colores: negro, azul oscuro, amarillo limón.
Más información: en la web de bose.es










