La Odin Breeze Hooded Fleece de Helly Hansen es una segunda capa técnica concebida para actividades alpinas en las que se busca mantener abrigo sin penalizar la transpirabilidad, el volumen ni el peso. Es precisamente ahí donde encuentro su principal diferencia frente a un forro polar tradicional.
Helly Hansen explica que, durante su desarrollo, probó diferentes tejidos buscando la mejor relación entre el valor CLO —una unidad que indica la capacidad de una prenda para conservar el calor corporal— y el peso. El resultado es una prenda muy ligera, de 170 gramos según la ficha oficial actual del modelo de mujer, pensada para poder mantenerse puesta incluso cuando aumenta mucho la intensidad del ejercicio.
Su tejido es 100 % poliéster (con al menos un 50% de origen reciclado) y utiliza una construcción de forro polar ligero de secado rápido con cara exterior lisa, denominada por la marca Slick Face Fleece. Técnicamente, esta combinación busca retener una pequeña capa de aire caliente junto al cuerpo sin recurrir al grosor y volumen de un polar convencional.
Al mismo tiempo, el poliéster absorbe poca humedad y facilita que el sudor se disperse y se seque con rapidez. La cara exterior lisa favorece además el deslizamiento bajo una chaqueta de protección y reduce la sensación de volumen cuando trabajamos con varias capas.
Este equilibrio entre abrigo y evacuación del calor ha sido uno de los aspectos que más me ha gustado durante la prueba. He utilizado la Odin Breeze en mi pretemporada de esquí de travesía, realizando sesiones de roller esquí en las pistas del Parque de Invierno de Oviedo y en entrenamientos más largos subiendo el Monte Naranco por carretera para posteriormente bajarlo corriendo por terreno de montaña. Son actividades con una producción de calor elevada y con cambios rápidos de intensidad.
La prenda abriga al inicio y cuando baja el ritmo, pero durante las subidas permite continuar trabajando sin esa sensación de sobrecalentamiento que hace que muchos forros polares terminen rápidamente dentro de la mochila.
La cremallera frontal de ¾, con construcción tipo anorak, complementa muy bien esta capacidad de regulación térmica: permite abrir ampliamente el pecho cuando necesitamos ventilar sin recurrir a una cremallera completa y mantiene una construcción sencilla y ligera.
También destacaría las mangas raglán, que favorecen la movilidad de hombros y brazos. En roller esquí se aprecia con el movimiento repetitivo de los bastones, y escalando resulta todavía más evidente al elevar los brazos y trabajar con cuerda y material.
Los orificios para los pulgares son otro detalle especialmente funcional. Mantienen la manga en su sitio, cubren parte de la muñeca y de la mano y, al mismo tiempo, dejan los dedos completamente libres. Pensando en alpinismo, esto me parece muy útil para desenvolverse con piolets, cintas, mosquetones, aseguradores, cuerda y otros elementos de material duro sin que la manga se desplace continuamente. La capucha ajustada y compatible con casco refuerza esa orientación alpina y permite proteger cabeza y cuello sin añadir un volumen excesivo.


También la he probado a últimas horas de la tarde, al salir de la oficina, escalando en las zonas de La Manzaneda y Otura, próximas a Oviedo. En este uso he podido valorar especialmente la libertad de movimientos, el comportamiento de las mangas, la capucha y la ubicación del bolsillo pectoral. Este último resulta práctico con arnés porque queda alto y accesible para llevar el móvil, geles, una barrita u otros pequeños accesorios.
Además, la propia prenda puede guardarse en este bolsillo y queda una trabilla que permite engancharla al equipo, una solución muy interesante cuando queremos reducir al máximo el volumen.
La considero especialmente indicada para esquí de travesía, alpinismo, escalada alpina, aproximaciones rápidas, trail running y entrenamientos aeróbicos en ambiente fresco. Funciona muy bien como segunda capa sobre una camiseta técnica y debajo de una chaqueta cortavientos o impermeable.
La veo menos indicada para actividades estáticas o situaciones de frío intenso, donde necesitaremos una capa con mayor capacidad aislante, y tampoco pretende sustituir a una membrana frente a lluvia o viento fuerte.
La Odin Breeze ha cumplido mis expectativas principalmente porque consigue que una prenda muy ligera aporte abrigo sin convertirse en una capa que sobra en cuanto aumenta la intensidad. Como aspecto a valorar a largo plazo, me interesa comprobar cómo responderá un tejido tan ligero al roce continuado con roca, arnés y material técnico. De momento no he tenido problemas durante la prueba. Su combinación de ligereza, transpirabilidad, movilidad y detalles realmente pensados para montaña es lo que más destacaría.
Conclusión final: La Odin Breeze destaca por su excelente equilibrio entre abrigo, transpirabilidad, ligereza y movilidad. Me han convencido especialmente su tejido técnico de secado rápido, las mangas con orificios para los pulgares, la capucha compatible con casco y el bolsillo pectoral autoplegable. La recomiendo como segunda capa para actividades alpinas y entrenamientos intensos.
Test realizado por: Noelia Ortiz Campa. Guía de Alta Montaña, Técnico Deportivo Superior en Alta Montaña (TD3) y Técnico Deportivo en Media Montaña y Escalada (TD2). Desarrolla su actividad como guía y formadora en alpinismo, escalada, esquí de montaña y actividades de alta montaña, además de utilizar este tipo de material en sus entrenamientos específicos.
Ficha técnica:
- Marca: Helly Hansen.
- Modelo: Odin Breeze Hooded Fleece
- Materiales: 100 % poliéster (50% Global Recycled Standard fibers, certificado por IDFL. TE-99972454.
- Tallas: XS a XL (fem) y S a 2XL (hombre)
- Peso: 170 g (fem, talla S)
- Colores: naranja (fem) y naranja o negro (hombre).
- PVP aprox: 150 €.
- Más información en la web hellyhansen.com.













Comentarios