El chaleco Apex™ Pro Run de Camelbak llama la atención en primer lugar por su capacidad: ofrece mucho espacio para llevar todo lo que necesitas, desde dos bidones flexibles de agua, unas barritas o geles, una chaqueta o prenda de abrigo e incluso tiene un compartimento específico para los bastones, además del habitual para la bolsa de hidratación.
Es una mochila que personalmente no llevaría en un entrenamiento corto o en una carrera de corta distancia (en las que un cinturón suele ser suficiente para llevar lo básico), pero que realmente se agradecen todas sus propiedades en carreras de larga distancia, o cuando necesitamos llevar un extra de equipo.


Nada más ponértelo notas que te envuelve bien el cuerpo, garantizando que no se mueva ni dé molestos botes cuando estamos corriendo. Eso sí, es importante acertar con tu talla, puesto que no ofrece demasiadas posibilidades de regulación, más allá de las habituales correas pectorales regulables. Para ello la marca ofrece distintas tallas, de forma que pueda adaptarse a cada persona. Recomiendo probárselo antes de comprarlo. El tejido elástico con el que está confeccionado también favorece este buen ajuste.
Me ha gustado la transpirable que resulta en concreto el tejido de malla de la espalda que va en contacto con el cuerpo. Además, a diferencia de otros chalecos donde la malla está únicamente por la espalda, en este caso la tela transpirable se extiende por toda la región que va pegada al cuerpo. Aunque lo he estado utilizando sobre todo este otoño, en el que las temperaturas han sido frías y por tanto no era necesaria tanta ventilación, sí que he notado que incluso en las cuestas expulsaba bien el sudor hacia el exterior, sin que la camiseta llegara realmente a empaparse, fundamental para no quedarte fría posteriormente, sobre todo en invierno.




Es interesante la bolsa adicional que tiene para llevar los bastones, que es fácilmente accesible sin tener que quitarte el chaleco, y además se puede desmontar completamente, para que no estorbe cuando no tengas previsto utilizarla. Esta contiene además un ajuste en la parte superior que logra que los bastones no se muevan al correr.
En la parte delantera lleva dos bolsillos elásticos para transportar a mano las botellas blandas; he podido utilizarlos con botellas Quick Stow™ de 500 ml (incorporadas en el conjunto), que tienen un sistema cómodo y práctico para beber con agilidad, evitando la pérdida de agua por la cabeza del soflas gracias a su cierre. También incluye un bolsillo para llevar el teléfono y que quede bien protegido, sin que se mueva.


En el bolsillo con cremallera que tiene detrás caben perfectamente varias chaquetas finas o una prenda de abrigo más gruesa (la capacidad del compartimento principal es de 5L). Además, está hecho con un tejido resistente al agua. Igualmente en la parte de arriba tiene otro bolsillo más pequeño y accesible con cremallera, de tejido impermeable, con lo que puedes llevar el GPS u otros dispositivos electrónicos sin temor a que se estropeen si llueve.
Su espacio de almacenamiento se ve ampliado por sus distintos bolsillos, que vienen muy bien para llevar barritas o geles y tenerlas a mano durante la carrera. En uno de los bolsillos laterales incorpora también un clip para las llaves, para que vayan seguras.


Otro detalle a valorar relativo a la seguridad es que lleva integrado un reflector RECCO®, algo que no es muy común en los chalecos de trail running. Se trata de un sistema que refleja señales de radio que han de ser emitidas por un detector, así que para que sea útil precisa que el equipo de rescate esté provisto de este sistema para que te puedan localizar rápidamente en caso de pérdida. Lo bueno es que cada vez más equipos de rescate lo llevan y no necesita ningún tipo de batería o activación, así que no cuesta nada llevarlo y puede ser una gran ayuda.
También incorpora detalles reflectantes, tanto por delante como por detrás, que ayudan a que te vean más fácilmente cuando hay malas condiciones de visibilidad, por ejemplo con niebla o cuando está oscureciendo. Otro buen detalle es el pequeño silbato que lleva delante, conectado con una cinta y muy a mano.



No le falta tampoco la presilla delantera para colocar el tubo de la bolsa de hidratación (que no viene incluida), y tiene también unos enganches elásticos (de color rojo, fácilmente identificables) que en un momento dado pueden servir para enganchar los bastones o algún otro objeto ligero que queramos transportar adicionalmente. Estos también pueden servir incluso para adaptar el tamaño de los bolsillos, de forma que se ajuste al contenido que lleves, y que no boten durante la carrera.
Delante tiene dos correas pectorales que las puedes subir o bajar a la altura que precises, además de regular en longitud, con lo que la personalización está garantizada.
En conclusión, un chaleco funcional y con una notable capacidad de carga, en el que puedes llevar todo lo que necesites para las carreras largas y que resulta muy cómodo en movimiento.
Test realizado por: Julia Tofiño, apasionada corredora de montaña (y estudiante de Medicina), miembro del equipo de tecnificación de carreras por montaña de la FMM (Federación Madrileña de Montaña).
Ficha técnica:
- Marca: Camelbak (EEUU)
- Producto: Chaleco Apex™ Pro 12 L con 2 frascos Quick Stow™ 500 ml
- Uso recomendado: trail running.
- Capacidad: 12 litros.
- Materiales: 41% nailon tejido, 52% poliéster tejido, 7% poliéster de punto.
- Dimensiones: 41 x 34 x 13 cm
- Tallas y rango de ajuste del pecho: XS: 58 – 81 cm. S: 76 – 94 cm. M: 91 – 101 cm. L: 96 – 111 cm y XL.
- Peso: 390 g.
- PVP recomendado: 179,99 €
- Más información en la web de Camelbak.










