Creo que la mayoría de nosotros cuando practicamos escalada deportiva, nos atamos y comenzamos sin pensar demasiado en los anclajes, las chapas, los Parabolts o el material fijo (como las cintas exprés permanentes).
Hace poco, mi esposa Ellen Powick, que es una escaladora bastante fuerte pero discreta, estaba intentando una vía en nuestra zona y sufrió una pequeña caída mientras estaba por encima del anclaje, algo muy habitual. Luego, soltó un pequeño grito (extremadamente inusual) y siguió cayendo más de lo esperado, afortunadamente sin llegar a golpearse con la repisa que había debajo. Ella estaba bien, pero todos estábamos confundidos sobre lo que acababa de pasar.
Resulta que la tuerca del anclaje debía haberse aflojado, quedando apenas unas roscas en su sitio, y la fuerza de la caída hizo que se soltara, provocando que la chapa y toda la cinta exprés fija volaran y descendieran por la cuerda, golpeándola en el antebrazo. ¡Afortunadamente no fue en la cara! El siguiente anclaje detuvo la caída. Después de bajarla y de que se le pasaran los nervios, le pregunté si alguna vez revisaba las chapas, las tuercas o los anclajes mientras escalaba o, especialmente, mientras trabajaba una vía. Me miró y, con calma, me dijo: «Bueno, obviamente en esta ocasión no”.
Solo unas pocas semanas después, en otra zona, el experimentado escalador Bill Ramsey estaba trabajando una vía que había recibido mucho tráfico últimamente y CASI le sucedió lo mismo. Estaba colgado de un anclaje y se dio cuenta de que la tuerca estaba increíblemente floja y a punto de saltar. Con mucho cuidado, usó una vara extensible para asegurarse en el siguiente anclaje y subir hasta el siguiente punto de seguridad, donde subió una llave inglesa y apretó la tuerca sospechosa de abajo.
Entonces, la pregunta es: ¿cómo deberíamos abordar correctamente las vías de escalada deportiva con anclajes, rutas equipadas con protecciones que muchos de nosotros consideramos “seguras”? ¿La mayoría de los escaladores inspecciona los anclajes, chapas y el material fijo en las rutas deportivas? ¿Quién aprieta los anclajes flojos o informa a las asociaciones de escalada locales cuando los escaladores encuentran algo sospechoso? Decidimos plantear estas preguntas a un grupo de amigos, atletas y embajadores de Black Diamond, y escuchar lo que nos decían al respecto.
Primero hablamos con la increíble escaladora Hazel Findlay.
«Como mínimo reviso los primeros anclajes, pero si veo que los primeros son nuevos o están pegados con resina, tiendo a no revisarlos mientras subo, especialmente si es a vista,» dice. Le preguntamos también si alguna vez lleva una llave inglesa en su mochila para apretar anclajes. «A veces», responde. «Tenemos una en la furgoneta y la llevamos si pensamos que la vía lo necesita.»
En cuanto a informar sobre anclajes sospechosos, dice que depende de dónde esté escalando. «Depende de dónde esté y de lo mal que esté la situación, pero no he tenido una experiencia que haya sido extremadamente mala. Generalmente, es más como: ‘estos anclajes deberían ser reemplazados, pero probablemente estén seguros por ahora’.»
Sin embargo, añade: «También creo que es importante revisar las cintas exprés fijas. A menudo están con rozaduras o la cinta está muy desgastada.»
Para Daila Ojeda, revisar los anclajes es algo habitual.
“Reviso los anclajes porque escalo, y siempre he escalado con gente que equipa y reequipan las vías de escalada deportiva, y ellos son muy conscientes de esto, así que estoy acostumbrada a revisarlos,” explica.
“Un amigo que equipa mucho me dio una pequeña llave para llevar en mi mochila. Y tengo que decirte que me ha sido útil muchas veces,” añade. “En algunas zonas, los locales dejan una llave en la vía para que la gente la use si es necesario.”
En cuanto a informar sobre problemas con la equipación de las vías, Daila considera que es mejor ir directamente a la fuente. “Me gusta saber quién equipa las vías que escalo, y si hay un problema con la vía, normalmente se lo digo al equipador original o a una asociación. Es muy importante hacer esto porque somos una comunidad, y tenemos que cuidar nuestro terreno de juego. En los rocódromos hay gente que trabaja para mantener la pared segura, limpia, etc. En la roca real, depende de nosotros”.
Al hablar con Babsi Zangerl, nos sorprendió saber que también tuvo una experiencia similar a la de mi esposa.
“Me pasó lo mismo en una vía,” explica Babsi. “El anclaje estaba flojo y se cayó mientras escalaba, y caí y seguía caaaayendo. Antes de esa experiencia, nunca revisaba los anclajes. Siempre asumí que eran una protección segura. Hoy en día, a menudo los reviso.”
Babsi dice que lleva una llave inglesa para utilizarla en vías largas con muchos tramos.
«A menudo trato de apretar las tuercas con los dedos.» Pero para Babsi, lo realmente aterrador de las vías deportivas son los anclajes oxidados.»Tuve una experiencia en Val di Mello con una vía muy antigua,» dice. «Los primeros días en la pared estaba contenta de ver muchos anclajes y me sentía bastante segura, y me arriesgué a tener grandes caídas. Después de un tiempo intentando esa vía, los chicos que la equiparon nos preguntaron si podíamos ayudarlos a reemplazar algunos anclajes, y ese fue el momento en el que abrí los ojos. Cuando vi las piezas de los anclajes (ver fotos), ya no me sentía tan segura. Pasé de escalar sin miedo a ser extremadamente cautelosa con el tema.»
La pareja de Babsi, tanto en la escalada como en la vida, Jacopo Larcher, también revisa los anclajes hoy en día después de una experiencia aterradora.
«Personalmente, empecé a revisar los anclajes después de que uno se rompiera mientras equipaba una vía de varios largos desde abajo,» dice Jacopo. «Desde entonces soy más cuidadoso e intento revisar siempre los anclajes.»
Añade: «También he tenido un par de situaciones en las que la tuerca se aflojó debido al roce de la cuerda y la chapa se cayó. Es algo que me asusta mucho, ¡por eso normalmente llevo una llave inglesa en mi mochila!».
Como Seb Bouin escala las vías más difíciles y con mayor gradación, pasa muchos días de la temporada equipando vías deportivas, un proceso que le da nuevas rutas para escalar y, al mismo tiempo, le ofrece la oportunidad de llevar el deporte al límite.
Esto le ha dado a Seb una comprensión innata de la protección con anclajes.
«Como yo equipo vías, estoy muy acostumbrado a revisar los anclajes cuando estoy trabajando en un proyecto,» explica. «Normalmente solo reviso los anclajes clave (es decir, los que si se rompen, puedes llegar al suelo).»
Para Seb, tener un conocimiento básico de cómo funcionan los anclajes es clave para revisarlos.
«Creo que es difícil poder revisar un anclaje si nunca has colocado uno, o al menos si no estás educado en ‘cómo funciona’,» dice. «Es realmente difícil saber el estado de la parte del anclaje que no puedes ver. Si el anclaje se ve en mal estado, está mal. Pero a veces se ve bien por fuera y está completamente destruido por dentro.»
Para Seb, el primer paso hacia la seguridad es la educación. Y siempre comentar cualquier cosa que parezca sospechosa. ¿Pero a quién? Seb dice que los locales son las mejores personas para empezar.
«La opción más fácil cuando ves un anclaje en mal estado en una vía es alertar a los locales. Probablemente conozcan a los que la hayan equipado o a las personas de la zona que la mantienen. Y si sabes equipar, pide permiso al equipador original para reemplazar el anclaje tú mismo.»
Seb hace un último apunte sobre cómo el uso de material moderno podría solucionar el problema de los anclajes defectuosos y las chapas sueltas.
«Creo que la mejor manera de evitar este tipo de problema sería equipar con anclajes químicos (de resina),» explica Seb. «Tienen una vida útil más larga y no hay problema con que la tuerca se afloje.»
Hablando de los anclajes de resina, el veterano Sr. Will Gadd, siempre tiene un nivel de sospecha cuando visita una nueva zona, incluso cuando el material parece impecable.
«Si todos los anclajes de resina brillan como nuevos, entonces me mantengo atento a cualquier cambio», dice. «Si algo parece raro, podría serlo. Si es una ruta antigua, la inspecciono más de cerca. Acantilados marinos, agua, óxido, daños físicos, todos son señales para mí de que debo mirar más detenidamente.»
En cuanto a las chapas giratorias, Gadd tiene un pequeño truco. «Si me encuentro con una tuerca floja, a menudo puedo apretarla ‘lo suficiente’ usando las ranuras de mi ATC.»
Añade: «Cuando encuentro algo sospechoso, normalmente lo publico en las redes sociales en la página de Facebook de esa comunidad (TABVAR aquí en Canmore, pero hay muchos grupos a nivel mundial).»
Para acabar…
Al final del día, probablemente sea una buena idea echar un vistazo a las chapas y los anclajes, así como a los anclajes y cintas exprés fijas para ver si hay mosquetones o cintas desgastadas.
Puedes consultar estos artículos sobre el control de calidad de años anteriores con análisis más profundos sobre los mosquetones desgastados.
QC LAB: Peligros de los mosquetones desgastados por la cuerda
https://www.blackdiamondequipment.com/en_EU/stories/experience-story-qc- lab-dangers-of-rope-worn-carabiners/
QC LAB: ¿Cómo de peligroso es un mosquetón con bordes afilados?
https://www.blackdiamondequipment.com/en_EU/stories/experience-story-qc- lab-how-sketchy-is-a-ropeworn-sharpedged-carabiner/
QC LAB: Cintas y cintas exprés
https://www.blackdiamondequipment.com/en_EU/stories/experience-story-qc- lab-gear-doesnt-last-forever–slings–quickdraws/
Recuerda que el material no dura para siempre, ni siquiera en las vías deportivas. No solo revisa tu nudo, sino que échale un vistazo al equipo. Si ves material sospechoso, cámbialo o informa al equipador de la vía, y probablemente valga la pena llevar una llave inglesa en tu mochila para que, si ves alguna tuerca floja, puedas apretarla fácilmente.
Nosotros volvimos unos días después, volvimos a poner la chapa y la cinta exprés fija en su sitio, y ella encadenó la vía, como de costumbre.








