El éxito de la segunda ascensión de la historia al Makalu en invierno se ha visto teñido de tragedia. De los cuatro hombres que alcanzaron la cima el pasado jueves, dos no han regresado al campo base: el nepalí Phurba Onggel Sherpa resultó muerto en un accidente a unos 7.500 metros y el iraní Abolfazl Gozali desapareció por encima de los 7.000 m.
Los rumores sobre el desenlace trágico de la expedición invernal al Makalu comenzaron a dejarse oír a última hora del viernes y fueron confirmados por la agencia Makalu Adventure el sábado. “Del triunfo a la tragedia en solo unas horas”, titularon su publicación de aquel día en redes sociales.
La agencia explicó que el jueves día 15 de enero, el experimentado Sanu Sherpa y su cliente Albofalz Gozali alcanzaron la cima del Makalu invernal hacia las 10:30 de la mañana. Un poco más tarde, también hizo cumbre una segunda cordada, formada por Phurba Onggel Sherpa (hermano de Sanu) y Lakpa Rinji Sherpa.
Durante el descenso, Phurba Onggel Sherpa sufrió problemas por encima del campo 4, a unos 7.500 metros. Sanu Sherpa, que estaba unos metros por debajo, le dijo a Albofazl Gozali que lo esperara allí un momento y subió para atender a su hermano. Cuando llegó allí, no obstante, no pudo hacer nada, puesto que Phurba Onggel Sherpa había sufrido una caída de centenares de metros y había muerto.
Al regresar al punto en que había dejado a su cliente, Albofazl Gozali no estaba allí. Pensó que habría reanudado el descenso por su cuenta en dirección al campo 2 y se dio prisa para atraparlo pero no halló ningún rastro del iraní. Sanu Sherpa y Lakpa Rinji Sherpa bajaron hasta el campo base, donde dieron la voz de alarma.
Rescate sin resultados
Al día siguiente, Makalu Adventure lanzó una operación de búsqueda y rescate. Un equipo cargado con botellas de oxígeno, cuerdas y provisiones partió del campo base a las 14:00 del sábado con el objetivo principal de localizar a Albofazl Gozali y después tratar de recuperar el cuerpo de Phurba Onggel Sherpa.
Esa misma noche, los sherpas del equipo de rescate alcanzaron el C2 (6.800 m) antes de que oscureciera. Ayer domingo trataron de seguir subiendo hasta el campo 4, pero el viento y las bajas temperaturas los obligaron a darse la vuelta cerca del campo 3. No hallaron ninguna señal del iraní desaparecido. Su intención era retomar la operación en cuanto las condiciones meteorológicas mejorasen. “Dos noches a la intemperie por encima de os 7.000 m; temo lo peor pero rezo por lo mejor”, terminaba diciendo la agencia.









cómo está el panorama del himalayismo con sin verlos subir como muertos vivientes y no poder disfrutar de la montaña me da pena hayyyy el ego y la fama el que si que tiene huevos Carlos Soria manda carallo quien pudiera pues eso da asco el himalayismo de cierta gente yo cuando salía de los 14 me daban oxigeno esos si eran bares el camarero lo mejor