La intrincada red de valles del Karakórum pakistaní ofrece un sinfín de posibilidades para expedicionarios del mundo del alpinismo que amen la exploración y las rutas menos trilladas. Lejos de las concurridas rutas normales de los ochomiles, la región cuenta con un gran potencial de líneas alpinas de dificultad técnica, así como de picos de menor altitud que nunca han recibido la visita de los humanos.
Uno de ellos era un pico cartografiado con una altura de 5.940 metros, situado en el valle de Andaq-Kanday. Ese fue el destino elegido por el japonés Takayasu Semba y su equipo de nepalíes formado por Mingma Nurbu Sherpa, Pemba Geljen Sherpa y Ngima Nurbu Sherpa, organizados en una expedición de la agencia Karakoram Tours Pakistan.
El mismo grupo ya intentó esta ascensión en 2023, aunque aquella expedición quedó truncada debido al accidente de Shinji Tamura y Takayasu Semba a unos 5.380 metros. Sufrieron una importante caída de alrededor de 70 metros, que provocó la muerte de Shinji Tamura a pesar del intento de Semba de ir en busca de ayuda mientras lo dejaba pertrechado en una tienda.
Más rápido de lo previsto
Según cuenta el blog Alpymon de Carlos Garranzo y Victoria Álvarez, en esta ocasión, llegaron a Islamabad el 15 de junio y al día siguiente ya estaban en Skardu. La siguiente fase de la aproximación fue por carretera hasta la aldea de Kanday.


El 20 de junio instalaron su campo base en el glaciar situado en la base del pico y durante un par de semanas estuvieron trabajando en la búsqueda de la mejor ruta de ascenso y fijando cuerdas. Según explican, la línea en cuestión tiene tramos bastante técnicos, como el que provocó la caída hace dos años.
Inicialmente, Takayashu Semba y sus sherpas no habían previsto lanzar su intento a cumbre hasta la semana que viene, pero la apertura de una temprana ventana de buen tiempo les hizo anticipar el ataque. Estimaron que se sentían bien aclimatados y con fuerzas para intentarlo y decidieron aprovechar la ocasión.
Esta vez, la ascensión no tuvo contratiempos y los cuatro alpinistas alcanzaron la cumbre y llegaron sanos y salvos de regreso al campo base. Eso sí, han apuntado que sus dispositivos satelitales habrían arrojado resultados de altitud de 5.860 metros en la cumbre, en lugar de los 5.940 m cartografiados.
Ayuda para Kanday
La cercana aldea de Kanday fue objeto de la solidaridad del fallecido Sergi Mingote, quien impulsó un proyecto para ayudar a una comunidad sumida en la pobreza. Hoy en día, su compañero en varias expediciones y amigo Carlos Garranzo y la mujer de este, Victoria Álvarez, siguen aportando financiación de forma particular, destinada a la escuela pública Amin Braq para niños de hasta 14 años. Un proyecto que atiende a los hijos de los porteadores baltíes de la zona: 180 familias que dependen de las ayudas particulares para que su escuela siga abierta. La colaboración está abierta y quien desee involucrarse puede ponerse en contacto con Carlos y Victoria en la cuenta de Instagram @alpymon.


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