Laura Rogora llevaba unas semanas concentrada en los entrenamientos y la competición, y había dejado la escalada en roca un poco de lado. Lejos de hacerle perder el ritmo o la eficiencia en terreno natural, la sequía roquera no ha servido para otra cosa que para disparar su motivación y, cuando ha salido al aire libre, lo ha demostrado completando una jornada notable.
“¡De vuelta a la roca después de una temporada y me sentó tan bien!”, exclamaba en sus redes sociales, donde también explicaba su último logro. Se trata del encadenamiento de Mascella Serrata 9a, una “nueva joya” obra de Gabriele Moroni, que la escaladora romana resolvió en apenas tres intentos ese mismo día.
Mascella Serrata es una de las más recientes incorporaciones al inmenso catálogo de vías duras de Arco. Gabriele Moroni realizó la primera ascensión el pasado mes de febrero y poco después fue repetida también por Stefano Ghisolfi.
Pero ahí no terminó el día para Laura Rogora. La escaladora de 24 años todavía tuvo tiempo de sumar “un impresionante 8b/+ a vista”.
Una colección de novenos
Laura Rogora acumula una enorme colección de encadenamientos de noveno grado. Ya son más de cuarenta vías en la novena dimensión y un puñado de ellas en dos o tres intentos y en el día. Entre las de esa categoría figuran ascensiones sorprendentes como la de la placa Niobe 9a en Arco el pasado mes de febrero o la de Bombardino 9a+ en Arco en 2024.
Además, es una consumada especialista en la escalada a vista, como demuestra el hecho de que en julio del año pasado se convirtió en la primera escaladora capaz de hacer 8c+ a vista con Ultimate sacrifice en Gorges du Loup, al que añadió el segundo 8c+ a vista femenino en noviembre con La ligne clare en Saint Léger.








