Markel Garmendia ha ha publicado recientemente en Youtube la película Fanatismo en las cavernas, con un sinfín de imágenes de escalada en la cueva de Baltzola a lo largo de años y años de trabajo y documentación. Incluye incluso tomas de la histórica competición DimaRock obtenidas por DesnivelTV, además de una gran cantidad de opiniones y entrevistas.
El propio Markel Garmendia cuenta en el siguiente texto los entresijos de su producción:
Se me hace difícil expresar lo que es esta película, ya que no estoy acostumbrado a ello, ni es una película cotidiana. Simplemente diría que es el fruto de nuestro día a día en el sector; risas y escalada.
Todo comenzó hace cuatro años, cuando compré una cámara de 25 años de segunda mano en Wallapop, con un presupuesto de 50€. No funcionaba el visor y de vez en cuando grababa en blanco y negro.
La idea era grabar un par de pegues y subirlos a Youtube, pero se nos fue de las manos, ya que yo sentía que al vídeo le faltaba algo, la guinda del pastel. Hasta que me di cuenta que había grabado ya a 17 escaladores/as, y si eso seguía así, iba a ser más largo que la saga de El Señor de los Anillos.
Aún siento que falta esa guinda… no sé… como una entrevista de uno de los protagonistas en el que desvele su secreto con la ayahuasca o algo así. Quién sabe si en la segunda parte de la película.
Mi visión era hacer una película en la que la gente se sintiera identificada con los/as escaladores/as, por lo que intenté reflejar la naturalidad de ello: caídas, encadenes, risas, vergüenzas, malos ratos, etc.
También fue importante enseñar vías de todos los grados, ya que la escalada no es todo 8a ni 9a, también existen los 4º, 5º y 6c. Aunque en la cueva no hay muchos… Hice lo que pude con lo que había.
La participación de mujeres en la película es un aspecto que, sinceramente, no fue fácil. La presencia femenina terminó siendo muy limitada, y eso refleja una realidad que va mucho más allá de esta película: la baja visibilidad y participación de mujeres en ciertos entornos de escalada, especialmente en sectores de dificultad. Es una autocrítica necesaria, y una asignatura pendiente.
Por último, ¿por qué las cuevas de Baltzola? Sencillo, como Iker dice en la película, si de algún sector puedo considerarme local, podría decirse que es de Baltzola.
La música es una parte importante de la película, tanto para mí, como para muchos de los protagonistas. Aquí, en Euskadi, cuna del rock radical vasco la política siempre ha estado de por medio, siendo algo que se ve reflejado en la película. El euskera como lengua materna para muchos, también tiene su importancia.
Kantatzen duen herri bat ez da inoiz hilko (un pueblo que canta nunca morirá).








