¿Qué decir de Action direct que no se haya dicho ya? Pues se puede decir poco, salvo que sigue siendo una de las líneas más duras del planeta, y quizá una de las vías más respetadas por los escaladores del mundo entero, desde que el maestro Güllich la encadenara y propusiera como 9a en 1991. Da igual que no te consideres capaz de probarla, si pasas por Frankenjura, en Alemania, en medio de cuyos bosques está situada la roca, de apenas 12 metros de altura, pásate a verla, desde entonces es lugar de peregrinación friqui.

Pero vamos con el tema. Con apenas dos días de diferencia, la vía ya cuenta con dos nuevas repeticiones. El británico Richard Simpson se encargó el 13 de octubre de realizar la que sería la quinta repetición de la ruta. Al británico le costó lo suyo, porque el mal tiempo reinante en la región donde se encuentra la vía le impidió intentarla durante tres semanas. Pero, al final, el chaval (tiene 22 años) tuvo suerte, y la climatología y su buen hacer le van a permitir pasar a formar parte del reducido grupo de miembros del «Action direct Club»: después de ocho días de ensayos en los monodedos y bidedos de la vía, Simpson consiguió llegar hasta la cadena.
Ruta brillante y brutal
«Es una ruta brillantemente brutal. Estoy contentísimo de haberlo conseguido, sobre todo por todo lo que he tenido que entrenar y por la espera del buen tiempo, que ha sido agotadora», ha dicho el británico. Además, se va con los bolsillos llenos a casa: en su «viaje de verano» se ha hecho con un 8c+ y seis 8c, en la misma región de Frankenjura, y ya en primavera se había llevado para casa las inhumanas Hubble (el primer 8c+ de la historia) y Evolution, en el Peak District británico.
En cuanto a Koyamada, el japonés encadenó la vía sólo dos días después que Simpson. «Encadenar Action direct era mi «destino» desde que empecé a escalar. Ha sido duro, pero lo cierto es que la línea de la ruta es maravillosa». Koyamada se ha convertido así en el sexto repetidor de la vía y en el séptimo escalador que consigue encadenarla, después del citado Simpson, Christian Bindhammer, que lo hizo en el 2003, el rápido (la encadenó con sólo una semana de ensayos) Dave Graham en el 2001, Iker Pou (2000), Alexander Adler (1995), y el propio Güllich, que la inauguró y propuso como 9a en 1991. Desde entonces, su grado permanece inamovible.