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Manu Córdoba, hiperactivismo alpino

Improvisación, energía y mucha motivación son los ingredientes del combustible que pone a 4.000 vueltas a este joven alpinista Manu Córdoba y lo lanza como una flecha contra paredes alpinas…

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Contra comprometidos mixtos, liberaciones en pared, desplomes de octavo, montañas himaláyicas y hasta competiciones de la Copa del Mundo.

Manu Córdoba en la Manu Córdoba en la «Totxaires» de Montrebei

Con 23 años, el historial de Manu Córdova, miembro del Equipo Español de Alpinismo, es impresionante. O eso al menos es lo que aseguran algunos de sus compañeros de cordada. Echando un vistazo muy por encima a lo que ha escalado estos dos últimos años se intuye que algo de razón llevan: aperturas en Pirineos de M9; primera nacional en el día a la Norte del Eiger y McIntyre/Colton en el día (subir y bajar); apertura de Rimshang Piriri en el Tengkampoche (6.500 m), ha encadenado Narko (8b+/c), Desafiando a Newton (8b+), 8a a vista y 8a/a+ (Zaratrusta) en Ordesa, y este año quedó cuarto en Val Daone, una prueba de la Copa del Mundo de Hielo en la que ocupó la 11º plaza de la general…

Entre todo esto, este año además se enfrentará a unos de sus grandes proyectos: acabar la carrera de Ingenieria.

¿Cómo empiezas a salir a la montaña?
Mis padres eran montañeros y esquiadores y ya me sacaban con cinco años. Con trece empecé a escalar; fue mi primo quien me metió caña.

¿Y dónde o cómo descubriste que aquello te enganchaba?
La primera vez que subí al Puro de Riglos, también con trece años. Cuando salí al Torreón, en los dos últmos largos, uf, me miraba el arnés, me miraba la cuerda… Qué miedo pasé. No había escalado nunca en Riglos.

¿Alguna influencia de esa época?
Toda la gente con la que fui. Tuve la suerte de empezar con escaladores ya experimentados, en Zaragoza, y de cada uno aprendí un montón de cosas. Por ejemplo, Eduardo Alonso me enseñó a escalar en hielo, y entré en el Centro de Tecnificación de Aragón de Alpinismo. No deja de ser una formación continua, tanto ellos de ti como yo de ellos. Algunos de mis primeros compañeros de cordada fueron David Castillo, Carlos Lacoma, Óscar Acin, Levi Moliner…

Vamos, que no empezaste en vías deportivas.
No, empecé haciendo monte, vías clásicas y alpinismo y luego me picó más el gusanillo de la deportiva. El esquí lo aparqué, pero con el Equipo lo he retomado y le he cogido otra vez el gusto.

¿Cuáles fueron las primeras vías “serias” en las que te metiste?
Por ejemplo el Diedro central de Telera o la Chez Lulu, también en Telera. Siempre íbamos a largos. Cada día vas haciendo vías más difíciles, es una progresión. Salía mucho a Pirineos y también a Alpes.

¿A Alpes?
Sí, con 16 años ya iba bastante. Como escalaba con gente mayor que yo me llevaban. Al principio íbamos a hacer las cascadas clásicas, luego ya no eran tan clásicas. Eran salidas no muy largas durante las vacaciones, de unos diez días, y mi madre me ponía el grito en el cielo.

¿Cómo se distribuye la actividad un escalador tan polivalente?
Según las condiciones. Hubo una semana del año pasado que hice dos días deportiva, otro día Ordesa –la liberación de Zaratrusta– y día y medio después estaba al pie de las Grandes Jorasses. Pero sin planificar, surge sobre la marcha: me llaman unos amigos y me dicen que la McIntyre/ Colton estaba en condiciones. Empecé a tirar de agenda de teléfono y al final se vino Jonathan Trango. Se pilló un avión a Barcelona, lo recogí a las 12 de la noche, yo bajaba de Ordesa, y de ahí a Alpes.

Qué paliza, ¿no?
Motivaciones… Otra semana de diciembre pasado: Alquézar, Gavarnie, Alquézar y otra vez Gavarnie. Tenía a puntito Tsunami (8c) y también quería hacer los tres muros, escalando Alois y El aliento del Diablo.

“Si abro una vía y no encadeno el largo, no pongo grado, sólo ‘artificial a forzar’. En La ruta de Shackleton repetí en polea los que abrí para graduarlos”.

Manu Córdoba compitiendo en Val Daone, en la Copa del Mundo de Hielo 2009Manu Córdoba compitiendo en Val Daone, en la Copa del Mundo de Hielo 2009

En tus aperturas, tanto en roca como en mixto, trasladas los planteamientos del libre, de la deportiva. Un ejemplo: en La ruta de Shackleton repetiste en polea los largos que no habías encadenado (los que te tocó abrir) para ofrecer una cotación más fiable.
Yo, si abro una vía y no me da tiempo a probar el largo, no pongo grado. En La ruta de Shackleton repetí en polea los que abrí porque, aunque más o menos ya sabía el grado cuando subí de primero, evidentemente abriendo te cansas quince veces más porque tienes que hacer mucha más fuerza para taladrar, etcétera. En Zaratrusta [8a+] me hice a la idea. Siempre que salgan los pasos te haces a la idea. En aperturas en roca lo normal es que fuerce el que va de segundo. Tengo vías en Ordesa que hay que volver para liberarlas; en el croquis pone: “artificial a forzar”.

¿Hasta qué grado has forzado en libre abriendo?
Depende mucho de dónde estés y de las protecciones que puedas meter. En mixto, si se pueden meter cacharros, lo mismo hasta M9, pero si hay que pararse a taladrar y si además quieres poner los parabolts lejos te vas a tener que colgar de los piolets. Es como en el Wenden [Wendenstock]: te cuelgas de los ganchos, metes la chapa y luego vuelves y encadenas. Ordesa da más juego: si te puedes proteger bien, pues hasta 7b o por ahí si vas bien en el grado y no te hace falta pararte.

¿Fuerzas entonces al límite?
Depende, si veo que me voy a matar, no. Pero si no, aunque el vuelo sea grande, a forzar, claro.

¿Algún vuelo “emocionante”?
Abriendo nunca he volado. He pasado miedo, pero volar volar, no. He tenido suerte.

Manu Córdoba durante una apertura de esta temporada en el circo de Gavarnie, aún sin acabar. Foto: Carlos LogroñoManu Córdoba durante una apertura de esta temporada en el circo de Gavarnie, aún sin acabar. Foto: Carlos Logroño

¿El artificial?
Para épocas. Una vía al año o dos. Está bien porque luego en la montaña siempre hay que usarlo. Me cuesta ir, pero luego me lo paso bien. La última que hice fue una de Armand Ballart en la Cuca de Bellostas, en Guara, como A3+.

¿Cómo llegas a la competición?
De rebote. Fui con el Centro de Tecnificación a Ouray (Colorado, EE.UU) y el entrenador me preguntó si quería quedarme a competir. Yo en realidad fui para escalar; hice un montón de vías. Competí y lo hice bien, entonces el entrenador me dijo: “¿Quieres ir a la Copa del Mundo”. Y contesté: “Por probar…”. Ese año no me comí ni los mocos, no hice nada. Yo estaba muy fuerte de escalar con los piolets en hielo y roca, pero claro, me ponen un cronómetro… Al año siguiente quedé bastante mejor, ya entré en semifinales, me acostumbré al cronómetro y éste mejor aún, a pesar de estar recién llegado de Nepal.

Es curioso que sean escaladores deportivos los que triunfen en las competiciones de hielo.
Sí, pero hay que centrarse también. En las competiciones no se escala en hielo. Hay gente que va que no tiene ni idea de escalar en hielo, pero una cosa es escalar en roca y otra la competición. Ten en cuenta que es gente que entrena sólo para esto y desde hace más de 10 años. El que ha ganado este año, Markus Bendler, ha hecho 9a. Y el ucraniano [Evgeny Krivosheitsev] que ganó hace dos años también. El pasado, que ganó Simon Anthamaten fue una excepción, porque él es más alpinista.

Simon también es octavogradista.
Hombre, es que los alpinistas buenos a día de hoy, casi todos son octavogradistas.

¿Qué gracia le encuentras a la competición?
Gustarme no me ha gustado, es pique personal, porque ves que lo puedes hacer mejor. Me fastidia no hacerlo bien, como en las dos últimas, que se me han ido los piolets y no pude hacer nada, y físicamente iba como un obús. Pues nada, habrá que volver al año que viene.

¿Qué piensas de esos mixtos donde casi no se pincha hielo?
A mí no me gustan, pero para entrenar para las competiciones pues muy bien. Si alguien se lo ha currado y lo ha abierto, pues yo lo aprovecho, pero como fin en sí mismo a mí no me gusta. Largos estilo La Fuenfría, eso sí me parece muy bonito, porque escalas también por hielo. Para el alpinismo te viene muy bien, vas por las caras norte que el brazo ni se entera.

¿Conoces Brutal fang?
Yo hice Brutal fang cuando se forma la cascada, son tres largos. Sin el hielo, lo que te decía, para entrenar me parece muy bien. Ahora se empieza a hablar de que si la M que si la D… Pero yo no entro en ninguna polémica.

Eres un escalador de vías clásicas, alpinas, deportivas… En ocasiones hay situaciones complicadas entre los practicantes de distintas disciplinas, sobre todo cuando sus rutas coinciden en la misma zona.
Yo siempre intento respetar la ética de la zona donde escalo si voy a abrir, evidentemente. No voy a abrir una línea de chapas en Ordesa, no me parece bien, pero tampoco lo voy a romper si lo ha hecho otro.

¿Qué o quién crees que define el carácter de cada zona?
Las vías que hay abiertas. Lo que no quiere decir que esté prohibido meter otras, aunque si en 50 años se ha escalado con un estilo, hay que respetarlo.

¿Crees que las federaciones u otras instituciones deberían implicarse en conservar este carácter de las zonas?
No, no. Imagina que, por ejemplo, prohíben que se pongan los parabolts lejos… Está claro que Ordesa no se va a llenar de vías de chapas, la gente tiene dos dedos de frente, digo yo. Al igual que yo, todo el mundo tiene que empezar con gente que lleve más tiempo y aprender de él. Creo en la buena fe de los escaladores, lo mismo demasiado…

¿Cuál es tu filosofía cuando abres desde abajo con máquina?
Estilo Wendenstock, como Beat Kammerlander. Que las chapas estén donde no se pueda proteger de otra manera. Si puedo meter un friend no voy a poner una chapa, pero si me va a quedar un clavo cutre, pues meto una chapa. Porque no voy a dejar un sartenazo largo sobre un clavo malo… No estoy haciendo artificial, sino vías abiertas para el libre. Podría usar un burilador, pero ¡ya son ganas de ponerse a dar martillazos si tienes una máquina!

¿Se queja alguien de esta forma de abrir con taladro?
¿Por qué? Hombre, nunca llueve a gusto de todos. Es como si meten cuatro chapas para los rescates en Ordesa… A alguien puede que no le guste, a mí me parece bien.

Cuenta Simón en su blog que había pasado miedo en la repetición de La ruta de Sackleton, que estaban lejos las chapas.
Ya le he dicho que a mí me sobraba una chapa de las que puse [se ríe]. Iba abriendo y puse una chapa y dos pasos más arriba encuentro unos gancheos súper buenos, y dije: “Joder, ahora me sobra esta chapa”. Eso es lo que gusta de abrir, la incertidumbre.

“No me parece bien abrir una línea de chapas en Ordesa, pero tampoco lo voy a romper si lo ha hecho otro”.

Manu Córdoba escalando la Manu Córdoba escalando la «Vía Ursi» de la Pala de Ip (Pirineos). Foto: Mikel Zabalza

En estos casos ¿no se te pasa por la cabeza quitar la chapa en la bajada?
No, hombre. Lo que se pone se queda. Pienso: para la siguiente hay que mejorar.

Y al revés, ¿bajar y añadir algo?
Tampoco.

¿Qué taladro llevas?
Un Makita chiquitito que me prestan. Escaló con cuerda auxiliar y el taladro lo dejo en la reunión o lo cuelgo a mitad de largo con una Fifi.

No hay mucha gente haciendo este tipo de vías extremas, pero resulta curioso que en una semana ya tenga repetición. ¿Hay rivalidad entre cordadas?
¡Qué pique va a haber si nos llamamos! Nada más abrirla llamé a Simón, luego a Unai [Mendía]. Llamé a todos, a todos los que creo que quieren ir a repetirla. De hecho fue Unai quien nos animó para ir a abrirla cuando vio que estaba formada. Nada más repetirla él, nos llamó: “Muy bien abierta”. Son joyas del Pirineo que lo mismo en 20 años no se vuelven a formar.

¿Con qué estás ahora?
Estoy abriendo una en Gavarnie y he puesto tan pocas chapas que como se vaya el hielo no voy a pasar ¡y hasta que se vuelva a formar…! Está en el tercer piso, un desplome que empecé a principios de año, tres largos y aún no he acabado. En Izas, a la izquierda de La ruta de Shackleton abrí otra con Mikel. De corte más alpino sin ninguna chapa. Aquí íbamos sin taladro. Casi 400 m de vía, más compromiso.

Manu Córdoba escalando en libre Manu Córdoba escalando en libre «Zaratrusta» (8a/a+), en Ordesa. Foto: Jonathan Larrañaga

¿Qué terreno virgen ofrece aún buenas posibilidades en el Pirineo?
El dry tooling está bastante por explotar. En Gavarnie por ejemplo hay mogollón de churros, como el que estoy abriendo ahora. Está abierto todo lo evidente y alguna cosa no evidente, pero así, con taladro, yo creo que hay mucho por hacer. O mira la vía que abrimos en Izas, la alpina, eso nunca lo había visto formado. ¡Hacer 400 m de escalada en Izas…!

¿Cómo fue la experiencia en el EJA?
Me presenté y no pasé las pruebas cuando Chiro era el director, y luego ya entré al siguiente año, con Simón. Se aprende mucho de toda la gente que rodea al equipo: los técnicos, los compañeros. Mantienes el contacto con la gente de la anterior promoción y coincidimos escalando. La formación, muy buena: montaña, rescates…

Y gracias al Equipo tienes la oportunidad de viajar al Tengkampoche. ¿Por qué elegís ese monte?
Basicamente porque Mikel [Zabalza] nos enseñó una foto y nos pareció un sitio interesante adonde ir. La montaña es increíble.

¿Qué tipo de escalada buscabais?
Una pared donde poder abrir alguna vía, una altura moderada, donde se pueda escalar porque realmente a ochomil metros no puedes escalar, lo que puedes hacer es sufrir. Pero a 6.000 m, si estás aclimatado, te puedes mover más o menos como en Alpes.

¿Cómo fue la expedición?
Llevamos a una gente para hacer un trekking y subir a un monte. Así financiamos lo que nos faltaba y aclimatamos. Luego ya nos quedamos nosotros y repetimos una vía de Nick Bullock. Intentamos abrir una ruta en la cara este. Allí abrí un largo como M8 y 6 de hielo, a 5.300; para mí fue el mejor largo que escalé en toda la expedición, me exigió un montón y además era bastante expuesto en cuanto protecciones. Al final, por un metro liso en el siguiente largo no pude pasar y, por no meter una expansión, nos bajamos. Luego abrimos la ruta, Rimshang Piriri.

¿Te encontrabas cómodo escalando en esa altura?
Sí, aclimatamos bien en la ascensión que hicimos con el grupo.

Después de abrir Rimshang Piriri os planteasteis abrir otra ruta.
Sí, pero comimos carne en mal estado, nos pusimos malos y luego tuvimos bastantes problemas con la agencia (nos quedamos sin comida) y ya no pudimos escalar más.

¿Qué te atrae de ese alpinismo de expedición: ochomiles, paredes, ascensiones alpinas…?
A día de hoy, de ochomiles, puede que me interese alguna vía en concreto. Hombre, también me gustaría subir a alguna cumbre, por sensaciones, para ver cómo te sientes a esta altura. Pero ahora tengo muchos proyectos por aquí, ya llegará.

En Alpes tus escaladas suelen ser muy rápidas, como la Norte del Eiger, o la McIntyre/Colton, ambas en el día y la segunda con bajada includa.
¡Sí que me gusta ir en el día a todos los lados! Hombre, si toca vivaquear, pues se vivaquea. Ésa es la progresión, dices: si puedes hacer esto en el día pues mejor que gastar dos…. Los vivacs sin saco empiezan a ser ya una costumbre (se ríe): llegas a pie de vía, te sientas y a esperar para escalar a la mañana siguiente.

¿Te ha pillado un vivac de improvisto en mitad de una pared?
De momento no. Me ha pillado la noche, pero hemos salido.

“A 8.000 m no puedes escalar. Pero a 6.000, si estás aclimatado, te puedes mover más o menos como en Alpes”.

Manu Córdoba encuentra un reposo en el tramo clave de Manu Córdoba encuentra un reposo en el tramo clave de «Libertarias» (7a+) en Ordesa. Foto: Jonathan Trango

¿Cómo compaginas los estudios con la escalada de alto nivel?
Como buenamente puedo. Es una carrera de tres años y ya acabo éste. En mayo y junio me encierro en casa. Sacrifico un poco la temporada buena de Ordesa.

Cuéntame cómo es un día en tu vida.
Clase, entrenar y por la noche a estudiar un poco.

¿Cómo entrena alguien tan polivalente?
Entreno en una sala, hago un entrenamiento de deportiva pero meto también bastante carga aeróbica. Suelo correr siempre por el monte, porque por llano me desmonto.

¿Tienes entrenador?
Ahora me entrena Dani Moreno.

¿Ves futuro profesional en la escalada y el alpinismo o trabajarás de ingeniero?
En principio mi idea no es currar de ingeniero, tampoco vivir del alpinismo, evidentemente, pero de algo relacionado con el tema comercial sí me gustría, de representante de alguna casa. Ahora no trabajo, lo que tengo que hacer es acabar la carrera.

¿De qué proyectos me hablabas antes?
¡Son top secret! (se ríe)… No, hombre, alguna vía dura de Alpes, abrir alguna otra vía aquí…

 

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