La temporada de expediciones de primavera de 2026 en el Everest ha llegado a su fin. De nuevo, ha sido una temporada en la que se ha hablado de masificación, de escasas ascensiones sin oxígeno, de ninguna ruta diferente de la normal y de récords y más récords.
1.008 cumbres
El récord más asombroso corresponde a la cantidad de gente que ha alcanzado la cumbre esta primavera. Según los datos que ha recopilado el cronista Alan Arnette –que deberán ser confirmados por The Himalayan Database en unos meses–, se ha alcanzado la cifra de 1.008 personas en los 8.848 metros del techo del mundo.
Nunca antes se había registrado un número tan elevado de cimas en una sola temporada en el Everest. Una cifra que todavía es más espectacular teniendo en cuenta que solamente se contabilizan las ascensiones realizadas desde la vertiente sur (nepalí), puesto que las autoridades chinas decidieron cerrar el acceso a la vertiente norte (tibetana).
En este sentido, el Everest también ha batido esta temporada el récord de mayor número de ascensiones a la cumbre en una jornada. El pasado 20 de mayo, un total de 274 personas hicieron cima, todas desde Nepal.
Hasta ahora, la temporada que ostentaba el récord de mayor número de cimas era la primavera de 2019, con un total de 877 cumbres sumando las realizadas desde Nepal y desde el Tíbet. La seguían de cerca las últimas dos temporadas: 861 cimas en 2024 y 852 cumbres en 2025.
Seis sin oxígeno
Aunque esta cifra no está tan clara como otras y dependerá de la futura confirmación, ha habido al menos seis personas que han asegurado haber ascendido el Everest sin usar oxígeno suplementario esta temporada.
Entre ellas, destaca la presencia de dos ecuatorianos: Fredy Tipán y Marcelo Segovia. También lo ha logrado el polaco Bartek Ziemski, que consiguió ascender tanto el Lhotse como el Everest sin oxígeno y descendió de ambas montañas esquiando.
Igualmente, Kristin Harila y Nirmal Purja han realizado la doble ascensión Everest-Lhotse, subiendo el techo del mundo sin usar oxígeno. Este último lo hizo guiando a la rusa Nikol Kovalchuk, que también subió sin oxígeno.

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Una montaña de récords
En cuanto a los récords del Everest, este año Kami Rita Sherpa ha elevado una cima más su récord de ascensiones al techo del mundo y ya ha alcanzado la cifra de 32. Aunque su récord empieza a peligrar ante el alza de Pasang Dawa Sherpa, que ha subido dos veces esta temporada y ya suma 31. Entre las mujeres, Lhakpa Sherpa ya acumula 11 ascensiones. Y en este sentido, vale la pena mencionar al británico Kenton Cool, que lleva 20 cumbres en el Everest.
Otro logro remarcable fue el protagonizado por el ruso Rustam Nabiev, doble amputado de piernas, que llevó a cabo la ascensión valiéndose solo de la fuerza de sus brazos. También vale la pena mencionar al estadounidense Viorel Wally Stirbu, capaz de coronar la montaña a los 75 años de edad.
Finalmente, no hay que olvidar al ultrarunner estadounidense Tyler Andrews, que finalmente consiguió su objetivo de batir el récord de velocidad del Everest, al cubrir la distancia entre el campo base y la cumbre en 9 horas y 55 minutos. Eso sí, usó oxígeno suplementario aunque inicialmente pensaba no hacerlo.












Totalmente de acuerdo con Jorge. A mi en particular además me da pena.
Leo esto y no puedo evitar preguntarme si tiene sentido hacer cola para subir una montaña, no sólo el Everest, sino cualquier montaña.
Cuando era joven coincidí en la cima de la Pica d'Estats con dos chicos. No había nadie más. Les pedí que me hicieran una foto con la cámara Kodak de mi padre, creo que todavía tengo por ahí la diapositiva.
Muchos años después aparecía en la prensa digital una fotografía en la que podía verse una aglomeración de excursionistas haciendo cola para poder acceder a la cima de esa misma montaña.
Amo la montaña desde que era un chaval, pero nunca haría cola para pisar una cumbre. Ni siquiera el Everest con todos los gastos pagados.