El K2 (8.611 m) ha vivido una jornada muy emocionante. Las condiciones meteorológicas no eran objetivamente buenas y las diversas expediciones que habían confiado en la ventana de buen tiempo debían decidir en el C4 si arriesgar y continuar hacia arriba o darse la vuelta y esperar una ocasión más propicia.

El sueco Fredrik Sträng y el polaco Andrzej Bargiel estaban entre los que decidieron bajarse. Este último tenía el objetivo de realizar el descenso del K2 en esquís, tras haber esquiado otros ochomiles y escribía en sus redes sociales: “Tras un par de días con mal tiempo, nevadas y sin visibilidad, finalmente el sol ha salido hoy. Hay una pequeña ventana, pero según las diversas previsiones, el tiempo cambiará otra vez esta tarde. Simplemente, no hay tiempo suficiente para pensar en un ataque a cumbre. Tenemos que esperar pacientemente a que mejoren las condiciones…”
Además de ellos, también habían llegado hasta allí un importante grupo de la agencia nepalí Dreamers Destinations, bajo el liderazgo de Mingma Gyalje Sherpa. En total, eran nueve sherpas y cinco clientes. Ellos tomaron la arriesgada decisión de continuar adelante y enfrentarse a un esfuerzo durísimo.
Al final, Mingma Gyalje, otros seis sherpas, la británico-estadounidense Vanessa O’Brien, el islandés John Snorri Sigurjonsson y los chinos Azong, Zhang Liang y Jing Xue alcanzaban la cumbre entre las cuatro y las cinco de la tarde. Fueron 16 horas de ascensión, seguidas posteriormente de un largo descenso. Por ahora, sólo ha habido la confirmación de la cumbre, realizada a través de las redes sociales por el propio Mingma Gyalje.
Primeras cimas desde 2014
Con estas cumbres, el K2 cierra un registro de tres años sin cimas, pues las anteriores se remontan a 2014. De hecho, de las últimas nueve temporadas (desde 2009), su cumbre sólo ha podido ser alcanzada en tres por su ruta normal (2012, 2014 y 2017; además, el grupo de Gerlinde Kaltenbrunner lo logró por la vertiente norte en 2011). En los otros seis veranos nadie fue capaz de subir. Además, algunos de los que lo intentaron sufrieron accidentes que terminaron con sus vidas, como Fredrik Ericsson en 2010 y Marty y Denali Schmidt en 2013.