EXPLORANDO

Escalad, escalad, malditos

Los montañeros más particulares han sido retratados por Álvaro Osés, ganador del premio Desnivel de Literatura en 2003 por El centinela de piedra.

Autor: | No hay comentarios | Compartir:
Portada del libro Escalad, escalad, malditos, de Álvaro OsésFoto: Archivo DesnivelPortada del libro Escalad, escalad, malditos, de Álvaro OsésFoto: Archivo Desnivel

Pasando desde las recónditas tierras del Aconcagua plasmadas en El centinela de piedra, novela por la cual ganó el premio Desnivel de Literatura en 2003, Álvaro Osés nos sumerge esta vez en el no menos fascinante mundo de los alpinistas «malditos». Malditos porque se atrevieron a desafiar a la montaña con una actitud nada habitual.

En Escalad, escalad, malditos se cuentan historias reales, de montañistas que escalaron sin cuerda o que se adentraron en el Himalaya en solitario, lejos del calor de las expediciones. Otros se acercaron a lugares que pasaban desapercibidos a la mirada común y otros, como el Mogoteras, personaje con se inicia el libro, son retratados por su singular y misteriosa personalidad.

Para que los lectores puedan ir disfrutando del libro, he aquí el capítulo íntegro dedicado a Javier Alonso Aldama, La espada de Damocles (en PDF, 98kb).

Hablamos con Álvaro Osés

Álvaro Osés. - Foto: Archivo DesnivelÁlvaro Osés. – Foto: Archivo Desnivel

Estos escaladores están agrupados todos bajo el calificativo de malditos, pero ¿cuál es el criterio para seleccionar estos perfiles y no otros?
Ha sido un criterio aleatorio, anárquico y casual, como debe ser en un libro dedicado a los olvidados y malditos, a los arrabales del alpinismo. La idea inicial fue hablar sobre personas que habiendo protagonizado ascensiones o logros importantes tuviesen un carácter singular, que se hubiese significado por un acercamiento original a la montaña o cuya trayectoria hubiese quedado injustamente olvidada. Al final, la casualidad ha hecho que unos me hayan llevado a otros, que alguien conoce a no sé quién y me daba un teléfono. Después los ha habido que no son especialmente singulares o desconocidos pero que con una mirada adecuada resultan atractivos. Es un tópico pero se puede decir que todos los que están son, aunque no todos los que son están…

¿Cómo has elaborado cada historia? Prevalecen las entrevistas personales, los testimonios de terceros, las historias ya escritas…?
Es un libro misceláneo, de collage, sin un estilo demasiado uniforme. A cada personaje le he intentado dar un tratamiento diferente, algunos son perfiles biográficos con una entrevista final -Claudio Sánchez «Tito», Juanjo San Sebastián-, de otros he citado sus textos para entreverarlos con mis comentarios y visiones, a otros les ha tocado una recreación de ficción porque han fallecido y disponía sólo de lo que sus amigos o familiares me han contado de ellos, como Musgaño, Marisa Montes. A otros los he dibujado con cuatro o cinco anécdotas vitales que los retratan a la perfección, -Germán Bahillo, Jesús Vallés-, o simplemente ha bastado con describir de su entorno actual para definirlos -Mariano, Javo-. Hay algo común en casi todo el libro que son la citas de películas y libros no necesaria o aparentemente relacionados con la escalada y el alpinismo pero que salpican el texto para subrayar aspectos puntuales, a veces sólo como bromas privadas.

Manolo Martínez, Musgaño, escalando el primer séptimo grado español, Metamorfosis, en La Cabrera.- Foto: Sebastián ÁlvaroManolo Martínez, Musgaño, escalando el primer séptimo grado español, Metamorfosis, en La Cabrera.- Foto: Sebastián Álvaro

¿Qué personaje de todos estos destacaría especialmente por maldito?
Un buen prototipo sería el Mogoteras, un pionero singular, un abuelo simpático que va por la ciudad con una mochila, las botas llenas de barro de la montaña y una melena hasta los hombros, medio anacoreta, medio bohemio, mixtificador, misterioso, del que corren muchas habladurías por ahí, que si estaba siempre metido en líos, en accidentes de escalada. Cada vez que su nombre salía a relucir, había algo nuevo que añadir al capítulo. Unos dicen que no trabaja en nada concreto, otros que algún familiar le conoció en una fábrica. Escaló cosas de fuste en su tiempo. Me contó unas historias de órdago y por eso abre el libro, en el primer capítulo.

Seguro que algún escalador se ha quedado fuera de esta selección…
Obviamente muchos. Las más de las veces por falta de tiempo, porque he empleado dos años y muchos fines de semana, para escribir o hacer entrevistas. En otras ocasiones por la simple distancia física; estaban muy lejos de mis lugares de influencia. Me hubiese gustado incluir a alguien de la zona de Granada, aquella potente escuela que alcanzó el octavo grado en torno a los años ochenta. O al «jefe» del clan de los murcianos, a Daniel Guirles, a Lupión, a algún pionero más, alguno anterior o contemporáneo del Mogoteras, a Julio Villar. Lo que sí he hecho es conocer personalmente a todos ellos porque no me parecía aceptable escribir sobre alguien hablando por teléfono o tirando sólo de hemeroteca si había posibilidad de contactar con ellos.

 


 
Lecturas relacionadas

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.