Ayer, viernes 29 de mayo, el municipio madrileño de Alcobendas volvió a ser testigo de la fantástica polisemia de la escalada en la prueba de la World Climbing Series Comunidad de Madrid, en la modalidad de búlder, que se está celebrando estos días.
Y es que en “escalar” cabe subirse a grandes cumbres o ascender por paredes de roca, pero también realizar movimientos casi imposibles sobre las más estéticas y variopintas presas dispuestas en un muro artificial, que ayer obligaron a las competidoras a balancearse de lado a lado, a colgarse bocabajo de las puntas de los pies, a apretar de ínfimas regletas o a lanzarse a por redondeados romos con ambas manos.
Todas ellas coincidieron en alabar el gran trabajo del equipo de routesetters, calificando los bloques de «muy divertidos, imaginativos, variados…», y eso que Madrid les recibió con un sol que cayó a plomo sobre todos los presentes, independientemente de su bandera, porque al girar del mundo no le interesan las justicias o injusticias humanas.



Tres japonesas entre las finalistas
Por la mañana se celebraron las semifinales, con 24 escaladoras procedentes de 13 países (ninguna española consiguió pasar a esta ronda). Entre ellas, cinco japonesas, la nacionalidad que habitualmente tiene más representación en las finales de la World Climbing Series, tanto en mujeres como en hombres, que demuestra el gran desarrollo de la escalada de competición que se vive en el país nipón.
Las semifinales dejaron unos resultados ajustadísimos que presagiaban una final muy disputada, como efectivamente lo fue. Entre las ocho finalistas, muchas iban con papeletas de sobra para subirse al podio. Se clasificaron por este orden: Oriane Bertone (Francia), Erin Mcneice (Gran Bretaña), Mao Nakamura (Japón), Anon Matsufuji (Japón), Ayala Kerem (Israel), Melody Sekikawa (Japón), Oceania Mackenzie (Australia) y Camila Moroni (Italia).
La luchada de Erin Macneice
La australiana Oceania Mackenzie, que llegaba con las expectativas altas tras ganar la última prueba en Berna, arrancó muy fuerte llevándose los dos primeros bloques a vista. Iba lanzada a por el oro, pero a partir de ahí su suerte cambió y no pudo resolver los dos últimos bloques de la final.
La británica Erin McNeice, de 22 años, se mostró muy sólida y encadenó también los tres primeros bloques; en el último, con unos volúmenes horizontales negros y amarillos como avispas punzantes, sabía que se jugaba mucho. La puntuación entre las cuatro primeras estaba muy igualada. A Erin le costó leer el bloque, cambió manos, cruzó los pies, volvía a estudiar el movimiento y, tras casi tres largos minutos luchando, se lanzó a por la presa final, quedándose en ella mientras el público aplaudía a rabiar. Ese último bloque, y sobre todo sus resistencia, le llevó directa al primer cajón del podio:
«Creo que leí mal la secuencia, hice algo así como 35 movimientos. Estoy muy agradecida de ser también escaladora de cuerda. Mis triceps estaban bastante petados cuando acabé», comentó la escaladora británica, que se hizo así con el segundo oro de su trayectoria en una prueba de Copa del Mundo, tras ganarlo en Berna en 2025.
Fue la única que consiguió resolver los cuatro bloques. Por detrás de ella quedaron la japonesa Melody Sekikawa y la francesa Oriane Bertone, que encadenaron los tres mismos bloques. A ambas se les atragantó el segundo, con unas pinzas laterales y un invertido en el que ambas llegaron a rozar la presa final, pero Sekikawa en menos intentos, lo que por unas décimas le otorgó la plata, dejando el bronce para Oriane. Con solo 21 años, la escaladora francesa se ha subido al menos a doce podios en pruebas internacionales, además de contar con hasta 8C de bloque en roca (su primer 8B+ lo hizo con 12 años).
Por su parte Melody Sekikawa, de 18 años, nos confesó que la prueba le había resultado dura sobre todo por el calor, pero que «los bloques han sido divertidos y he recibido mucho apoyo de la gente. Lo he pasado muy bien». Es su segunda medalla de plata en categoría absoluta en una Copa del Mundo, tras ganarla en Praga en 2025.
Resultados:
- Erin McNeice (GB), 99,1 puntos.
- Melody Sekikawa (JP), 84,5 puntos.
- Oriane Bertone (FR), 84,4 puntos.
- Anon Matsufuji (JP), 69,6 puntos.
- Oceania Mackenzie (AU), 69,2 puntos.
- Ayala Kerem (IL), 59,5 puntos.
- Mao Nakamura (JP), 29,9 puntos.
- Camilla Moroni (IT), 19,8 puntos.
La familia escaladora
A reseñar también el buen papel realizado por el equipo de árbitros, que estuvo a la altura de una Copa del Mundo. Su coordinadora, Anna González, nos comentaban la reciente inversión realizada en equipos de grabación, destinados a resolver las posibles reclamaciones de los deportistas, que responde al interés por la mejora y profesionalización de la escalada de competición que están realizando desde la FEDME.
Otro momento emocionante llegó durante un breve descanso cuando el speaker dedicó unas palabras a Andrea Cartas, gran escaladora, entrenadora y vicepresidenta de la FEDME, que se encuentra actualmente en tratamiento de un cáncer de mama, en un proceso que ha escogido compartir con la comunidad, sirviendo de inspiración y referencia para todas las mujeres.


Hoy, turno de los chicos
En el mismo escenario, en la explanada del polideportivo municipal de Alcobendas, compite hoy sábado 30 de mayo, la categoría masculina, con doble representación española (Manuel Pastor y Guille Peinado), en horario:
- 08:30 – 09:30: Apertura y cierre de la zona de aislamiento
- 10:30 – 13:20: Semifinal de Boulder Masculino
- 17:00 – 18:00: Apertura y cierre de la zona de aislamiento
- 19:00: Final Boulder Masculino











