En artículos anteriores hemos expuesto multitud de actividades que están en sintonía con el turismo sostenible que promueve Valonia.
Desde su amplia red de rutas no motorizadas para recorrer caminando o en bici hasta los paseos temáticos, excursiones por sus ríos en kayak o en packraft, museos al aire libre…
También en el valle de Molignée las antiguas vías férreas se han acondicionado para poder dar paseos turísticos en dresina: un vehículo ligero que, movido a pedales, puede circular por la vía del tren.
La región fomenta prácticas responsables que aseguran que tanto turistas como locales disfruten de su riqueza natural sin comprometer su conservación a largo plazo.


El abanico de propuestas se amplía con iniciativas originales como un sendero para pies descalzos, arboretos, centros de interpretación del paisaje… Además, si prefieres evitar el coche para desplazarte por dentro de la región, también tienes alternativas.
Viaja sin coche
Prescindir del coche no solo es menos contaminante para el planeta, sino que también es mejor para tu tranquilidad y disfrute. Olvídate de atascos, de pagar gasolina, encontrar aparcamiento, conducir durante horas.
VISITWallonia propone once itinerarios diseñados para realizar sin coche, desplazándose en tren, en bici o a pie.
Los puntos de partida y de llegada son siempre en estaciones de tren, en medio de las cuales tenemos propuestas de paradas para hacer distintas etapas que se pueden conectar a pie o en bici, según las preferencias de cada persona.
Además, los itinerarios se pueden interconectar: combinándolos, tienes la posibilidad de pasar unas vacaciones sostenibles magníficas en Valonia.
De Namur a Dinant
De Namur a Dinant existen varias alternativas para conectar sin coche estas dos imprescindibles ciudades de Valonia, siguiendo el valle del Mosa con sus impresionantes miradores y castillos.
En todos los casos el punto de partida es la estación de tren de Namur, en la que no te puedes perder su majestuosa ciudadela.


Si optas por ir en bici, puedes seguir el recorrido balizado EuroVelo «El Mosa en Bici», haciendo el tramo que llega hasta Dinant, de 29 km.
Al realizar esta ruta, también tienes la opción de añadir una etapa y, en la localidad de Anhée, tomar la línea 150 de RAVeL, claramente señalizada, que te lleva durante otros 28 km por el valle de la Molignée, visitando pueblos como Falaën –en la lista de los más bellos de Valonia– o la abadía de Maredsous, donde puedes degustar sus quesos y cervezas.
También puedes conectar Namur con Dinant a pie, una opción más lenta que te garantiza una inmersión aún profunda en el entorno.
El recorrido suma 42 km, en los que se tarda tres días de caminata, visitando lugares como las ruinas medievales de Polivache, los jardines de agua de Annevoie o la gruta de La Merveilleuse, considerada una de las más bonitas de Bélgica.
De Waterloo a La Louvière (17 km)
El itinerario de Waterloo a La Louvière comienza en el bosque de Soignes, en Waterloo (donde podemos visitar su dominio de la batalla de Waterloo 1815 y disfrutar de sus espectáculos), y va hacia Nivelles, una pequeña ciudad con una gran historia que sorprende por su patrimonio histórico, y en la que podemos probar su suculenta Tarta al Djote, hecha con bétchéye (queso fermentado de vaca) y acelgas.
La ruta sigue después hasta La Louvière, capital de la región du Centre, apodada la «Ciudad de los Lobos», donde puedes visitar su Canal du centre y sus ascensores de barcos, el emplazamiento minero Bois-du-Luc o sus museos de renombre.
Es además una ciudad famosa por su folclore, con un destacado carnaval.
De Mons a Tournai
De Mons a Tournai hay dos alternativas para realizar este circuito, un recorrido a pie de 59 km (a realizar en tres días) y un itinerario en bici de 78 km (en dos días). En ambos casos se parte de la histórica ciudad de Mons, reconocida como Capital Europea de la Cultura en 2015, y sede de numerosos e interesantes museos.
Se adentra luego en la región de Le Borinage, reconocida por sus majestuosos castillos, como del de Beloeil, pero también por sus espacios naturales.
Y la última etapa lleva a Tournai, una de las ciudades más antiguas de Bélgica, donde podrás visitar la Catedral Notre-Dame con sus cinco campanarios, un tesoro de la arquitectura medieval, patrimonio de la Unesco.
De Charleroi a Erquelinnes
También entre Charleroi a Erquelinnes hay dos alternativas para conectar las estaciones, bien en bicicleta (58 km) o bien a pie (32 km), en ambos casos a realizar en dos jornadas.
Se parte de la ciudad de Charleroi, donde no podemos perdernos los vestigios de su pasado industrial, y se pasa por la ciudad de Thuin, donde el encanto reside en sus restos medievales, como su campanario declarado Patrimonio Mundial de la Unesco o sus calles y jardines colgantes, reconocidos Patrimonio Excepcional de Valonia.
Finaliza en la región agrícola y forestal de Erlequinnes, de gran riqueza tanto natural como arquitectónica.
De Marche a Lieja
El recorrido parte de Marche y pasa por Durbuy (la «ciudad más pequeña del mundo») y tiene como hilo conductor el río Ourthe y su encantador valle para recorrer; un total de 57 km, previstos en tres días de caminata.
En el entorno de Lieja no puedes dejar de probar sus ricos gofres, así como visitar la histórica plaza de Saint-Lambert, el palacio de los Príncipes Obispos, las escaleras de Bueren, la Ópera Real o la ultramoderna estación ferroviaria de Les Guillemins, obra del arquitecto español Santiago Calatrava.
También puedes conectar estas dos ciudades en bici (37 km), invirtiendo una única jornada.
En el apartado de «Viajar sin coche» de VISITWallonia puedes descargar los mapas de los recorridos con los puntos GPS y encontrarás toda la información sobre los lugares a visitar, restaurantes, actividades en la naturaleza, alojamientos y más datos de interés de cada circuito.
En el bus éVasion
Otra opción para viajar sin coche es hacerlo en autobús, y en concreto con la línea éVasion de la TEC (transporte público) que une Bouillon con Orval.
La propuesta es un viaje de tres días, con inicio en Bouillon, con lugares interesantes para conocer como su fortaleza, donde se llevan a cabo actividades ligadas a la historia de este testigo imprescindible de la época feudal.
También puedes realizar excursiones por los alrededores y disfrutar de las increíbles vistas al Semois desde los miradores.
En la segunda jornada el autobús te lleva hasta Chassepierre, incluido en la lista de los pueblos más bellos de Valonia, con sus pintorescas casas rurales, su blanca iglesia y el Trou des Fées, una cavidad donde habitan seres mágicos…
Y en la tercera jornada se llega a Orval, donde es imprescindible visitar su abadía cisterciense y degustar su cerveza trapense.
Todo sin preocuparte por conducir, disfrutando de los paisajes y adaptando tu viaje a tus preferencias con las múltiples actividades que ofrece el entorno del Semois.
La línea éVasion circula todos los días durante los meses de julio y agosto, y tiene 55 paradas.
Certificado «Llave Verde»
La Llave Verde (Green Key) es una certificación internacional independiente que se otorga a establecimientos turísticos y de ocio que cumplen con estrictos criterios de sostenibilidad.
Entre ellos se incluyen la correcta gestión del agua y la energía, la limitación de los residuos o los materiales empleados en su construcción y mantenimiento, así como la participación de los empleados y los clientes en la conservación ambiental y su conexión con proveedores locales o con empresas de economía social.
En Valonia muchos de los alojamientos y establecimientos turísticos cuentan con este sello que garantiza su sostenibilidad; un factor a tener en cuenta si eres una persona concienciada con minimizar tu huella ecológica.
Con esta certificación se encuentran alojamientos de todo tipo, desde albergues de juventud, casas rurales y, hoteles hasta castillos y edificios históricos acondicionados para el turismo. Encuéntralos en: www.green-key.be















