En el Pallars Jussà, al noroeste de Lleida, visitar, descansar o pasear ha dejado de ser un simple acto de consumo. El proyecto Gratitud Pallars impulsa una nueva forma de viajar basada en la reciprocidad: apadrinar microreservas, restaurar caminos o compensar la huella ambiental de la estancia.
A través de la colaboración entre la asociación Marques de Pastor, el Parc Natural de l’Alt Pirineu, la Diputació de Lleida, el Consorcio Leader Pirineu Occidental y los ayuntamientos de la comarca, este proyecto busca convertir el cuidado del territorio en un esfuerzo compartido entre vecinos, viajeros y administraciones.
El objetivo es tan sencillo como transformador: devolver algo a la naturaleza que acoge. El visitante puede implicarse en tareas de conservación participativa, desde reconstruir muros de piedra seca hasta contribuir con donaciones para proteger enclaves de alto valor ecológico. «No se trata solo de conservar, sino de regenerar», resume Mireia Font, su impulsora.
El corazón del proyecto late en sus microreservas, pequeñas parcelas que actúan como auténticos refugios de biodiversidad. En la de Salvatgines, cerca de Salàs de Pallars, conviven robles, olmos y humedales donde anidan murciélagos, anfibios y reptiles. Otras, como la Tremoluga de Naens o Terradets, forman una red de “islas de vida” que conectan ecosistemas fragmentados. Gracias a aportaciones de viajeros, vecinos y empresas locales, estas microreservas permiten recuperar hábitats, sensibilizar a la población y recuperar muros de contención tradicionales.
Gratitud Pallars también apuesta por el voluntariado activo, ofreciendo jornadas en las que se aprende reconstruyendo. En colaboración con rutas como El Cinquè Llac, los participantes descubren la técnica tradicional de la piedra seca mientras ayudan a recuperar senderos centenarios. En cada piedra recolocada, hay un gesto de futuro.
Más allá del paisaje, el proyecto impulsa un modelo de turismo regenerativo, en el que la experiencia deja un legado positivo. Hoteles, guías, propietarios rurales y visitantes colaboran en acuerdos de custodia del territorio, midiendo su impacto no solo en ingresos, sino en biodiversidad recuperada, caminos restaurados y conciencia ambiental.
«Viajar aquí es participar en el futuro del paisaje», recuerdan desde el Geoparc Orígens. Y así, entre manos que reconstruyen y viajeros que devuelven, el Pallars demuestra que la gratitud también puede sembrarse.
CÓMO PARTICIPAR:
- Colabora con una microreserva:
Elige tu causa y realiza una aportación en https://gratitudpallars.cat/es - Haz voluntariado:
Súmate a las jornadas de restauración de muros de piedra seca y caminos del Cinquè Llac. - Compensa tu huella de carbono:
Dona al fondo de conservación de Gratitud Pallars y convierte tu estancia en una acción positiva. - Y siempre visita con respeto.












