Al contemplar las oníricas formaciones rocosas, esculpidas por el fuerte viento de tramontana, con los colores rojizos y amarillos de sus acantilados fundiéndose con el azul del mar, se comprende al instante que artistas de la talla de Salvador Dalí se hayan sentido atraídos por este espacio.
O que cocineros como Ferran Adrià lo hayan escogido como sede de su arte culinario (la célebre fundación El Bulli está en Cala Montjoi). Otros escritores, cantantes y artistas de distintos ámbitos han encontrado su inspiración en el paisaje salvaje, duro y a la vez acogedor de esta región catalana del nordeste, donde el Pirineo catalán desciende y va a encontrarse con el Mediterráneo.
Declarado Parque Natural en 1998, se trata del primer parque marítimo-terrestre del país, que combina la protección de su zona terrestre, especialmente de la península de Cap de Creus (de unas 11.000 hectáreas) con la zona marina (de unas 3000 hectáreas).
Además de su incontestable belleza paisajística, variada y llena de color, su valor medioambiental es muy elevado. Acoge especies endémicas como el caracol Mastigophallus rangianus, numerosos anfibios y aves sobrevolando los acantilados, como el cormorán moñudo, alcatraces, gaviotas o págalos, característicos de la región.

Surcando su fondo marino queda también patente su valor, con tesoros como el coral rojo o los bosques de poseidonia, además de bogavantes, tortugas marinas o delfines.
Desde el Cap de Creus —la punta más oriental de toda la Península Ibérica— hasta la más meridional Punta Falconera, con la panorámica del golfo de Roses y sus búnkeres históricos, las vistas son un regalo para los sentidos.
Cada uno de sus pueblos guarda un encanto especial. Desde Cadaqués con sus casas blancas y su puerto pesquero, los pintorescos El Port de la Selva y La Seva de Mar o el más visitado Roses, que combina sus playas y calas con su ciudadela histórica.
O la vida rural de Pau y Palau-Saverdera, este último con la ermita de San Onofre y su patrimonio de dólmenes, testimonio de la presencia humana en el Neolítico.

En el apartado arquitectónico destaca Sant Pere de Rodes, una joya del arte románico, con construcciones que datan del siglo IX al XVIII; es además uno de los refugios más importantes de Cataluña para el amenazado murciélago orejudo gris.
En definitiva, por la combinación que ofrece de paisajes de costa y de interior, el Parque Natural de Cap de Creus es uno de los más singulares de Cataluña, perfecto para visitar en cualquier estación. Hay que tener en cuenta que, en determinadas épocas del año, el acceso con vehículos está restringido.
Reservas naturales integrales
El Parque Natural cuenta con dos Reservas Naturales Integrales: Cap de Creus y Cap Norfeu. Son espacios que cuentan con la máxima protección —por sus destacados valores geológicos, botánicos y paisajísticos a conservar—, en los que no está permitido salirse de los caminos habilitados.
Obviamente, tampoco está permitida la extracción ni la recolección de minerales, fósiles, plantas ni animales.
• Cap de Creus y sus esculturas naturales
El fuerte viento que azota el Cap de Creus, combinado con la acción del agua y la salinidad, han moldeado este espacio, con curiosas esculturas naturales de roca que forman un paisaje único.
Incluso cuentan que una de ellas, la “Roca Cavallera”, fue la inspiración de Salvador Dalí para pintar su cuadro El gran masturbador. En los años setenta, la zona de Tudela estuvo ocupada por unas instalaciones turísticas que, tras la creación del Parque Natural, se inició un proceso de restauración ambiental que supuso la deconstrucción de edificios, retirada de plantas invasoras y acondicionamiento de caminos, en una actuación única en el litoral mediterráneo.
Hoy es posible admirar su valiosa naturaleza y entorno salvaje, habitado únicamente por especies de plantas adaptadas a su clima seco –como el enebro rojo o el hinojo marino– y animales como reptiles y anfibios.
Con suerte, incluso podemos ver saltar un grupo de delfines en el horizonte marino. Otra de las visitas imprescindibles es al faro de la Punta de Cap de Creus, construido en el siglo XIX y aun en funcionamiento.
La cova de s’Infern o los pequeños islotes de s’Encalladora o Massa d’Or, forman parte del paisaje.
• Cap Norfeu, la inspiración de Orfeo
Cuenta una leyenda que el héroe griego Orfeo naufragó cerca de aquí y se salvó subiendo a una roca en medio del mar. Inspirado por la belleza del lugar, empezó a tocar la lira y a cantar canciones; entonces, las montañas que querían escuchar su magnífica música, se acercaron hasta el islote, creando Cap Norfeu y permitiendo al héroe volver a tierra firme.
Más allá de leyendas, la belleza de esta península que se adentra en el mar es única. Cuenta con algunos de los acantilados de mayor altura de Cap de Creus, que yerguen imponentes desde el mar.
También en su entorno sobreviven valiosas plantas endémicas, como la caracola de Cap de Creus o, en el medio marino, bosques de posidonia. Hoy reserva protegida, conserva testimonios de la presencia humana en el pasado, con chozas de pastores, muros de piedra seca o la cueva de las Ermites, que se usaba para guardar el ganado.
También destaca la Torre de Norfeu, construida en el año 1598 como torre de vigía. Rodeado de mar, sus senderos ofrecen inigualables vistas del Mediterráneo.
A pie por el Cap de Creus
La ruta circular que detallamos a continuación es solo una muestra de las muchas posibilidades que ofrece la zona para los amantes del senderismo.
El propio Parque Natural ha diseñado una quincena de itinerarios circulares que permiten descubrir sus valores naturales y culturales a través de antiguos caminos tradicionales. Podemos encontrar estas rutas, con descarga de folletos explicativos en pdf, en la web oficial del parque, así como en la página de Wikiloc (usuario: Parc Natural de Cap de Creus).
Del Port de la Selva a Cadaqués
Distancia: 23,42 km Desnivel: 830 m. Dificultad: exigente. Horario: 8 h 45 min. Mapa: https://desni.in/njdbg
Este itinerario circular nos permitirá conocer muchos de los atractivos de este Parque Natural. Inicia en el aparcamiento cercano a la playa de La Ribera, desde donde sale en sentido norte por la línea de la costa.
Siguiendo las indicaciones del GR-11, el itinerario empieza a subir por la Tamariua. Pasamos una zona de antiguas terrazas con márgenes de piedra seca, un vestigio de la arquitectura tradicional (siglos XVII al XIX) que hoy sirve de refugio a pequeños animales y plantas.
Descubrimos después la ermita de Sant Baldiri de Taballera, cercada por una muralla.
Después el trazado avanza por el collado de Maó. Donde encontraremos una masía abandonada del siglo XV. Cuando llegamos a una bifurcación, se abandona el GR y cambia el sentido de la ruta al sur.
Siguiendo por pista, se encuentra el collado de Sa Devesa y desciende para llegar a Cadaqués. Después de visitar este imprescindible pueblo, el itinerario sube por el GR-92 entre matorrales hasta el collado entre el monte de L’Infern –donde podremos disfrutar de unas espectaculares vistas del Cap de Creus– y el monte de Els Bufadors, donde hay otra masía histórica, hoy en ruinas.
Desde aquí se baja para regresar a El Port de la Selva, siguiendo las marcas blancas y rojas.
Tres rutas en bici por el Cap de Creus
Pedalear con vistas al mar hacia un lado y a la montaña al otro lado es un privilegio que ofrece este Parque Natural. Eso sí, en muchos de sus recorridos hay que afrontar exigentes subidas, o bien bajadas técnicas por el característico terreno rocoso de la zona.
Os traemos aquí tres propuestas, escogidas de entre los variados caminos ciclables que surcan el territorio:
De Cadaqués a Cala Jóncols
Esta es una de las rutas más fáciles para hacer en bici por la zona. Desde el pueblo de Cadaqués, que está al nivel del mar, hay que tomar la antigua carretera de tierra Cadaqués-Roses, que va subiendo hasta llegar a una valla antiincendios.
Una vez la hemos saltado con la bici, empieza una bajada bastante directa que también supera otra valla antes de llegar a nuestro destino, en cala Jóncols. En total habremos recorrido 20 kilómetros (solo ida) de pista, que resulta fácil de seguir.
De Cadaqués a Port de la Selva
Esta ruta es más exigente, adentrándonos de lleno en el Parque Natural. Transcurre por pista excepto un tramo de unos 100 m por un camino estrecho y rocoso que se supera caminando.
El itinerario sale del cementerio de Cadaqués hacia Port Lligat; pasa por la casa-museo de Dalí y llega a S’Alquería. Después hay que cruzar la carretera a Cap de Creus y tomar un camino que lleva al antiguo Mas Duran.
1 km después, nos desviamos a la derecha para coger el Camí de la Mina, el cual seguimos hasta bajar a Port de la Selva.
La subida a Sant Sebastià
Más que una ruta es un reto de una subida de 4 km con un desnivel de 300 m que lleva desde el antiguo hotel Roca Mar hasta la casa ‘Guinness’ y la ermita de Sant Sebastià, patrón de Cadaqués, cerca de la cima del Pení (613 m).
El camino termina justo antes de la ermita, en un mirador con espectaculares vistas sobre Cadaqués y toda la península de Cap de Creus. Bajada por el mismo camino, con fuerte pendiente.
Información sobre estas rutas en: www.visitcadaques.org
Puntos de información
Web de referencia: https://parcsnaturals.gencat.cat/es
• Punto de información del Parque Natural de Cap de Creus: Monasterio de Sant Pere de Rodes, El Port de la Selva. Tel. 972 19 31 91 y pncapcreus@gencat.cat
• Punto de información de Espacio Cap de Creus: Faro de Cap de Creus.
• Punto de información en el Parque en Vilajuïga: Passeig Catalunya s/n.
• Punto de información Corral d’en Morell: Carretera de Cadaqués a Cap de Creus, zona s’Alqueria.
• Oficina de Turismo de Cadaqués: Carrer d’es Cotxe, 1. Tel. 972 25 83 15 (www.visitcadaques.org)
• Oficina de Turismo de Roses: Av. Rodhe, 101. Tel. 972 150 537 (visit.roses.cat/es)
• Oficina de Turismo de Llança: C/ Campordon, 16. Tel. 972 380 855 (www.visitllanca.cat/es)
• Oficina de Turismo de El Port de la Selva: C/ Illa, 13. Tel. 972 387 122 (www.elportdelaselva.cat/es)
Más información: www.visitpirineus.com/es, www.catalunya.com/es y www.costabrava.org/es
Propuestas Ecoturísticas



Planteadas desde el respeto al valioso entorno en el que se realizan, estas propuestas buscan estrechar el contacto del visitante con el medio, ya sea sumergiéndose en sus aguas, disfrutando de sus atardeceres o admirando sus formaciones rocosas.
• Kayak y snorkel en la Costa Brava
Disfruta de una experiencia combinada de kayak y snorkel por las aguas cristalinas del Parque Natural de Cap de Creus. Descubre las calas escondidas y la rica vida marina en una actividad apta para todos los niveles.
Acompañado de un guía acreditado, se navega en kayak doble por la bahía de Llançà hasta desembarcar en la zona de Cap Ras.
La sesión de snorkel se realiza en la playa de Canyelles, cuyo rico fondo marino forma parte de la Red Natura 2000.
Contacto: Kayak Costa Brava, info@kayakcostabrava.com y https://kayakcostabrava.com/es
• Puesta de sol desde un velero
Navega por el Parque Natural de Cap de Creus en un velero y disfruta de una espectacular puesta de sol. Con un patrón profesional, podrás relajarte mientras descubres rincones ocultos de la costa.
Se navega hasta Cala Fornells, incluyendo en la actividad un baño opcional y disfrutar de un aperitivo, regresando al club náutico con las últimas luces del día.
Contacto: Vela Brava, info@velabrava.cat y https://velabrava.cat/es
• Rocas surrealistas en el paraje de Tudela
Ruta guiada que permite descubrir un espacio de gran interés geológico, el Paraje de Tudela, una de las zonas más emblemáticas del Parque Natural.
La erosión causada por agua y viento ha moldeado las rocas en formas caprichosas que evocan figuras como camellos, águilas o morsas, despertando la imaginación de los visitantes.
Durante la visita, también se explora la fascinación que el lugar despertó en Salvador Dalí.
Contacto: Rutes Cadaqués, info@rutescadaques.com y www.rutescadaques.com/es













