La propuesta de conectar el Camino del Salvador con el Camino Primitivo es especialmente atractiva en otoño, cuando ambos lucen sus paisajes más coloridos. El Camino del Salvador arranca en el Puerto de Pajares/Payares, y el Camino Primitivo incluye el Alto del Escamplero/Escampleru y el Puerto del Palo, cimas que retan al cicloturista y al senderista, pero a las que anteceden o descienden a mercados, ermitas, cascadas, museos, yacimientos arqueológicos, palacios y aldeas. Por supuesto, también hay chigres, casas de comidas, restaurantes, bares-tienda, alojamientos rurales.
Y entre ambos Caminos, Oviedo/Uviéu, la capital del Principado, y su Catedral, que ya desde antes de 1075 le recuerda al peregrino: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al Señor». Y quien quiera entender que entienda.
En ese año, 1075, en Oviedo/ Uviéu se procede a la apertura pública y ceremonial del Arca Santa, un valioso cofre procedente de Palestina y custodiado en la catedral de Oviedo. En su interior aparecen reliquias cristianas atesoradas y protegidas desde hacía siglos, entre ellas el preciado Santo Sudario de Cristo.
El hallazgo alcanza tal relevancia en los reinos de Europa que renueva la condición de Asturias como origen del Camino de Santiago, y reafirma este destino para los peregrinos europeos para visitar la Catedral de San Salvador en Oviedo/Uviéu recorriendo los Caminos de Santiago en Asturias; Costa, Primitivo o Salvador, bien a la ida o la vuelta de su visita a la catedral de Santiago de Compostela obliga un mandato de justicia, como ha quedado relatado.
Hoy, en el siglo XXI, el Camino de El Salvador es aún uno de los itinerarios más desconocidos y extraordinarios para los amantes de la naturaleza y quienes buscan soledad.
Comienza en León, junto al antiguo hospital de peregrinos de San Marcos, donde se separa del Camino Francés y tras ascender la cordillera Cantábrica, ya en el Puerto de Pajares desciende en tres etapas que acaba en la catedral de Oviedo, capital del Principado.
Con la visita ineludible a esa Catedral y su Cámara Santa, y al conjunto de arte prerrománico que componen la fuente de La Foncalada, la iglesia de San Julián de los Prados y en la falda del monte Naranco Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.
Todos, monumentos fechados entre los siglos VIII y X, declarados Patrimonio de la Humanidad por ser el conjunto más completo y homogéneo de arquitectura altomedieval de Europa occidental. Un entorno ideal para hacerse una idea de esta historia milenaria.
Pero hasta llegar a Oviedo, que hace de nexo entre el Camino del Salvador y el Primitivo (e incluso enlazado con el Camino de La Costa), hay primero que preparar el viaje.
El otoño es también una de las temporadas propicias para realizar la peregrinación: las temperaturas templadas y el descenso de turistas convierten los meses posteriores a agosto en un regalo para quienes gustan de moverse con más libertad y tranquilidad.
Lo mejor es organizarse antes mínimamente con el planificador online. También puedes consultar con antelación la extensa red de albergues o alojamientos de otro tipo: casonas, casas rurales y hoteles.
Dispones igualmente de recursos como taxis, transporte de mochilas, alquiler de equipos, guías y cualquier otra asistencia que precises. Para llegar a Asturias, un cómodo AVE o bien otros medios de transporte.
Si vas a hacer el Camino en bici, puedes utilizar tanto un modelo de trail como las eléctricas e-bike, siempre que hayas entrenado una preparación adecuada (lo mismo para senderistas). Prepara mochila y alforjas equipadas con todo lo imprescindible: gorra, gafas de sol, protector solar, cantimplora; ropa cómoda, ropa de abrigo, ropa impermeable, calzado impermeable también.
Un pequeño botiquín por si aparecen ampollas, rozaduras o sobrecargas musculares. Es recomendable madrugar cada jornada y que finalices los trayectos a la hora del almuerzo, así no forzarás tu cuerpo, y despejarás las tardes para descansar o visitar los alrededores.
Y no te olvides de los puntos donde sellar tu Credencial de Peregrino (disponible en albergues, iglesias o asociaciones de peregrinos jacobeas, y también podrás solicitar de manera gratuita en el Centro de Información Turística del Principado de Asturias).
La distancia aconsejada para los cicloturistas son unos 50 kilómetros diarios y para senderistas lo que tus fuerzas te permitan sin excesos. El Camino del Salvador se puede concluir desde León en seis días caminando y tres en bici.
En Asturias arranca desde el Puerto de Pajares/Payares, marca la bajada desde la Meseta castellana tras la dorsal de la Cordillera Cantábrica (en torno a los 1500 m), en invierno frecuentemente cubierto de nieve y niebla, pero que un suave otoño aún nos brinda cimas despejadas y bosques multitonos, inabarcables para un gran angular.
Ríos y valles te harán sentirte pequeño, con paradas tan especiales en sus tres etapas como; la coqueta iglesia de Santa Cristina de Lena, la plaza de Requejo en Mieres del Camín (que completa su nombre del tránsito de peregrinos) o la fuente de Los Llocos en Olloniego. Además, mientras avanzas entre montañas, los aromas de manzanas, castañas, avellanas y el otoño te irán acompañando.
Al llegar a Oviedo, tu peregrinaje enlaza con el Camino Primitivo, llamado así pues es el trayecto que siguió el monarca asturiano Alfonso II en el siglo IX, cuando fue informado que en los confines de su reino habían sido hallada la tumba del apóstol Santiago llegada según la tradición desde Palestina hasta Iria Flavia en la costa de Gallaecia.
Viajó con su séquito hasta el secreto lugar y tras su reconocimiento, ordenó edificar el primer templo, instaurando no solo un peregrinaje espiritual, cuya esencia perdura, sino también una de las rutas culturales más prolíficas del mundo.
Hoy, el Camino Primitivo suma en Asturias unos 150 kilómetros de Oviedo/Uviéu a Grandas de Salime-Puerto del Acebo se puede recorrer en unos 7 días caminando o 3 en bici (y otros tantos en Galicia).
El Camino Primitivo, cuna de todas las demás rutas jacobeas, alterna la sucesión de bosques, cordilleras y aldeas con las termas romanas como las de Las Regueras; mercados tradicionales, como el de Grado/Gráu, conjuntos medievales como el de Salas, la heráldica de blasones del caso histórico en Tineo o yacimientos arqueológicos como el Chao Samartín en Grandas de Salime (un asentamiento que data del 800 a.C.) y su Museo Etnográfico “Pepe el Ferreiro”.
Es perfecto si buscas silencios bajo veredas, tumbarte junto ermitas recoletas y descubrir pueblos con hospitalidad genuina, gastronomía auténtica, gentes que aman su tierra.
Apunta estas otras visitas ineludibles para tus paradas y curiosidad: los monasterios de San Salvador de Cornellana y Obona, el Museo de Arte Sacro en Tineo/Tinéu, el Palacio de los Condes de Peñalva en Pola de Allande o la Colegiata de San Salvador, en Grandas de Salime.
El resto, lo descubrirás por ti mismo. Caso de la gastronomía, bandera de Asturias, tentación en cualquier rincón y una de las joyas que siempre se fijan en la memoria ya que también forman parte de la experiencia viajera. Pues a través de la buena mesa se puede peregrinar: compartir vida con otras personas, reflexionar sobre la propia, contemplar la belleza que nos rodea.
Eso propicia el alimento cuando ha sido cultivado, y preparado dentro de una concepción sostenible, ligado al ciclo de la naturaleza y las estaciones. Y así se entiende en el Paraíso Natural, como todo lo que encontrarás en este otoño que ya te espera.
















Alfonso II "El Casto" rey de Asturias, no vivió en el siglo XI, sino vivió y reinó en los siglos VIII y IX. Vivió 83 años. Los edificios prerrománicos de la ciudad de Oviedo son del siglo IX, no del VIII.