FRENAR EL EQUIPAMIENTO EXCESIVO

Petición para frenar las pasarelas en los barrancos de Teruel

Los barrancos de la provincia de Teruel empiezan a acusar la presencia de turistas. Las pasarelas y puentes facilitan el acceso a todos los públicos, pero también alteran su belleza natural. El profesor Luis Miguel Torrijo recoge firmas para evitar que se sigan instalando.

Autor: | 6 comentarios |
Pasarelas en Fuente del Berro
Pasarelas en Fuente del Berro

La provincia de Teruel es rica en barrancos, espacios naturales frágiles que pierden su encanto natural cuando se instalan pasarelas de acero, puentes, cadenas y otros utensilios que “facilitan” la entrada al público. El profesor Luis Miguel Torrijo ha puesto en marcha una recogida de firmas para frenar el equipamiento excesivo y estos son sus argumentos:

Un barranco, cañón fluvial u hocino es, sobre todo, un impresionante espectáculo visual y paisajístico de primer orden. Las múltiples sensaciones que se despiertan al sumergirnos en sus gargantas para recorrer su lecho son difícilmente descriptibles en su totalidad pero son sus encuadres, las abruptas siluetas de sus paredes llenas de contrastes angostos, múltiples oquedades, recodos, pasillos estrechos, resaltes, cascadas y rincones oscuros compitiendo por alcanzar luces filtradas en sus aperturas laberínticas, las que le dan ese carácter mágico de lugar paradisíaco y romántico.

Aragón, como tierra de contrastes, es un territorio bien poblado de ellos y Teruel, la más austral de sus provincias, alberga un gran número dispersados por toda su geografía. De hecho, muchos amantes de la naturaleza se acercan a visitarlos, por ser una provincia donde la cantidad y calidad de barrancos en cuanto a soledad, pureza y estado de conservación es destacable. Y es en esto último en lo que más se debe prestar atención.

«Han comenzado las obras de acceso a algunos barrancos y se han lanzado las ideas para otros»

Los barrancos son espacios naturales muy frágiles. La cualidad que podemos atribuirles como obras de arte naturales reside en la ausencia de manipulación humana, en la que solo su propia geomorfología ha sido la artista que ha moldeado la figura de su paisaje interior con unos finos retoques y acabados inigualables, en perfecta armonía con todo su entorno. Cualquier cambio o “mejora” que intentamos introducir los hombres no hace nada más que alterar su delicado equilibrio, resaltando de forma impactante hacia una fealdad desentonante, igual que una mancha de café en un vestido blanco, tanto mayor cuanto más grande sea la manipulación del paisaje.

Ahora han comenzado las obras de acceso a algunos de estos lugares y se han lanzado las ideas para colocar otros: pasarelas de los estrechos de la Aldehuela en Aliaga con intención de conectar hasta Montoro de Mezquita por Bocainfierno; ascensor hasta el Nacimiento del río Pitarque; pasarelas para el barranco de las Calderas de Cuevas de Almudén; escalones para la Caleja del Huergo en Ejulve, Barranco Hondo entre Villar del Cobo y Tramacastilla y Barranco del Tranco en Villel; sendero equipado en los Estrechos del Mijares en Formiche Alto; ferrata a Peña Palomera; pasarelas de la Fuente del Berro en Calomarde, etc.

Ahora, precisamente, es el momento de reflexionar y tomar conciencia sobre lo que irreversiblemente vamos a modificar. Nuestros paisajes naturales más puros están en juego, ¿cuántos queremos conservar intactos para que futuras generaciones puedan visitarlos como se han mantenido hasta ahora? El llamamiento al turismo que se pretende puede que, contrariamente a lo que se desea, decaiga a medio-largo plazo al robar esa imagen mágica de paisaje natural y virgen que poseen ahora.

“No dejes tu huella donde los siglos se han abstenido de hacerlo”

Es triste ver cómo ahora que parece que hay dinero público para este tipo de actuaciones “medioambientales”, se utilice parte del presupuesto para modificar destruyendo en pos de un acceso más fácil. Quizá nadie se ha planteado el mantenimiento posterior que se requerirá (véase la clausura del sendero del Vero en Alquezar, donde unos desprendimientos han arrancado parte de las pasarelas dejando durante varios meses la ruta inaccesible, o el impacto por masificación que puede llegar a provocar, al menos transitoriamente, como en Montrrebey y Montfalcó, donde han tenido que restringir el acceso por la fama adquirida tras la fabricación del puente colgante y el sendero vertical de madera al que ya le faltan algunos peldaños).

Insisto, quien sea el promotor responsable de este tipo de actuaciones, aunque sean legales y estén dotadas de todo tipo de permisos, y quien otorgue los mismos, deben reflexionar sobre si es lo más adecuado o no acometer estas modificaciones irreversibles del paisaje.

Hagamos gala de ese llamamiento a la protección de la naturaleza tan famoso que reza: “No dejes tu huella donde los siglos se han abstenido de hacerlo” . ¡Defendamos lo que es de todos! Quién no ama a su tierra no se quiere a sí mismo.

*Luis Miguel Torrijo Pardos es Profesor de Enseñanza Secundaria y coautor de los libros 100 puntas inaccesibles de Teruel y Ramblas, barrancos y rincones perdidos de la provincia de Teruel.

Comentarios
6 comentarios
  1. me parece un mal emprendimiento!!!! estamos locos o qué? si la gente solo pasea con responsabilidad sin dañar nada ni contaminar el entorno, que sean pasos seguros y accesibles es bueno. Además el turismo senderista nutre todos los pueblos locales de Teruel y lo necesitan, son ingresos! dejense de tonterías. Algunos es que son mezquinos y egoistas y creen que los paisajes naturales son todos suyos, no me parece buena forma, compartir cuidando siempre que se haga con buen criterio es genial. Muy muy a favor de las pasarelas por los barrancos, he disfrutado de muchas de ellas y me dejo mis dineritos en los pueblos de teruel que amo y cuido como a mi propio pueblo natal.

  2. Bueno, pues si no pueden hacer pasarelas para que vayan turistas, que mensualmente les transfieran unos milloncetes de euros para que de algo puedan vivir. Está muy bien eso de decir a los demás lo que deben hacer en sus casas.

  3. Por un lado la administración prohíbe escalar en ciertas zonas, con mucho esfuerzo y diálogo se consigue que esta prohibición torne en regulación. ¿Y ahora nos encontramos que, con la excusa del turismo y de la «sostenibilidad» y fomento de ciertas zonas equipamos autopistas turísticas en los barrancos? ¿Que pasa, no hay ecosistema en los barrancos, no anidan aves, no viven anfibios? o simplemente no interesa proteger a estos??? EQUILIBRIO Y COHERENCIA POR FAVOR!!!!!

  4. Que poca sensibilidad tienen algunos, la naturaleza no es un parque temático. Como hay muchos barrancos vamos a destrozar unos cuantos…

  5. Esto és el primer paso para terminar cobrando entradas para ir a hacer los barrancos. Con guia obligatorio y en grupos, por supuesto, como ya se hace en algunas cuevas.

  6. Existe Teruel? Si, vive gente y a lo mejor del turismo. Hay barrancos de sobra. Mientras se haga con consenso y buen gusto. No le veo problema.

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.