20 AÑOS ESCALANDO

Nacho Orviz, el escalador todoterreno

Tras dos décadas unido a la montaña, sigue apostando por la diversidad. Su próximo reto, el Nanga Parbat.

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Nacho OrvizNacho Orviz

Nacho Orviz, gijonés de 42 años, lleva casi un cuarto de siglo unido almundo de la vertical. Más de veinte años en los que ha conocido el bloque, la tapia,el hielo y el alpinismo de altitud. Desde los primeros viajes a Yosemite junto a Blanco yFinuco, en los que realizó la segunda en el día a la ‘Triple Directa’ del Capi,’The Nose’ en dos días y ‘Salathé’ en tres, su inquietud alpinística le ha llevado a conocersin oxígeno algunos de los grandes gigantesdel Himalaya(Everest,Annapurna, Broad Peak, Gasherbrum 1 y2), así como las afiladas agujas de Patagonia, donde en1998 firmóotro espectacular sprint de 18 horas a la Ferrari del CerroTorre, de nuevo junto aBlanco y Berazaluce. 

Bombero de profesión, miembro del GAME y profesor de la Escuela de AltaMontaña Española, ha escalado la mayoría de las rutas del Naranjo de Bulnes-más de 100 ascensiones-, incluyendo el encadenamiento en el día de la ‘Rabadá-Navarro’,’Leiva’ y ‘Murciana’ en la cara oeste, donde también abrió ‘Opera Vertical’en 1984, junto a Claudio Sánchez ‘Tito’. Esta primavera, su incasable búsquedade nuevos retos en lugares todavía desconocidos para él, le llevará a la rutaKinshofer del NangaParbat, la montaña que no pudo escalar con ChantalMauduit

Tras bajar del Cerro TorreTras bajar del Cerro Torre

Llevas más de 20 años relacionado con la montaña y prácticamente en todas susmodalidades. ¿Te acuerdas todavía de tus comienzos?
Claro, fueron en Gijón, concretamente en la Ñora. Después vino Quirós y¡los primeros 6a y 6b!

¿Quién te metió el gusanillo por este mundo?
Yo empecé a escalar con gente del Club Esquí Alpino de Gijón, que hoy yano existe, se fusiono con el Torrecerredo. Había gente mayor que yo que mellevaban a caminar a Peña Ubiña y Picos. Me empezó a gustar lo de subir porsitios más ‘pindios’, como decimos aquí, pero básicamente fue la gente conexperiencia, que entonces eran vistos casi como unos ‘suicidas’.

¿Cuál fue tu primer gran viaje de escalada?
Fue a Yosemite, como no, en el año 82. Después de leer el libro de Meyershabía que ir allí a conocer todo aquello con lo que soñabas, y aunque merompí el astrágalo en la Salathé a 600 metros del suelo, el viaje mereció lapena. Conocí a Ron Kauk, Bachar, Yablonski, etc. Fui con Finuco y Fausto.

En 20 años de escalada y alpinismo, ¿en qué ha cambiado tu disposiciónhacia la montaña, en cuanto a expectativas, ilusión, motivación?
Creo que todavía sigo teniendo las tres cosas bastante encendidas. Cuandoempecé no sabía muy bien lo que buscaba, disfrutaba muchísimo y veía unaforma de vida en esto, pero después me di cuenta que no se podía vivir asídurante mucho tiempo, sin dinero. Andabas todo el día tirado por ahí, era muybohemio y muy ‘hippy’, se pasaba bien, pero había que hacer algo para el futuropara poder moverte con cierta seguridad.

¿Buscas lo mismo que cuando empezaste?
Ahora lo que busco es disfrutar igual que antes y tener siempre objetivos enmente ya sean roca, big wall, alpinismo, expediciones, algo siempre se me pasapor la cabeza.

Comenzaste con la roca, llegaron las grandes paredes y en los noventa tefuiste al Himalaya ¿qué provocó ese salto?
Siempre he tenido una visión muy amplia del mundo de las montañas, ytambién me picaba el gusanillo del Himalaya. No lo conocía físicamente, perosí por los libros de Messner,Diemberger, etc. Me atraía mucho.

¿Qué representó para ti una persona como Chantal Mauduit?
Para mi fue un ejemplo a seguir. La conocí en el Broad Peak, ella estaba enel K2 (fue la primera mujer en hacerlo) y yo le daba ánimos por el walkimientras hacia el ataque a cumbre. Eso creó un vínculo muy fuerte entrenosotros, dos personas que apenas se conocen hablan desde dos montañasdiferentes en altura, se dan ánimos, saben lo que se siente allí arriba, loimportante que son unas pocas palabras. Creo que si la química entre dospersonas existe en este mundo de las montañas, allí funcionó. A partir deahí apenas si la vi, solamente cuando dejaba la montaña. Pero al añosiguiente me llamó y me dijo que si quería ir con ella a la sur del Annapurnaen estilo alpino. Por supuesto le dije que si, ella me enseñó la desenvoltura,el descaro para moverte en un ochomil como si estuviéramos en los Alpes, eramuy buena física y técnicamente, con un concepto del mundo de las montañasque solamente tienen los más grandes.

Ochomiles, ¿con o sin oxígeno?
Sin oxígeno, por supuesto. Tienes que sentir el corazón como late mientrasdas cada paso para llegar arriba, eso te da la verdadera dimensión de lo queestás haciendo. Es un esfuerzo natural, no puede ser de otra manera.

¿Estilo ligero o pesado?
Yo prefiero el estilo ligero, un poco por lo mismo. Tienes que sentir quetodo recae sobre ti ¡y nunca mejor dicho!. Saber que todo es fruto de tuesfuerzo y el de tu compañero, que has dado lo mejor de ti mismo. Después desubir una montaña, es una gran satisfacción, de verdad.

¿Serías capaz de seleccionarme la que consideras tu mejor actividad?
He hecho muchas actividades diferentes y, en su momento, cuando me heplanteado un reto, todas han sido las mejores, desde un paso de búlder, hastaencadenar un 8a o meterme en un big wall.

¿Cuál es la más especial a nivel emocional?
Creo que fue el Cerro Torre con Francisco Blanco y Mikel Berazaluce. Fueronunas vivencias muy especiales por las condiciones que nos tocaron en eldescenso: 16 horas para subir y tres días para bajar.

Has hecho deportiva, big-wall, altitud, has sido guarda de refugio, eres profesor de alta montaña… ¿qué te queda por hacer?
Sigo teniendo muchas motivaciones y me apetece hacer de todo. Si contara conmás medios no pararía de viajar. Cualquier artículo, foto o entrevista mesugieren nuevas ideas para llevar a cabo, pero el problema es encontrar apoyoeconómico regular para no perder el ritmo. Ahora llevo tres años sinexpediciones, y aunque intenté conseguir medios, no he podido solucionarlo. ConChantal estaba liberado de estos problemas, ella siempre me decía, ‘¿adóndequieres ir el año que viene?, ¡yo me encargo del patrocinador!’

¿Cuáles son tus planes más inmediatos?
Dentro de 15 días me voy al Nanga, la montaña que iba a intentar conChantal el año de su muerte. Me voy con Amador, un amigo de Gijón, y queremosintentar la Kinshofer los dos solos.

Pasado y presente

Durante la apertura de Durante la apertura de ‘Ópera Vertical’

¿Cómo ha evolucionado el mundo de la montaña en nuestro país, tanto enescalada como en actividad alpina durante estos 20 años?
La evolución ha sido brutal en todos los sentidos, desde el aspectofísico, hasta el nivel técnico, los avances tecnológicos, etc. Eso es innegable. Si hablamosde escalada, a finales de los setenta en nuestro país sólo había un puñadode personas que hicieran 6a o 6b, que estuvieran capacitados para ello. No sehacía porque la costumbre era cogerse a los seguros. A partir de los ochentacon la llegada del ‘libre francés’ que traíamos del Verdón, ya seempezó a tirar del carro del grado con mas ímpetu. Y de ahí a nuestrosdías… 8b+ a vista, 8c+/9a, etc. En alpinismo también ha habido mucho tirón,pero a ráfagas. No se ha seguido una línea tan progresiva como en la escalada,se hacen cosas muy remarcables pero parece que algo separadas en el tiempo.

¿Qué valoración haces de esta evolución?
Ha sido muy positiva tanto en alpinismo como en escalada.

¿Qué posición crees que ocupa actualmente el alpinismo nacional dentrodel panorama internacional?
Tiene una posición muy relevante por encima de países detradición alpinista como Francia, Italia o Alemania.

¿Crees que ha tenido un buen apoyo a nivel de organismos, empresas,autoridades, etc?
Creo que es nuestro punto débil, sobre todo a nivel de las ComunidadesAutónomas consideradas ‘pobres’. En el País Vasco, Cataluña, etc, se hanotado mucho este apoyo y el incremento de actividades y ascensiones a ochomileses notorio. En comunidades como la mía (Asturias), conseguir medios paraactividades importantes es casi una lotería.

¿Crees que le ha faltado algo a nuestro alpinismo en estos años?
Pues no me atrevería a asegurarlo. Creo que los alpinistashemos puesto mucho de nuestra parte, la mayoría de las veces en las peorescondiciones. Todo lo que se ha hecho es fenomenal.

El escalador asturiano Nacho OrvizEl escalador asturiano Nacho Orviz

¿Qué opinas de la masificación de ciertas montañas, tanto dentro comofuera de nuestras fronteras?
La masificación es inevitable desde que la información es lo que es. ConInternet llega a todas partes y la gente se mueve y se informade todo. Podemos ver a alguien en directo desde el Everest o en el fondo delmar, parece que todo el mundo puede hacerlo todo. Otra cosa son lasconsecuencias que esta trayendo. En mi opinión, se está acabando con elsentimiento de libertad en la montaña, con la aventura, con los valores quemovían a los pioneros. La comercialización de las montañas me parece unaaberración, como el caso de los gobiernos, que sacan suculentas tajadaseconómicas que luego no revierten en las propias gentes y en las montañas porlas que se paga (me refiero al Himalaya , Karakorum, etc.).
Por otro lado, las organizaciones profesionales creo que hacen más dañotodavía que los anteriores. Aparte de llevar en la mayoría de los casos gentecon escasa preparación que lo único que anhelan es conseguir la cima de unamontaña como sea (pagando un buen dinero por ello), fomentan que los gobiernos, en vista de la demanda de permisos y afluencia, pongan cada día condicionesmás abusivas, en perjuicio de los escaladores más modestos (económicamentehablando), que son los que, en definitiva, buscan nuevas aventuras y retos enesas montañas. Todo esto tendría que ser objeto de un estudio claro por partede la UIAA u otro organismo, para separar de una vez lo comercial de lo puro yaltruista. Aunque se que esto puede parecer una utopía, debería ser así.

¿Y del aumento de las prohibiciones a los deportes de montaña en formade políticas de protección ecológica de determinadas zonas?¿Qué medios haypara evitarlos?
Esto es más complicado. Creo que hay gente muy preparada para poderestablecer un equilibrio entre el deporte y la naturaleza. Los deportistas decorazón tenemos la suficiente cordura para respetar el medio, aun a costa denuestra actividad. Es una cuestión de sentido común, pero para todos. De nadame vale que impidan escalar en Picos de Europa y luego estén haciendofuniculares y teleféricos.

¿Qué actividades y personajes de nuestro alpinismo y escaladadestacarías en estos 20 años?
Hay muy buenos escaladores y actividades en estos años, por lo que esdifícil a bote pronto destacar a alguno. No obstante, dentro de lasactividades, me impresionó mucho la Cara Sur del Annapurna por Enric Lucas y Nil Bohigas. Creo que es la mejor actividad por muchas razones: estilo, ruta,rapidez, dificultad, compromiso. En resumen, muy brillante.

Para acabar, ¿se puede hablar hoy de un profesional de la montaña?
Pues me imagino que sí. Hay un montón de agencias de guías y compañíasde actividades en la naturaleza. Alguien tiene que llevar a la gente por ahí,aunque a mi no me guste.

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