QUERER ES PODER

Entrevista a Josune Bereciartu

Aunque dicen que quien lo sigue lo consigue, en escalada esto no siempre se cumple. Josune parece la excepción; sus cinco 8b+ y su 8c hablan por ella.

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Josune probando la salida de Ras, en Baltzola.Josune probando la salida de Ras, en Baltzola.

En 1994 esta guipuzcoana logró encadenar su primer octavo, Hiena, un clásico 8a de Araotz. Entonces, como si se tratara de una puerta que de repente se abría en sus narices, Josune se mostró imparable ante un mundo de dificultad vetado aún para las escaladoras. No tardaron mucho en caer los primeros 8a+, 8b y 8b+; rutas “para chicos” que por primera vez sentían sobre su granulado tacto unas manos femeninas.
Lo último de Josune ha sido su fulminante encadenamiento de Honky tonky; la culminación a un proyecto que comenzó hace ya tres años, la primera vez que una mujer consigue esta dificultad en el mundo y, sobre todo, la satisfacción de alcanzar victoriosa la cadena que ella misma instaló junto a Ricardo Otegui cuando, allá por el 95, comenzó a soñar con el número y la letra mágica: 8c.

Me gustaría preguntarte para comenzar si eres consciente de lo que has hecho, y del gran salto que has dado en la casi estancada carrera femenina por conseguir un nuevo escalón de dificultad.
Sí, pero no. Soy consciente de que he realizado la tercera ascensión de una vía (Honky tonky, 8c). Y soy consciente de que los dos anteriores encadenadores eran Patxi (Arocena) y Ricardo (Otegui). Para mí eso es muy importante, motivante y gratificante, ya que, ante todo, me veo como escalador, sin tener en cuenta mi condición de mujer. Por esto, me planteo mis objetivos por mí misma, por conseguir esa meta que me he planteado y por alcanzar aquello que no tengo, porque mi entorno está repleto de escaladores que realizan cosas muy duras, que te despiertan del letargo y te espabilan para intentar encadenarlas tú misma. Entonces te olvidas de poner excusas como la altura, que no entran los dedos o yo qué sé…
Volviendo al tema de la pregunta, cuando lleguen a mi mano revistas de diferentes países me daré cuenta del eco de mi ascensión y, por supuesto, me sentiré aún más satisfecha con ello.

¿Qué ha desencadenado que llegaran estas semanas tan decisivas?
Este año me preparé con muchas ganas para el Campeonato de Europa, en abril, (generalmente me gusta estar en buena forma a partir de septiembre). Total, que después llegó Semana Santa y con ella noticias nuevas, refrescantes y, sobre todo, motivantes: Pedro (Pons) y sus hazañas en Eslovenia, Dani (Andrada) en Francia y Rikar (Otegui), al que todos los tiestos le venían pequeños. Me puse “envidiosa” y me dije: “tengo que encadenar algo importante y fuerte”. Pensé en El sikario, Escalete, una vía que se me da pero que muy bien. Dicho y hecho salimos el viernes por la tarde de Ordizia, pero cerca de La Peña (Huesca) un camión irlandés volcó y la mayoría de las vacas que transportaba murieron. Entonces nos dimos cuenta de que ¡nos habíamos olvidado la cuerda! Resignación, vuelta para casa y regreso por la mañana a encadenar la ruta.
El sikario siempre fue una vía con solera, además Seta, su equipador, con ella elevó al máximo la expresión gestual de la escalada. Realmente me encontraba fuerte y con mucha confianza. Tenía curiosidad y ganas de probar la Honky, ya que el año pasado la tuve muy a punto. El tiempo se portó, se secó Corea y pude ir a probarla. ¡Sorpresa!: llegó la oportunidad de superarme a mí misma.

Encadenar, viajar, competir, conocer a otros escaladores ¿es todo parte del mismo juego, o se trata de distintos juegos dentro de una misma actividad?
Claro que es el mismo juego. Para encadenar una vía tienes que sentirte pletórico, eufórico, notar que las cosas van bien. Viajar a lugares nuevos en los que te encuentres tranquilo ayuda a mantener la mente relajada y centrada. Si además coincides con buena gente, mejor que mejor. Estos factores derivados de los viajes siempre estarán unidos a la escalada. Muchas veces pensamos que por un número seguido de una letra haríamos lo que fuera, pero conozco a pocos a quienes les dure mucho tiempo ese fanatismo.

¿Y entonces la competición?
La siento como una actividad paralela a la escalada, que aporta, además de alegrías efímeras y tristezas perennes, gratos momentos de encuentros con escaladores de otros países.

Vía que pruebas… ¿vía que encadenas?
No, hombre no, ¡qué aburrido! Si todo fuera así de perfecto perdería el sentido de la escalada: el reto. Sería como ver un partido de fútbol sabiendo el resultado de antemano. Imagínate vivir conociendo tu destino.
En otro sentido, sí que a veces me encabezono. Por ejemplo, intentando encadenar en el día un 8a probado a vista o en vías que, por las características que encierran, no encajan demasiado con mis supuestas virtudes.

¿Es inevitable que surjan críticas, piques (quizá también envidias) cuando se está en la cresta de la ola?
Afortunadamente, el porcentaje de amigos es inmensamente mayor. Es una pasada, y lo digo de corazón, todos los que me llamaron y felicitaron por Honky. Pensé que realmente era afortunada porque mis reacciones, mi forma de ser y mis realizaciones provocan infinitamente más lazos de amistad que de enemistad. Pero no puedo negar que soy de sangre caliente y gasto muy mala leche; las críticas injustificadas, sobre todo las provocadas por envidia, me afectan como a cualquiera. Pero, ¿no crees que bastante tienen ya ellos con aguantarse como son?

¿Qué es para ti la escalada: un juego, un trabajo, o un poco de ambas cosas?
De lo que estoy segura es de que no es un trabajo. Hay muchas actividades alrededor de la escalada que sí lo son: cultivar los patrocinadores, diseñar e intentar vender presas, sacar fotos, representar marcas, escribir artículos y muchas más cosas. Pero son trabajos que me gustan. La competición sí es un juego, pero no la escalada. Quizá, mirándolo fríamente, podría llegar a definirla como un deporte más en el que me dejo hasta las cejas. Pero como antes hemos comentado, un deporte en el que se mezclan viajes, culturas, paisajes, amigos…

¿A qué crees que puede deberse:
-una diferencia tan grande entre el nivel masculino y el femenino?

Son muchos los factores: los tíos son más fuertes; se supone que, hablando de potencia, tienen más facilidad para realizar un esfuerzo físico. Pero la potencia hay que desarrollarla y es ahí donde entra la motivación por conseguir un objetivo, aunque haya que mover Roma con Santiago. Si quieres puedes. A lo mejor lo consigues, o a lo peor no, pero por lo menos lo has intentado. Y, por si fuera poco, la población de escaladores triplica a la de escaladoras y siempre habrá más posibilidades de que salga un fuera de serie masculino. ¡Si es que hasta en eso tenéis ventaja!

-que existan tan pocas escaladoras en el mundo dedicadas a la alta dificultad?
Para lograr encadenar una vía dura tienes que contar también con una gran fuerza mental para soportar la presión del entrenamiento. Conozco escaladores que no prueban más de 10 veces la misma vía. Yo en ocasiones me bloqueo en un paso aun llegando fresca a él. Quizá, la mayoría de las chicas encuentran más llevadero la presión de las competiciones que la de encadenar vías. O, simplemente, les divierte más competir que escalar en roca.

La salida de Honky Tonky, 8c, OñateLa salida de Honky Tonky, 8c, Oñate

¿Crees que es cierto que las vías que encadenan las escaladoras se decotan automáticamente?
Aunque cuando encadené Fetucinni (se había llegado a pensar incluso que era 8c) se publicó “por error” como 8b/b+, hasta la fecha todos los encadenadores pensamos que es 8b+. Pero es algo que no me preocupa mucho; si la decotación es justificada, adelante. Además, un escalador no ha de valorarse por una ascensión en concreto, sino que hay que tener en cuenta toda su trayectoria y evolución, y no sólo fijándose en el nombre y dificultad de las vías realizadas, sino también en las características de las rutas dentro de un mismo grado. En mi opinión, cuanto más variadas sean unas de otras más credibilidad adquirirás como escalador: largas, de bloque, de fuerza-resistencia, de un único paso, homogéneas, etcétera. ¡Lo que me queda por encadenar! Sí he comprobado que se puede llegar a perder el respeto por una vía después de ser ascendida por una mujer. Sin ir más lejos, los cantos de la Honky comienzan a pulirse.

Siempre has elegido vías muy asentadas en su grado para pasar a un nuevo nivel, ¿para evitar decotaciones, o por una cuestión personal?
Por supuesto que por una cuestión personal. La primera persona a quien no puedo engañar es a mí misma. Hay que ser consciente del nivel que tienes y atacar los grados que le corresponden. Si te encuentras fuerte como para encadenar 8a no tienes que elegir uno de mentira, y si no, pues ya sabes, ¡a meter horas de tablón!

¿Se atreverá alguien a decir que la Honky no es 8c?
¡No lo sé! La mayoría de la gente antes que nada habla sobre lo bonita que es. Se trata de una vía que puede llegar a engañar un poco ya que los pasos aislados no son muy duros, pero tampoco tiene grandes reposos. No es que me preocupe mucho, pero en Oñate se organizaría un gran lío si Honky se decotara, ya que habría que regraduar todas las vías. De todas formas, lenguas viperinas las hay por doquier.

¿Sueñas con el 9a?
Y con las estrellas. Sin embargo, y aunque creo que cada temporada avanzo un puesto en mi nivel físico, voy a tener que hacer muchos 8c antes de intentar algo tan ambicioso.

¿Te motivan por igual todos los estilos de escalada (desplomes, placas, bloques…)?
Pues no. Está claro que lo que más entreno más me motiva. Con la llegada de los tablones, los escaladores nos hemos centrado en una escalada de brazos, potenciando el aspecto físico y técnico en grandes desplomes, y hemos dejado de lado las placas verticales.

¿Te vienes a La Pedriza para hacer unos “tumbaditos bastardos”?
Bueeeno… Como estudié en un colegio de monjas y me enseñaron buenos modales, acepto tu invitación.

Dos preguntitas con maldad:
-¿La diferencia entre las escaladoras que no han hecho 8c y tú es únicamente la perseverancia y el acoso a las rutas?
Del resto de las chicas no puedo opinar porque ni sé cómo entrenan ni qué modalidad de escalada o competición les motiva más. Hombre, a mí sí que me han llegado rumores de que escaladoras de primera fila han ido a probar o han ensayado rutas de 8c en el sur de Francia. Yo tengo la inmensa suerte de vivir en el País Vasco, donde las zonas de escalada, aunque no muy grandes, abundan como champiñones y las rutas de alta calidad tanto en grado como en en estética son muchas. Por si esto fuera poco, cuando alguien encadena algo duro enseguida se corre la voz y el termómetro de la motivación se dispara hasta el punto de ebullición. Sin ir más lejos fue Congui (Iñaki Marco) quien me animó a probar Fetucinni. Con este ambiente a mi alrededor es relativamente sencillo ser perseverante.

Josune en Abstinentes, un continuo 8a+.Josune en Abstinentes, un continuo 8a+.

-¿Dónde se queda tu fuerza y continuidad cuando te levantas de la silla y sales a competir?
Creo que se quedan cohibidas debajo del asiento. Lo de las competiciones internacionales es algo superior a mí, y lo cierto es que no consigo vaciarme en ellas. Cometo errores infantiles: creo que fue en la segunda a la que fui donde, a dos metros del suelo, mosquetoneé la cuerda que estaba debajo del anclaje inferior. Total, un lío inmenso debajo de un techito de metro y medio. Yo haciendo gala de mi continuidad y “perseverancia” intentando deshacer el nudo, y cabezona de mí lo conseguí. Pero tras siete minutos de duros esfuerzos y tras lograr encadenar dos movimientos más me caí. Quedé la última, así que, después de una gran ovación del público infantil (quienes no debían de entender mucho del tema), me llevé un récord a casa. Mientras los demás empleaban poco más de tres minutos para encadenar la vía, yo necesité siete para escalar tres metros de dura ascensión.

¿Piensas que las federaciones deberían valorar más los encadenamientos en roca y no sólo los resultados en la competición?
Ahora mismo, la ayuda que la Federación aporta a la escalada va enfocada exclusivamente al mundo de la competición, y, cuidado, no me parece mal, que yo soy la primera que lleva años compitiendo. Pero el apoyo que se ofrece a la roca natural es mínimo, tanto para escaladores como equipadores, en lo que se refiere a subvenciones o aporte de material. ¿Qué sería de la escalada en roca sin los equipadores, que de manera altruista y cediendo muchas veces primeras ascensiones realizan una labor, a mi modo de ver, nada reconocida por la Federación?

¿Es Ricardo Otegui una pieza clave en tu progresión?
Eres un cursi.

¿El 8b+ del que guardas mejores recuerdos?
Sin lugar a dudas de Ultime atome, en Aiguines (Verdón). Ir a Francia, donde siempre nos han dicho que allí se encuentra el grado verdadero y absoluto, encadenarla en tres días y, lo mejor de todo, ser una vía increíblemente bonita, ayuda a que el recuerdo esté siempre presente. No puedo dejar de lado El sikario, una de las mejores vías que he probado nunca.

¿Los grados que más te ha costado alcanzar?
Trabajado: 7b, por pardilla; 8a, por presión; 8c, por nivel físico y psicológico. A vista: 8a.

¿Cuál es la diferencia entre la escalada deportiva en Francia y en España?
A nivel deportivo no creo que exista mucha diferencia, pero si vamos al grano, perdón ¡al grado!, al igual que en España, existen diferencias de cotación entre diferentes zonas. Yo, y muchos escaladores de mi zona, hemos escalado por proximidad en Francia, y esto nos ha servido como referencia a la hora de cotar las vías del País Vasco. De hecho, el grado no es una cuestión de nacionalidad, sino de visitar lugares diferentes y ser honestos. Lo que es cierto es que la escalada deportiva está mucho más arraigada en el país vecino, ¿en cuántas ocasiones habré vuelto la cabeza para mirar a parejas “mayorcitas” escalando o familias enteras dándole pegues a la misma ruta?

¿…y en Estados Unidos?
Allí todo es grande, y por lo tanto las distancias que hay de una escuela a otra son enormes. Este factor condiciona al escalador de allí a la hora de probar vías a vista; ahora mismo estoy haciendo memoria y no recuerdo a ningún americano escalando a vista. De hecho, es frecuente oír en sus conversaciones la pregunta “What’s your project?” Da igual que sea una vía de 6c que de 8a. Por esto mismo, y por lo que yo he visto hace dos años, es posible encontrar escaladores de 7c que casi no son capaces de hacer 6b a vista.

Últimamente se está hablando mucho sobre el entrenamiento para escalada, pero lo que está claro es que el mejor entrenamiento es el que funciona y da resultados, ¿tus secretos?
Yo no sigo un entrenamiento específico. He leído mucho y creo que es necesario estar dispuesto a aprender. No se trata tanto de cuánto tiempo inviertas, lo importante es estar convencido de lo que haces. Fíjate que este año, paradójicamente, no he hecho mucho bloque y es cuando más fuerza he sentido.

El fanatismo excesivo ¿acaba convirtiéndose en desmotivación?
Todo exceso tiene su contrapartida, pero también existen hiperfanáticos que siguen al pie del cañón, como por ejemplo Dani (Andrada).

Mia Axon encadena 8b+ con 37, Lynn Hill acaba de hacer su segundo 8b+ con la misma edad, ¿como te planteas el futuro sabiendo que quedan tantos años para machacar?
Pues chico, la vida da muchas vueltas. Yo ahora intento disfrutar de todos los detalles del día a día. Sin embargo, contar con estos precedentes siempre es, como poco, alentador.

¿Qué te vas a traer de Estados Unidos?
¡Aires nuevos! Probaré 8a a vista, me gustaría catar algún 14a (8b+) en Rifle y disfrutar de sus parajes nacionales, sus gentes y ciudades.

¿Qué tal se lleva la guerra entre vizcaínos y guipuzcoanos ahora que han entrado los patateros de Vitoria?
Pues es una guerra genial, ninguno sale derrotado. Es como un “marmitako”: patata alavesa, bonito “guiputxi” y cocina vizcaína (Congui como cocinero mayor, por supuesto).

¿Te atreves a decirme con qué 10 vías te quedarías si una supercantera fuera a destruir el resto (toquemos madera)?
Es difícil, pero te voy a dar 2 claves infalibles: Seta (Javier Arnaudas) y Piwi (Mikel Maeso).

Pero concreto:
1.- Honky tonky, 8c (Oñate).
2.- El sikario, 8b+ (Escalete).
3.- Ultime atome, 8b+ (Aiguines, Francia).
4.- Fli & Tox, 8a (Aiguines).
5.- Les columnetes, 7c+ (Cëusse, Francia).
6.- The beast, 5.12d/13a (7c+) (Rifle, EE.UU.).
7.- Síndrome de Apellániz, 8a+ (Apellániz).
8.- Abstinentes, 8a+ (Escalete).
9.- Il duomo, 7c+ (Montsant).
10.- Supercanaleta, 7b+ (Escalete).
Y, aunque se me salga de la lista por no haberla encadenado, la número 11 debería ser: White zombie, 8c (Baltzola).

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