MATERIAL DE ESCALADA

Arneses de escalada: tipos, usos y consejos para acertar con la compra

El «mejor arnés» no existe, pues para cada uno hay un arnés «mejor». Lo que sí podrás encontrar es un arnés que se adapte bien al tipo de actividad que practicas, uno que te resulte más cómodo en función de tu fisionomía y que encaje en tu presupuesto. Teniendo esto en cuenta, exponemos aquí las líneas generales de la amplia oferta de arneses de escalada disponible hoy día.

Detalle del sistema antigiro para el mosquetón en el anillo ventral del arnés Supernova de Camp  (Eva Martos / Desnivelpress)
Detalle del sistema antigiro para el mosquetón en el anillo ventral del arnés Supernova de Camp
Curro Martínez | No hay comentarios |

No han pasado ni 50 años desde que se empezaran a desarrollar los primeros arneses específicos para el mundo de la escalada y el alpinismo y hoy en día tenemos ya una oferta abrumadora, si bien no todos los arneses sirven para lo mismo y ofrecen las mismas prestaciones. Vemos a continuación algunas pautas para distinguir los diferentes modelos.

Tipos de arneses según la norma

Todos los arneses utilizados en las diferentes actividades propias del mundo de la montaña se encuentran certificados y armonizados desde 1998 bajo la norma EN 12277 Equipos de Alpinismo y Escalada. Arneses. Sin embargo, no debemos dejarnos confundir por el título, pues bajo esta norma se certifican también arneses que no son específicos ni de alpinismo ni de escalada.

En total son cuatro los tipos de arneses que desarrolla la normativa, que se corresponden a tres diseños básicos: arnés integral o de cuerpo completo (Tipos A y B), arnés pélvico o de cintura (Tipo C) y arnés de pecho (Tipo D).

Tipo A

El arnés de cuerpo completo o arnés integral es, en opinión de algunos expertos, el más seguro, ya que al tener el punto de encordamiento en la zona pectoral, la fuerza de choque producida por una caída será absorbida de manera más homogénea  por todo el cuerpo que en los otros modelos. Además en cualquier tipo de caída, incluso si el escalador cayese boca abajo o quedase inconsciente, siempre lo mantendrá con la cabeza erguida, ya que el punto de encordamiento se encuentra por encima del centro de gravedad del cuerpo. No obstante, este tipo de arneses está en desuso debido a la incomodidad y las limitaciones de movilidad que presentan durante la escalada. Sin embargo, puede ser muy interesante por su forma de ajuste para aquellas mujeres que en sus primeros meses de embarazo quieran seguir disfrutando de la escalada en top rope, así como para personas con sobrepeso y para actividades multiaventura (tirolinas, juegos aéreos…).

Tipo B

Arnés de cuerpo completo prácticamente igual al anterior pero destinado a niños o adultos de hasta 40 kg de peso.

Tipo D

Arnés torácico o de pecho, que se ajusta al cuerpo alrededor del pecho y por debajo de las axilas. Se utiliza únicamente en combinación con un arnés de Tipo C, una opción interesante tanto para niños como para situaciones en las que escalemos con una mochila pesada, pues evitaremos el volteo en caso de caída.

Tipo C

Arnés pélvico o de cintura; es el más popular en las diferentes modalidades deportivas del mundo de la montaña (escalada, multiaventura, espeleología, descenso de barrancos…). Seguimos hablando de ellos a continuación.

Particularidades de los arneses de cintura

Como hemos visto, todos los arneses pélvicos o de cintura de carácter deportivo que encontramos en el mercado están certificados como Tipo C,  sin hacer ningún tipo de distinción entre ellos; por eso somos nosotros mismos quienes debemos comprender las peculiaridades de cada uno para acertar con la elección en función de la actividad que practiquemos.

En primer lugar podemos distinguirlos en función a la actividad intencionada, cuya clasificación vemos en la imagen.

Para escalada el más interesante es el que está provisto de un punto de encordamiento doble (superior e inferior) y un anillo ventral, por las diferentes posibilidades de conexión que nos ofrece, así como por un aporte extra de seguridad. Aunque es común y no del todo incorrecto ver a gente haciendo alpinismo e incluso a empresas dando cursos de escalada con el arnés de rápel o multiaventura, hay que tener en cuenta que, aunque la resistencia sea igual al modelo provisto de anillo ventral (15 kN), sólo dispone de un único punto de encordamiento en el que recaerán todos los esfuerzos, mientras que con el arnés de alpinismo y escalada los esfuerzos se reparten y el desgaste por abrasión recaerá en el punto de encordamiento inferior, manteniendo el punto superior en buen estado.

¿Qué arnés me va bien?

Cada persona –y cada cuerpo– es diferente, por lo que es fundamental probarse varios modelos y marcas hasta dar con alguno que se adapte a tu fisionomía, pues ante una caída importante lo único que pensarás es que tu arnés trabaje bien sobre tu columna (y que tu cuerda aguante).

Busca una tienda especializada en la que dispongan de una instalación que te permita colgarte del arnés, de forma que puedas comprobar su confortabilidad y  ajuste, así como el buen reparto del peso entre el cinturón lumbar y las perneras. Esto dependerá en gran medida de la distancia de las cintas que unen el punto de encordamiento inferior con las perneras y de cómo estén confeccionadas las diferentes partes del arnés (y no de la absurda creencia de que el acolchado nos tenga que llegar hasta el ombligo).

Para acertar con la talla, verifica que no te pasa una mano holgadamente entre la pernera y la pierna.

¿Perneras regulables o fijas?

Hoy en día muchos modelos de perneras fijas tienen una elasticidad que amplía su rango de uso (si vas con más o menos ropa, o si subes o bajas de peso…), una opción que en los modelos antiguos sólo ofrecían los que utilizaban perneras regulables. En todo caso, esta última opción sigue ofreciendo una polivalencia importante sobre todo para los escaladores alpinos, que usan mucha ropa y botas voluminosas.

La transpirabilidad del tejido tanto de las perneras como de la cintura también es un factor a valorar, sobre todo si sueles escalar en entornos calurosos, si bien es difícil sacar conclusiones sin haberlo probado antes haciendo actividad. Descarta los tejidos sintéticos que no tengan ningún sistema de ventilación.

¿Cuántos portamateriales?

El número de portamateriales dependerá de la actividad que vayamos a realizar. Si sólo haces deportiva de alto nivel y eres un fanático de la ligereza puede que con dos tengas suficiente, pero lo más habitual y recomendable son cuatro portamateriales, de modo que puedas llevar repartido el material de forma equilibrada. Un quinto portamaterial en la zona de la espalda también es deseable si escalas vías largas en pared.

Los portamateriales pueden ser rígidos (de plástico), que te ayudarán a matener las cintas alejadas del cuerpo, facilitando su acceso; o bien flexibles (de textil) o semirígidos (de textil envueltos en un tubo de plástico). Unos no son mejores que otros; lo importante es que el material sea accesible cómodamente. Al probarte el arnés en la tienda, fíjate en que al ajustártelo los portamateriales no queden situados hacia el interior de la entrepierna, pues el material colgando te molestará al escalar.

Su resistencia no está especificada en la norma aunque, según los fabricantes, los dos portamateriales delanteros suelen tener una resistencia en torno a los 5 kg y los dos últimos sobre los 25 kg, aunque la realidad es muy diferente (entre 125 kg-400 kg  según pruebas independientes que hemos realizado), si bien su uso no se puede extender más allá del de portar el material de escalada.

¿Cuánto dura un arnés?

Si lo que buscamos es un arnés que nos dure en el tiempo, tendremos que sacrificar la máxima ligereza y fijarnos en que los puntos de encordamiento sean robustos y de gran de resistencia, aunque lamentablemente es un dato que no suelen dar todos los fabricantes.

En cualquier caso, los 15 kN de resistencia del anillo ventral que exige la norma parecen aceptables, pues si sufrimos la peor caída posible con la peor cuerda del mercado, esta nunca nos tramitiría más de 12 kN, por tanto todavía nos quedaría 3 kN de reserva, y eso sin contar que esos datos solo ocurren en el laboratorio.

Otro detalle importante con respecto a la durabilidad es el desgaste excesivo producido en el punto de encordamiento inferior debido al rozamiento con la cuerda. Frente a esto, son interesantes los modelos que presenten una doble capa adicional, un tejido balístico de refuerzo o un recubrimiento especial, como pueden ser los arneses de Mammut o Edelrid, con un recubrimiento de una pieza de polietileno de alta densidad antiabrasión en el  punto de encordamiento inferior.

También es un detalle a analizar el material con que están confeccionados los diferentes puntos de encordamiento, valorando que el poliéster presenta mejor resistencia a la abrasión que la poliamida. Estos últimos los reconocerás por su suave textura y porque empezarán rápidamente a “pelusear”.

En cualquier caso, ten en cuenta que todavía no han inventado el arnés que se regenere solo, así que revísalo con frecuencia en busca de posibles signos de desgaste.

[Curro Martínez es Técnico Deportivo en Escalada y responsable de Asac Formación.
Artículo publicado en el nº extraordinario Especial Material 2015]


 

 

 

 

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