Al detalle

Chaquetas de montaña ligeras de Softshell, Windstopper, híbridos…

…elásticas y transpirables con una elevada resistencia al agua, tejidos que frenan el viento combinados con paneles impermeables… ¿Son segundas o terceras capas? Analizamos en este artículo las nuevas tendencias en chaquetas para montaña tipo softshell, con sus múltiples variantes. Y la mía, ¿qué es?

Autor: | No hay comentarios | Compartir:
Chaquetas ligeras. Softshell, Windstopper, híbridos...
Chaquetas ligeras. Softshell, Windstopper, híbridos…   Cortesía Ortovox. Hansi Heckmair

En los últimos años estamos viendo cómo la clasificación de las prendas se difumina con muchas variantes y la teoría de vestirse por capas ha de ser reformulada. Los motivos son, por un lado, el desarrollo de nuevos tejidos con propiedades que cubren varios segmentos –por ejemplo, un tejido elástico tipo softshell que presenta la impermeabilidad de un hardshell– y, por otro lado, la combinación de distintos tipos de materiales en una misma prenda.

Pero empecemos por el principio: ¿qué entendemos por un softhsell? Como su nombre indica, un soft-shell (que proviene de los términos ingleses soft=suave y shell=capa) es una prenda que, por oposición al hardshell o “capa dura” se caracteriza principalmente por su suavidad y flexibilidad.

Surgió en los años noventa ante la demanda de una prenda que aportase buena movilidad y una cierta protección frente a la lluvia, el viento y la abrasión, sin la rigidez de una tercera capa y que fuera más ligera y compactable que los tradicionales forros polares.

Es un tipo de prenda que rápidamente se adaptó a los requisitos montañeros, suplantando en muchas ocasiones dos capas (tipo forro polar combinado con una chaqueta exterior) por una sola, siempre que las condiciones no fueran extremas.

Aún más versátiles

Los softshell se han caracterizado siempre por su polivalencia de uso y es esta misma búsqueda de versatilidad lo que ha llevado a los fabricantes a idear nuevas funcionalidades en sus tejidos.

La construcción de un softshell puede variar de dos a tres capas; en general suele tener una capa exterior de nailon, otra intermedia de poliuretano y una interior de textil más suave en contacto con el cuerpo.

La diferencia de confección y de composición de estas distintas láminas –con un punto más o menos suelto, con un mayor porcentaje de elastano, con una membrana más o menos permeable, con los distintos sistemas de pegado o unión de estas láminas, etc.- es lo que va a determinar las diferentes propiedades de resistencia, elasticidad y transpirabilidad de los distintos softshell.

Son prendas que no suelen llevar costuras termoselladas (pues limitaría sus características transpirabilidad y flexibilidad) pero que pueden llegar a conseguir una cifra muy alta de impermeabilidad (columna de agua). Esta propiedad además se ve reforzada por el tratamiento perlante o de repelencia al agua (DWR = Durable Water Repellent) que se suele aplicar al tejido exterior.

El italiano Jacopo Larcher en Adamello, en un paso de bavaresa que requiere plena movilidad. El porcentaje de fibra sintética elastano (también llamada Spandex o Lycra) es lo que aporta elasticidad al tejido softshell, aunque también influye la confección y cómo están unidas las distintas capas que lo forman. Cortesía Lasportiva.

Vemos, por tanto, que el softshell ha pasado de ser una prenda de uso puntual para unas condiciones específicas (por ejemplo, para los requisitos del esquí de montaña, segmento en el que se empezó a utilizar este tipo de prendas) a cubrir las necesidades del montañero en un abanico amplio de condiciones.

Algunos ejemplos de tejidos softshell

Durante los diez años de recorrido del Premio Desnivel de Material hemos ido viendo la evolución de los tejidos y poniendo a prueba las virtudes de las prendas softshell. Estos son, entre otros, algunos de los tejidos con los que están confeccionados:

  • Aequora Airperm: utilizado por los canadienses Arc’teryx tanto en chaquetas como en pantalones destinados principalmente a la escalada, es un tejido sumamente elástico y transpirable, compuesto por nailon y elastano. Al igual que el tejido Fortius 2.0 utilizado por esta misma firma, no tiene membrana.
  • Durastretch: tejido elástico (de nailon con un alto contenido de Lycra), muy resistente a la abrasión, empleado por firmas como Salewa en prendas de su colección Light&Fast, normalmente combinado con Cordura.
  • Polartec Power Stretch: es uno de los tejidos más utilizados en los softshell por su gran elasticidad (en cuatro direcciones), transpirabilidad y resistencia. Existe la versión Pro, con una capa exterior de nailon que aumenta su durabilidad.
  • Polartec Power Shield: es otras de las propuestas del gran fabricante de tejidos estadounidense, también en versión Power Shield Pro. En este caso sí incorpora una membrana microporosa que aumenta su resistencia al agua (hasta 5.000 mm), manteniendo una elevada transpirabilidad.
  • Cordura Stretch o Bi-stretch: variante del famoso tejido resistente de DuPont con un punto de elasticidad, disponible en dos o cuatro direcciones (horizontal y vertical). Es la escogida por marcas como la española Trangoworld en sus prendas técnicas.
  • G-1000: tejido desarrollado por los fabricantes suecos Fjallraven compuesto de poliéster y algodón que presenta distintas variantes según su uso destinado, logrando mayor o menor impermeabilidad (tiene una versión Eco con material reciclado).
  • Proflex: tecnología desarrollada por la británica Rab que describen como “intercalar una membrana hidrófila de PU entre dos textiles”. Presenta unos altos valores tanto de impermeabilidad (10.000 mm de columna de agua) como de transpirabilidad (35.000 mvtr) y de elasticidad.
  • Softech: tecnología creada por los suizos Mammut compuesta de tres capas conectadas que permiten buena transpirabilidad en el interior, con repelencia al agua en el exterior. Se compone principalmente de poliéster, poliuretano y elastano (gran parte procedente de reciclados).
  • Driclime: es la propuesta de Marmot que define como “un tejido bicomponente hecho con hilos de diferentes grosores. Es extremadamente ligero y con un rendimiento superior en expulsión de la humedad”. Compuesto principalmente de poliéster y nailon.
  • StretchShell: desarrollado por la firma española os2o, está disponible en tres versiones: 10k/10K para las prendas más invernales; 10k/15K (10.000 de columna de agua y 15.000 de transpirabilidad) y su última incorporación, el StretchShell Pro 15K/30K.

    En esta, la membrana hidrofílica de poliuretano se entrelaza con dos capas de tejido resistente de poliéster de 50 y 20D dando como resultado un tejido softshell con propiedades técnicas de un hardshell que, según explican desde la marca, han logrado “con una nueva composición, aumentando el poliéster al 78% y con una nueva membrana de poliuretano que ofrece el doble de transpiración que la versión anterior y además es más ligera”.

Argumentos sostenibles
Si eres un consumidor preocupado por el futuro del planeta hay factores importantes que has de tener en cuenta a la hora de escoger tu softshell.
Uno de los principales es el tipo de acabado DWR (resistente al agua) que lleve. En lugar de los tradicionales tratamientos con compuestos químicos (fluoro-carbonos o PFC) perjudiciales para el medio ambiente, existen alternativas como el que propone Chamours con su acabado Teflon Ecolite (primer repelente de agua a base de plantas, muy duradero) o los tratamientos Nickwax, basados en un elastómero hidrorrepelente.
Busca también el uso de materia prima reciclada en las prendas, así como su etiquetado con certificados ecológicos independientes como Bluesign.

Tejidos resistentes al viento

El tejido Windstopper es uno de los productos creados por W.L. Gore & Associates (en 1991) que contiene una membrana extrafina que ofrece una elevada protección contra el viento, pero que no presenta la impermeabilidad de otros productos Gore.

Muchas veces se utiliza como nombre genérico para denominar a este tipo de tejidos, si bien existen otras tecnologías, como el Windbloc el Wind Pro, ambos de Polartec. En el caso del Wind Pro es una tecnología que no lleva membrana intermedia, sino que se basa en una confección muy tupida que limita la penetración del aire, con un acabado interior suave que permite la salida de la humedad.

Todas estas soluciones cortavientos pueden entrar en la categoría de prendas softshell, siempre que sean prendas elásticas y que permitan una buena transpirabilidad. Los cortaviento suelen llevar igualmente algún tratamiento exterior resistente al agua que aumenta su polivalencia de uso, si bien tienen una limitada capacidad de retención del calor corporal.

Chaquetas híbridas: y ahora a mezclar

No es raro encontrar prendas softshell a las que se les ha añadido unos refuerzos de membrana impermeable en la parte frontal (o en hombros y parte delantera de los brazos) para conseguir una protección extra en situaciones de lluvia.


 

También encontramos chaquetas con membrana impermeable y termosellados que presenta una extraordinaria elasticidad (como el nuevo desarrollo Gore Tex que introduce The North Face en su chaqueta Apex Flex) de difícil catalogación.

Otra de las tendencias que más ha crecido es la de incluir paneles aislantes (bien de pluma o de fibra sintética tipo Primaloft o Polartec Alpha, entre otras) en las zonas en las que se necesita retener más calor –habitualmente la zona frontal y los hombros– combinado con tejido softshell más transpirable en brazos y espalda. Incluso hay tejidos que, sin introducir refuerzos ni paneles, logran simplemente con el cambio de confección que la tela sea más o menos robusta en distintas zonas. Esta especialización textil va acompañada –o quizá ha sido generada por– una especialización en el deporte.

Ofrecer prendas que cumplan con cada uno de los requisitos de las distintas actividades es el principal objetivo de los fabricantes, que de esta forma inundan el mercado con modelos entre los que cada vez es más difícil escoger.

Entones, el softshell ¿es segunda o tercera capa?

Hace ya años que resulta evidente que el concepto tradicional de capas ha quedado obsoleto. Todos estos desarrollos de tejido nos han traído una nueva generación de prendas que admiten un uso variado, bien como capa intermedia reforzada con una prenda exterior impermeable o térmica cuando las condiciones se ponen difíciles, o bien como una capa exterior si precisamos movilidad y no es necesaria una protección extrema. Además, no todos los softshell ofrecen las mismas prestaciones y, como hemos visto, cada vez es más habitual mezclar distintos tejidos en una misma prenda.

La elección de uno u otro modelo evidentemente se basará en un análisis de nuestras necesidades y uso intencionado, siendo la escalada de varios largos, las vías mixtas, el esquí de montaña y el trekking los destinos más habituales en montaña para este tipo de prendas.

¿Cómo se mide la transpirabilidad?
Más o menos todo el mundo sabe cómo se mide la impermeabilidad, con el habitual dato de la “columna de agua” (que representa la presión que ejerce una determinada cantidad de agua al pasar por un punto), siendo un mínimo de 2.500 mm de columna de agua suficiente para calificar una prenda de impermeable (aunque lo habitual para prendas de montaña es partir en los 10.000 mm). En este caso se trata de una medida estándar utilizada por la mayoría de fabricantes, lo que facilita que el consumidor pueda comparar prendas en igualdad de condiciones.

No ocurre lo mismo a la hora de analizar la transpirabilidad, pues no existe un test consensuado internacionalmente que mida la capacidad de un tejido para dejar pasar el vapor de agua generado por el cuerpo (transpiración).

El índice más utilizado para medir la transpirabilidad es el MVTR (Moisture Vapor Transmission Rate, es decir Tasa de Transmisión del Vapor de Humedad) o también MPV (Moisture Vapor Permeability, Permeabilidad al Vapor de Humedad), que mide la masa de vapor de agua (gramos) que pasa por un metro cuadrado de tejido durante 24 horas (g/m 2 /24h). Cuanto mayor sea esta cifra, mayor será su transpirabilidad. Una chaqueta muy transpirable presentará una cifra superior a 20.000 g/m 2 /24 h; de 20.000 a 10.000 sería una chaqueta con buena transpiración (lo habitual en los softshell) y por debajo de 5.000 denota poca transpirabilidad.

Sin embargo, el problema reside en que para determinar esta cifra no existen unas pruebas estandarizadas. Existen ensayos como el “Inverted cup” (copa invertida), o el “Sweating Hot Plate” (literalmente, plato caliente que suda) que miden la cantidad de agua que atraviese un tejido, cada uno en unas condiciones determinadas no equiparables y sin tener en cuenta las condiciones externas.

Uno de los sistemas más utilizados y fiables es el “test Hohenstein” que se realiza teniendo en cuenta las experiencias reales usando prendas corriendo y se expresa en el valor RET (Resistance to Evaporation Transfer, es decir, Resistencia a la Transferencia de Evaporación). Cuanto más pequeña sea esta cifra, mayor será la transpiración del tejido, considerándose entre 0 y 7 un valor muy alto de transpirabilidad (para actividades de alta intensidad, como trail running), entre 7 y 13 un valor confortable (para actividades intensas como alpinismo, es el que presentan la mayoría de chaquetas tres capas), entre 13 y 20 un nivel satisfactorio (para senderismo) y a partir de ahí poco transpirable.

Existen otros test, como el DMPC (Dynamic Moisture Permeation Cell) que introduce en la ecuación factores que podemos encontrar en el exterior, como el viento y el movimiento, por lo que su correspondencia con el rendimiento real de la prenda será más acertada.

También hay otras marcas que utilizan sus propios test, por lo que realizar una comparativa es complicado y poco esclarecedor.


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.


 

 

 

 

Últimas noticias