El día de su partida al Pico Lening nos acercamos a despedirle al aeropuerto de Madrid, tuvimos la oportunidad de entrevistarle, y nos comentaba que esta ascensión al Pico Lenin, una montaña de siete mil metros, era para él muy importante para ver cómo funcionaba en altura su «nueva» rodilla, de cara a su gran objetivo de ascender el Dhaulagiri este otoño.
Esta mañana alcanzaba la cima del Pico Lenin (7.134 m.) con dos grandes amigos, Pedro Nicolás, muy buen alpinista y presidente del club Peñalara, con quien ascendió su primer y segundo ochomil (Nanga Parbat y Gasherbrum 2), y Javier Garrido, con quien compartió cima en el Gasherbrum 2.
En su última expedición al Dhaulagiri, su rodilla -que le causaba molestias desde que se la rompió en un accidente de esquí en los años setenta- le hizo sufrir tanto, que comprendió que no le quedaba más remedio que operarse. Una operación que le realizó el doctor Manuel Leyes y su equipo el pasado mes de octubre.
Tras la operación, Carlos se tomó muy en serio su recuperación, pues tenía muy claro su objetivo: intentar el Dhaulagiri y luego el Shisha Pangma, los dos ochomiles que le faltan para completar los Catorce.
El doctor Leyes quedó sorprendido con la recuperación y, sobre todo, con el espíritu de superación de Carlos Soria. En una conversación que tuvimos con él, nos explicaba que estas operaciones de prótesis de rodilla se hacen para que una persona lleve una vida lo más normal posible, pero no pensando en que haga deporte de alto nivel, menos aún que una persona con 80 años y prótesis de rodilla intente ascender una montaña de ochomil metros. Nos dijo que no sabía de nadie que con una prótesis de rodilla hubiera intentado un ochomil. De hecho nos decía: «Carlos Soria es un pionero de las prótesis de rodilla en montaña».
Como siempre Carlos Soria es un ejemplo de voluntad, motivación, perseverancia, capacidad de sufrimiento y, ante todo, de tener muy clara su pasión (el alpinismo) y querer vivirla en cada época de la vida. Tras el Pico Lenin Carlos partirá a final de agosto al Dhaulagiri, penúltimo ochomil que le falta para conpletar los Catorce con ¡80 años! Lo hará con sus dos grandes amigos y compañeros de expediciones y cimas, Luis Miguel López Soriano y Sito Carcavilla.
El propio Messner expresaba en la columna que escribe en la Gazzetta dello Sport su opinión sobre lo que está haciendo Carlos Soria «Va al Dhaulagiri a desafiarse a sí mismo».












ENHORABUENA,CARLOS ES UN EJEMPLO DE SUPERACIÓN-MOTIVACIÓN INCREIBLE ESPERO QUE PUEDA CUMPLIR SU SUEÑO DE SUBIR LOS 14 OCHOMILES .
Me quito el sombrero con este hombre. Creo que no es un super hombre, mas bien me parece un hombre que se prepara para los retos que afronta, y nos demuestra que si se quiere se puede. Es tan grande como las montañas que conquista, y es tanta la admiración que le tengo que las palabras no alcanzan.
Gracias D° CARLOS
No lo para nadie con rodilla nueva!!! Felicidades