Los japoneses Yudai Suzuki, Keisuke Ohkura y Kazumasa Ostubo han informado acerca de su reciente apertura en la Cordillera Blanca (Andes de Perú). Entre el 25 y el 20 de junio, trazaron la línea que han bautizado como Dream House (1.240 m, M6, AI5+, A2, R/X, VI) en la vertiente sur del Quitaraju (6.036 m).
Una escalada que Suzuki ha calificado como la más “difícil y peligrosa” de su vida, y mucho más dura que la aprtura que realizó en la cara norte del Ausangate (6.385 m) en la Cordillera Vilcanota con Kei Narita y la primera absoluta del Gamubar Zom V (6.400 m) en el Hindu Raj pakistaní con Kei Narita y Yuu Nishida.
Una aventura de cinco días
Los tres alpinistas japoneses se fijaron en una línea que empieza ascendiendo la cara sur, se encarama al espolón sur y termina uniéndose a la arista sureste, que sigue hasta la cima. Ellos mismos señalan que esta última sección de la arista sureste probablemente ya fue escalada unos cuarenta años atrás, “pero no pudimos encontrar demasiada información sobre ella, y las condiciones parecen haber cambiado significativamente desde entonces”.
Dream House está formada por más de 30 largos de escalada, en su recorrido de más de 1.200 metros. “Ninguno de ellos fue fácil de escalar”, precisa Yudai Suzuki. Han evaluado las dificultades en M6 de mixto, AI5+ de hielo, A2 de artificial y VI en roca, con una componente de compromiso importante (R/X).


Más difícil y largo de lo previsto
“Yo pensaba que seríamos capaces de ir más rápidos una vez superada la técnica cara sur el primer día, pero resultó que el tramo clave de la ascensión era la arista entera que hay más allá de esa sección, que parecía como la espalda de White Godzilla”, añade. Así las cosas, necesitaron más tiempo del previsto y tuvieron que hacer cuatro vivacs en la pared para terminar alcanzando la cima.
Además, no tuvieron claro que podía llegar a la cumbre hasta el final: “Cuando nos sentimos desanimados por haber llegado a un callejón sin salida, tuvimos la suerte de encontrar unos milagrosos túneles de hielo”, explica. Además, tuvieron que superar contratiempos como una caída de 15 metros “en la sospechosa sección de 90º de nieve-hielo que hay a 5.900 metros, pero de alguna manera superamos esa parte con un esfuerzo de todo el equipo”.












