CHOTA DUMANI (5.050 M)

Yannick Boissenot y Julien Herry escalan y esquían un cincomil virgen de Pakistán

Situado en la vertiente norte del macizo del Rakaposhi, en el Karkórum pakistaní, el Chota Dumani (5.050 m) o ‘Pequeño Rakaposhi’ es una cumbre secundaria que les ofreció una ascensión de casi 1.900 m desde el CB y un descenso de más de 500 m hasta la rimaya.

Yannick Boissenot y Julien Herry en el Chota Dumani (Foto: @picaherry).
Yannick Boissenot y Julien Herry en el Chota Dumani (Foto: @picaherry).
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Yannick Boissenot y Julien Herry han realizado esta primavera una expedición al valle de Hunza (Pakistán) para esquiar algunas de las espectaculares vertientes del Karakórum y compartir su pasión y experiencia con esquiadores y snowboarders llegados desde diferentes puntos del país asiático. El momento culminante de su viaje fue la ascensión y posterior descenso en esquís y snowboard que realizaron de una cima secundaria del Rakaposhi que llamaron Chota Dumani (5.050 m), que significa Pequeño Rakaposhi en idioma local.

Un buen plan B

En realidad, el Chota Dumani no era su primera elección como aventura de la expedición. Los dos franceses llevaron a cabo una “aclimatación caótica en Hopper, debido a la evidente inestabilidad del manto de nieve”, tal y como relata Julien Herry en sus redes sociales.  A continuación, su plan consistía en trasladarse a un remoto valle del parque nacional de Khunjerab para explorar algunos picos de aquella zona fronteriza con China. Sin embargo, no consiguieron encontrar porteadores de confianza para realizar la marcha de aproximación hasta el campo base con todo su equipo y tomaron la decisión de buscar un plan B.

Esa segunda opción se les planteó en forma de “un triángulo orientado al norte, bajo la enorme cara norte del Rakaposhi”. “Atractivo pero también no demasiado alto, parecía el objetivo perfecto para darle un buen uso a la corta ventana de buen tiempo que llegaba”, añade Herry.

Chota Dumani, con el Rakaposhi de fondo (Foto: @picaherry).
Chota Dumani, con el Rakaposhi de fondo (Foto: @picaherry).

2.000 m por debajo y casi 3.000 m por encima

Disfrutaron del trekking hasta el CB (3.200 m) del Rakaposhi, aunque el prado de hierba que esperaban encontrar se tornó en realidad una superficie glaciar con un metro de nieve densa encima. Dedicaron el primer día a explorar la aproximación y comprobar la estabilidad de la nieve. “El terreno era bastante escarpado, por lo que había que caminar mucho con los crampones y llevando los esquís a cuestas, lo que exige tiempo y energía. El manto de nieve no era del todo tranquilizador, pero pudimos ver algunas opciones para escalar la cara en nieve más segura afectada por el sol”, describe Julien Herry.

Tras descansar brevemente, a medianoche se pusieron en marcha de nuevo desde el campo base y a las 5:30 horas ya estaban en la rimaya (4.500 m). “La nieve es casi ideal en la parte inferior de la cara, un poco firme, fácil de subir y probablemente fácil de esquiar después de unas horas al sol”.

Tras superar un tercio de pared, se les presentaron las dudas. El plan de escalar hacia la arista que se elevaba a su izquierda parecía ahora demasiado peligrosa y siguieron por el couloir principal, que se cerraba unos 80 metros por debajo de la cumbre. Tras un intento infructuoso de travesía horizontal hacia la derecha, Yannick Boissenot halló la solución en una línea más directa y con menos acumulación de nieve que el resto de alternativas.

Por allí subieron hasta la arista somital, y a las 8:30 horas pisaban juntos la cima del Chota Dumani (5.050 m). Habían ascendido casi 1.900 metros desde el CB y podían ver la cumbre principal del Rakaposhi (7.788 m), elevándose casi 2.800 metros por encima de ellos.

Comenzaron el descenso en esquís por la arista, para usar a continuación la cuerda para asegurar la primera pendiente. “Las condiciones de la nieve eran geniales al final, polvo en el lado derecho del couloir principal, suavizada por el sol en el otro lado. La estabilidad de la nieve en el lado de la nieve en polvo era también mejor de lo que esperábamos y finalmente pudimos disfrutar de grandes giros”.

Junto a la rimaya los esperaban varios compañeros y todos juntos esquiaron de vuelta hasta el campo base.

Yannick Boissenot y Julien Herry en el Chota Dumani (Foto: @picaherry).
Yannick Boissenot y Julien Herry en el Chota Dumani (Foto: @picaherry).

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