EXPLORANDO

Simone Moro se incorpora al helicóptero de rescate de Nepal

El reconocido alpinista italiano, coautor de las últimas primeras invernales al G2, Makalu y Shisha Pangma, se ha integrado como piloto en Fishtail Air, la compañía de vuelo que se encarga de los rescates en el Himalaya de Nepal.

Autor: | 1 comentario | Compartir:
El capitán Simone Moro
El capitán Simone Moro

En 2009, entre la exitosa expedición invernal al Makalu con Denis Urubko y la fallida al Cho Oyu, cuando China cerró inesperadamente el acceso a Tíbet y Hervé Barmasse y él se quedaron sin poder intentar la nueva vía que tenían previsto abrir en la cara sureste de la montaña, Simone Moro obtuvo todos sus títulos de piloto de helicóptero necesarios para incorporarse al rescate. Desde entonces tenía claro el objetivo de dedicarse a los rescates himaláyicos, y a principios de mayo se ha incorporado a Fishtail Air, la compañía nepalesa auspiciada por la suiza Air Zermatt que los realiza.

A principios de septiembre de 2009, Simone nos enviaba un correo electrónico absolutamente feliz, después de haber conseguido el título de piloto comercial con rating Eurocopter As 350 B2. “¡Hecho! Por fin, después de 36 días de estudio, pilotaje, prácticas… sin un minuto de pausa ni relax, estudiando y volando sábados y domingos incluidos, he aprobado los exámenes teóricos y prácticos. Aunque hasta el último segundo puedes liarla, ya que hay que aterrizar el helicóptero en una plataforma, pero en cuanto lo hice el inspector de la FAA me dijo: “Felicidades, no sé cómo lo has hecho tan rápido pero has volado muy bien. Ya tienes la licencia FAA de Piloto Comercial”. Al parecer es la primera vez en la historia de la FAA que un alumno consigue la licencia de piloto privado y comercial en sólo 69 días en total. Normalmente se tardan uno o dos años”.

Sólo unos meses antes, a finales de mayo de 2009 había obtenido en EE UU el título FAA de piloto privado, y también de manera acelerada. “Casi lo hice en tiempo récord: sólo en 33 días pero estudiando y pilotando cada uno de ellos” –nos decía en otro correo–. De regreso a Europa, a primeros de junio, recogía el Premio Eiger por la reciente y primera ascensión invernal al Makalu que había llevado a cabo con Denis Urubko. Mientras se preparaba para el examen de piloto comercial, en el Karakórum se desarrollaba una tragedia. Pese a un gran esfuerzo humano y económico, no se pudo rescatar a Óscar Pérez de una pequeña repisa en el Latok 1.

Entre los numerosos debates que se generaron sobre la posibilidad de ser rescatado de una montaña himaláyica de esta envergadura, uno fue la posibilidad real de que un helicóptero se hubiera encargado. Existían muchas dudas sobre su viabilidad técnica. A Simone la tragedia le afectó especialmente. “Me sentí muy triste por Óscar Pérez, pero encontré motivación para estudiar para piloto comercial también por estas trágicas noticias –nos comentaba entonces–. Ya es tiempo de poder rescatar a personas también por encima del campamento base y a 6.000 o 7.000 metros. Ahora existe la tecnología y los pilotos que pueden hacer ese esfuerzo”, nos comentaba en septiembre de 2009.

Un año después el tiempo le dará la razón. En 2010, el piloto Daniel Aufdenblatten, de Air Zermatt, realizaba tres vuelos para evacuar desde 7.100 metros a Juan Oiarzabal, Carlos Pauner y Horia Colibasanu en el Annapurna. Por esta operación, el pasado mes de marzo, recibía, junto con su ayudante el guía Richard Lhener, el “Laureate Awards”, reconocimiento que concede la industria aeroespacial durante la Semana de la Aviación celebrada en Washington. El anterior rescate más alto se había realizado en el Kamet a poco más de 7.000. De momento se pueden considerar como excepcionales.

Pero el riesgo y las exigencias técnicas son muy altas, como se puso de relieve, por desgracia, unos meses durante un intento de rescate en el Ama Dalban. El piloto nepalí Sabin Basnyat y el ingeniero Purna Awale fallecieron al intentar evacuar a dos alpinistas japoneses a unos 5.500 metros en la cara norte. Basnyat había participado en el rescate del Annapurna y acumulaba más de 4.500 horas de vuelo.

Desde su reciente incorporación a Fishtail Air y al equipo de pilotos de Air Zermatt a principios de mayo, Simone Moro ya ha participado en varias búsquedas y evacuaciones; aunque con bastantes malas noticias. “En los últimos días hemos hecho bastantes rescates y vuelos. Encontramos el cuerpo de un sherpa en el Manaslu y la tienda vacía de dos alpinistas rusos en el Thulaghi (se les da definitivamente por desparecidos). Antes estuve en el Makalu y Upper Dolpo haciendo otros rescates”.

 


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.