OCHOMILISMO

Shisha invernal, debate abierto

Jean C. Lafaille defiende su ascensión de diciembre pasado como la primera invernal a la montaña, y Krzysztof Wielicki responde al francés.

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Como anunciamos, y esperábamos, el debate sobre la primera (y verdadera)invernal al Shisha Pangma (8.046 m) ha quedado abierto definitivamente, una vezque el francés Jean Christophe Lafaille ha declarado en su webpersonal que su ascensión en solitario del pasado 11 de diciembre puedeconsiderarse como la primera en invierno del único ochomil enteramente en suelotibetano. Lafaille defendía su cumbre en el Shisha en el escrito quereproducimos a continuación.

Por otro lado, además de las discrepancias respecto a esta afirmaciónmostradas por SimoneMoro y compañía desde su campamento base en el Shisha, donde llevan a cabosu segundo intento invernal (y que no restan mérito a su solitaria ascensión),una nueva voz asegura no estar de acuerdo con esta primera invernal, ya que laexpedición y la ascensión no se han realizado (al menos no totalmente) dentrode las fechas tradicionales de la estación invernal.

Hablamos (y habla él) del polaco Krzysztof Wielicki, quien afirma basar surespuesta al comunicado de Lafaille en la experiencia de contar con sieteexpediciones invernales a ochomiles de Himalaya y Karakorum. En 1980 Wielickifirmó la primera invernal a un ochomil con Cichy, algo que repitió en elKangchejunga (11-1-86, con Kukuczka) y en el Lhotse (31-12-88), esta vez ensolitario. Su último intento invernal fue en el K2,hace dos inviernos.

J.C. Lafaille: Primera invernal en solitario al Shisha Pangma

Antes de ponerme a contar, tengo que agradecer a todos los que me apoyaron yme acompañaron en este proyecto un tanto descabellado del Shisha Pangma, porseguir teniendo fe en mí y en mi compromisos alpinísticos de escalar loscatorce Ochomiles. Estas letras han de servir también para enviar un saludoemotivo al genio visionario de Doug Scott, Alex Mac Intyre y Roger Baxter Jonesque abrieron la magnífica cara sur del Shisha Pangma en 1982 en estilo alpino.Mi admiración se hace extensiva también a Katia que es capaz de administrardía a día tanto mis sueños como nuestra vida profesional.

No está en mis hábitos el imponer mis puntos de vista o efectuar críticastanto en lo que a mi vida privada se refiere como en mi faceta de alpinista,pero al regreso del Shisha Pangma me he visto obligado a reaccionar frente aciertos «rumores» que circulan y que en algunas ocasiones me pareceque soplan más fuerte que las ventiscas tibetanas. En primer lugar, tengo quedecir que había conseguido un permiso de ascensión invernal al Shisha Pangmapara el invierno de 2004 expedido por la Chinese Mountaineering Association y laTibetan Mountaineering Association, como puede comprobarse en un documentoadjunto (válido del 11 noviembre al 30 de diciembre). Además, todos losservicios prestados por estos organismos fueron pagados al precio (¡muy alto!)de una ascensión invernal.


 
Cima en el Annapurna en 2002 junto a Alberto Iñurrategi. - Foto: jclafaille.comCima en el Annapurna en 2002 junto a Alberto Iñurrategi. – Foto: jclafaille.com

Desde un punto de vista oficial, la estación invernal en el Tíbet comienzael 1 de diciembre y aunque desde el 25 de noviembre hubiera podido lanzarme alasalto de la cumbre, esperé una semana en el campo base para realizarla dentrodel invierno legalmente «invernal» del Tíbet. Por este motivo mesorprendieron las críticas relacionadas con las fechas en que subí.

Si dejamos de lado estos aspectos burocráticos, considero haber escaladoesta magnífica pared en condiciones de frío, viento y escasez de luz diurna(los días eran de los más cortos del año), en definitiva, condicionesbastante alejadas de las que escalé los once ochomiles precedentes.

Los partes meteorológicos, la posición y la fuerza del «Jet Stream»confirman el carácter invernal de esta ascensión, al margen de cualquierconsideración sobre fechas oficiales del invierno. Es importante tener encuenta que la ausencia de otras expediciones en esta montaña, tanto en su carasuroeste como en la vía normal, hacen de esta ascensión una aventura pocohabitual en el Himalaya: la soledad, tan impresionante como fascinante, mebrindó la posibilidad de vivir una experiencia trascendental.

Jean Christophe Lafaille. - Foto: jclafaille.comJean Christophe Lafaille. – Foto: jclafaille.com

El año pasado en esta misma época y en la misma cara suroeste del ShishaPangma, Andy Parkin y Victor Saunders estuvieron bloqueados a 6.500 metros dealtitud por vientos fortísimos y no creo que estas condiciones les hayanparecido «otoñales». Aconsejaría a quienes gustan de buscar los trespies al gato de volver a leer el excelente relato de Erhard Loretan Les 8000rugissants, de la editorial la Sarine, en el que narra su ascensióninvernal (coronada con éxito el 8 de diciembre de 1985), de la cara este delDaulaghiri con Pierre Alain Steiner y Jean Troillet: las condiciones distanmucho de ser «otoñales». Todos estos alpinistas poseen un curriculumlo suficientemente brillante (mucho más en cualquier caso que el de algunosotros alpinistas a quienes les gusta crear polémicas), para no ser tachados deusurpadores.

Un pequeño detalle técnico: considero haber abierto más una variante queuna nueva vía durante esta invernal al Shisha Pangma, ya que después de milmetros de ascensión (la mitad del total de la cara), continué por lamagnífica vía británica de 1982. Los «puristas» estiman que escaléel Shisha Pangma en estilo semi-alpino, pues utilicé trescientos metros decuerda fija (Dyneema, de Beal) debido al aspecto de la pared, recubiertade hielo seco y negro con amenazadores seracs y una rimaya en estado delicado,sobre todo tratándose de una ascensión en solitario.

En la cima del K2 junto a Hans Kammerlander. - Foto: jclafaille.comEn la cima del K2 junto a Hans Kammerlander. – Foto: jclafaille.com

Por si a alguien le interesa saberlo, tampoco había previsto abrir ningunanueva vía en esta pared, sino que fueron las condiciones de la montaña las queme impusieron este itinerario prudente y delicado que pasaba por el centro de lapared. En realidad, esta apertura podría calificarse de»oportunista».

No resulta nada fácil aclimatarse en la cara sur del Shisha Pangma, queconsidero haber escalado utilizando el estilo alpino en un 90%. El regreso nofue tampoco nada fácil y fue necesario conjugar el cansancio de la ascensión yla inclinación de la pared: nos encontramos muy alejados de un descenso por unavía normal… Evidentemente, en los doscientos primeros metros de la paredutilizo el único corredor que forma una chimenea (muy peligrosa) entre dosbarreras de seracs. Este mismo corredor fue utilizado por cordadas muyanteriores a las de Simone Moro. También debemos tener en cuenta que lascuerdas fijas del intento invernal del año pasado que todavía estaban colgandoen ese corredor me confirmaban que en aquel preciso lugar el itinerario no eravirgen.

¿Qué es, deportivamente, más interesante y más positivo para el futurodel alpinismo invernal: escalar el Shisha Pangma después del 21 de diciembrecon dos mil metros de cuerdas fijas y un equipo de cuatro alpinistas, como elintento de 2003-2004, o hacerlo en solitario y en estilo ligero el 11 dediciembre? Mi intención era la de probarme a mí mismo que era capaz de escalarsolo, sin ningún tipo de ayuda y sin oxígeno artificial una gran pared delHimalaya en condiciones invernales. Hoy puedo afirmar que he realizado ese viejosueño.

Lafaille ultimando preparativos en una de sus expediciones. - Foto: jclafaille.comLafaille ultimando preparativos en una de sus expediciones. – Foto: jclafaille.com

Mi mente se siente a la vez llena y vacía en la cumbre de estas cumbreshimaláyicas. Y yo estoy feliz, allá arriba, alejado de la mediocridad humana ycreo que eso es lo esencial. Haber coronado el Shisha Pangma me ha permitidoaprender también otras muchas cosas y os emplazo al invierno próximo parainiciar un nuevo viaje al invierno del Himalaya y su aire rarificado.

Una vez hecha esta puntualización, he vivido en 2004 las dos experienciasmás ricas, solitarias y apasionantes que nadie puede imaginar. Los momentosvividos en la cara norte del Kangchungste en mayo (ver Desnivel nº 216) y elShisha Pangma en diciembre permanecerán seguramente grabadas durante muchotiempo en mi mente.

Jean-Christophe Lafaille

Detalles de la ascensión:
Llegada al campo base: 14 de noviembre.
Aclimatación: del 14 de noviembre al 8 de diciembre.
Ascensión:
– 9 de diciembre, campo de base avanzado (5.700 m) y vivac a 7.000 m.
– 10 de diciembre, vivac a 7.000 m, ascensión por la zona mixta de la víabritánica de 1982 hasta los 7.200 m. Regreso al vivac.
– 11 de diciembre, ascensión final. Salida a las 4 h 30; cumbre a las 11 h 30(hora de Nepal). Tramo superior de la vía británica del 82 (ida y vuelta).Vivac a 7.000 m a las 15 h 30.
– 12 de diciembre: descenso al campo base avanzado y después al campo base.

Krzysztof Wielicki: En algunas partes ya es invierno…(???)

Krzysztof Wielicki en la cara sur del Annapurna. - Foto: Col. K. WielickiKrzysztof Wielicki en la cara sur del Annapurna. – Foto: Col. K. Wielicki

Katia, la mujer de Christophe Lafaille, «dio la noticia» de lamaravillosa hazaña de su marido en el Shisha Pangma exactamente el 12 dediciembre de 2004. La información acerca de la primera ascensión invernal alShisha Pangma ha causado mi sorpresa, ya que me habían enseñado en el colegioque en nuestro hemisferio el invierno comienza el 21 de diciembre, y creo que eneste aspecto no ha cambiado nada desde entonces, a pesar de que ha pasadobastante tiempo.

¡Katia! Hay que distinguir entre los plazos del permiso para llevar a cabouna actividad en la montaña (que es una decisión administrativa) de lo que esel invierno real de acuerdo con el orden de la naturaleza. Se puede realizar unaascensión invernal desobedeciendo la orden administrativa, por ejemploascendiendo a la cumbre el 28 de febrero, es decir transcurrido el plazo depermiso administrativo. ¡Pero ningún funcionario puede cambiar las fechas deinicio y final de las estaciones del año!

Denis Urubko (izq.) y Krzysztof Wielicki tras su único, y fallido, intento de cima al K2 hace dos inviernos. Además hubo que bajar a Marcin Kaczkan. - Foto: netia.plDenis Urubko (izq.) y Krzysztof Wielicki tras su único, y fallido, intento de cima al K2 hace dos inviernos. Además hubo que bajar a Marcin Kaczkan. – Foto: netia.pl

El Ministerio de Turismo de Nepal fijó el día 1 de diciembre como fecha deinicio de las actividades en la montaña (entendido como día en el cual sealcanza el campo base), y 15 de febrero como fecha en la cual hay que abandonarel campo base, por razones muy prosaicas. Según nos informaron en 1979, lafecha de 15 de febrero se debe a que los sherpas habían solicitado que seacorte la duración de los permisos, con el fin de facilitarles un descansoantes del inicio de las expediciones primaverales.

Otra cuestión es si Christophe, llevando a cabo su actividad en noviembre ycontando con un permiso de actividad invernal, no ha infringido las normasadministrativas locales, a no ser que haya pagado también un permiso adicionalde otoño. ¿O tal vez disponía de un permiso para ello? Creo que así fue.

Mi experiencia me dice -y tengo en mi haber 7 expediciones invernales alHimalaya y al Karakórum- que a principios de noviembre el viento sopla con másfuerza (a veces ya en octubre), pero hacia el final de noviembre el viento seapacigua y esta calma relativa (porque arriba sí que sopla a veces) puede durarhasta la Navidad, que es cuando se observan normalmente las primeras moderadasnevadas.

Dentro de las tiendas del Campo 3, a muchos grados bajo cero, durante el último intento invernal polaco al K2, dirigido por Wielicki. - Foto: netia.plDentro de las tiendas del Campo 3, a muchos grados bajo cero, durante el último intento invernal polaco al K2, dirigido por Wielicki. – Foto: netia.pl

Algunas veces ocurre que éstas son las últimas nevadas antes de la rupturade primavera. Habitualmente, el viento cobra más fuerza después de estaruptura hacia la Navidad. Por ello me parece que Christophe ha disfrutado másbien de unas condiciones excelentes de otoño.

Al margen de lo anterior, la «nueva» vía que menciona Katiacorresponde más bien a una nueva manera de alcanzar la vía británica, no muylógica, que consiste en la travesía de 3 otras vías incluyendo la mía de1993. Los británicos trazaron una línea muy lógica.

Sin ánimo de restar mérito a la ascensión de Christophe, quien habíarealizado actividades muy interesantes, en este caso hay que añadir además queen el otoño de 2004 han estado en la vía británica los checos y losespañoles, que hicieron cima en estilo alpino sin instalar cuerdas fijas, conun silencio absoluto por parte de los medios de comunicación!

Krzysztof Wielicki


 
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