FIGURA CLAVE

Mònica Verge, cumple 60 años la pionera del himalayismo femenino español

Hoy, 8 de octubre, es el cumpleaños de una alpinista que protagonizó la primera expedición al Himalaya íntegramente femenina de nuestro país (Kangtega, 1984) y que completó la primera ascensión femenina nacional a un ochomil (Cho Oyu, 1989).

Mònica Verge
| No hay comentarios |

La figura de Mònica Verge (Barcelona, 1958) es una de las que ha marcado un antes y un después para el alpinismo en nuestro país. Fue una de las integrantes de la primera expedición española íntegramente femenina al Himalaya, en 1984, y también protagonizó la primera ascensión femenina nacional a un ochomil, en el Cho Oyu que hizo en 1989 junto a Magda Nos. Aprovechando que hoy, 8 de octubre, cumple una edad tan redonda como los 60 años, hemos querido recordar su trayectoria y lo que significó para nuestro alpinismo.

Kangtega 1984

Mònica Verge mamó tradición montañera desde la cuna y con un año de edad ya era socia del Centre Excursionista de Catalunya (CEC). Sus padres la arrastraban por el monte fin de semana sí, fin de semana también, y poco a poco fue descubriendo disciplinas apasionantes, como el esquí de montaña (ha participado incluso en numerosas competiciones a lo largo de la vida) o la escalada.

Con 25 años, formó parte de la primera expedición española íntegramente femenina al Himalaya, que eligió como objetivo el Kangtega (6.779 m), una montaña poco conocida del valle del Khumbu. Junto con Meri Puig, M. Carmen Magdalena, Lidia Riera, Esperança Capella i Carme Melis, montaron los campamentos de altura y lanzaron un primer intento frustrado por cuestiones meteorológicas. A la segunda, fue la vencida e hicieron cumbre en mayo de 1984.

Cho Oyu 1989

En 1985, Mònica Verge tuvo un grave accidente de escalada en la Torre de Marboré, al caer de unos cinco metros de altura sin asegurar y quedó aquejada de la espalda. Sin embargo, no hubo nada que la retuviera cuando apareció Magda Nos (que vivía en Estados Unidos) para proponerle formar parte de una expedición íntegramente femenina a un ochomil y dejara por un par de meses su trabajo al frente del refugio de Salardú.

El Cho Oyu (8.188 m) fue la montaña elegida y enseguida se formó un equipo de cuatro expedicionarias para llevar a cabo el desafío. Pero no contaban con que el reto comenzaría mucho antes de hacer las maletas. Al ir a buscar financiación se dieron de bruces con una sociedad machista que no creía que un equipo de mujeres pudiera subir a un ochomil… o no tan siquiera llegar al campo base. Tampoco los alpinistas hombres estaban dispuestos a permitir que las mujeres se integraran en sus expediciones, pues eran promesa de problemas.

Así las cosas, solamente Magda Nos y Mònica Verge se mantuvieron firmes en su propósito y estuvieron dispuestas incluso a arriesgar su patrimonio solicitando créditos bancarios personales para financiar su aventura a la sexta montaña más alta del mundo. Como anécdota, solo la revista Lecturas apostó por ellas y les permitió publicar un artículo sobre la expedición y les pagó el billete de avión de regreso de París a Barcelona, inicialmente previsto en tren.

El 21 de agosto de 1989, llegaban al campo base chino (4.300 m) del Cho Oyu, acompañadas por el sherpa Ang Phuri. El 30 de agosto, montaban su CBA a 5.900 m y el 5 de septiembre ya contaban con el C1 (6.600 m) justo debajo de la cascada de hielo. La excesiva nieve complicó el trabajo en la montaña y las obligó a instalar su C2 (7.200 m) algo desviado a la derecha de la ruta. Las avalanchas fueron un riesgo real aquel verano y una de ellas, desencadenada a 8.000 m, alcanzó a una alpinista italiana y a su sherpa, que sobrevivieron, y dañaron la tienda del C2 de las españolas.

De todos modos, el 18 de septiembre Magda Nos y Mònica Verge superaban la banda rocosa a 7.700 m y colocaban dos tiendas ligeras desde donde al día siguiente, 19 de octubre de 1989 a las 5:00 horas de la madrugada, lanzaban su asalto definitivo a la cumbre, que culminaron hacia las 10:45 horas.

El recibimiento tras su cima fue una absoluta sorpresa para ellas. Más de 200 personas las esperaban el aeropuerto de El Prat y no pararon de dar entrevistas, conferencias y participar en celebraciones durante todo un año, e incluso rodaron un vídeo. Les sirvió para poder devolver el crédito.

Gasherbrum II 1991

De nuevo en 1991, Mònica Verge se enroló en una expedición a otro ochomil. En este caso, el Gasherbrum II en el Karakórum y otra vez con Magda Nos. Sin embargo, la experiencia fue muy diferente. El mal tiempo las retuvo durante semanas en el campo base, con continuas nevadas y excesivo viento. Cuando el cielo despejó y pudieron lanzar un intento, la nieve lo dificultó y el viento en altura finalmente las obligó a darse media vuelta y descender desde el último campamento de altura.

El riesgo de avalanchas, el peligro de la caída de seracs, la nieve excesiva, las grietas, el viento y las incomodidades de una expedición como esta, unido al hecho del nacimiento de su hijo, motivó que Mònica Verge no volviera al Himalaya. En todo caso, su página de la historia para el alpinismo español ya había quedado escrita.

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.