Jost Kobusch ha anunciado que tiene previsto regresar al Everest este invierno, para intentar por tercera vez la ascensión en solitario por la arista oeste y el corredor Hornbein. Ya estuvo a los pies del techo del mundo en los inviernos de 2019-2020 y de 2021-2022, siempre con esa misma estrategia y ética.
El alpinista alemán se ha preparado a conciencia en Chamonix, donde reside. De hecho, está en la fase final de su entrenamiento y en plenos preparativos, semanas antes de viajar a Nepal. Tiene previsto iniciar la expedición el 22 de diciembre, coincidiendo con el inicio del invierno astronómico, y contempla concluir el trabajo el 28 de febrero. De este modo, evitará polémicas, al cumplir escrupulosamente con todos los criterios invernales existentes.
Los dos precedentes
La primera vez que Jost Kobusch llevó a cabo una expedición invernal al Everest en solitario, sin oxígeno y por la arista oeste y el corredor Hornbein, despertó muchísima expectación y dosis similares de escepticismo. Su larga estancia en la montaña lo recompensó con una punta de altura de 7.329 metros, por encima del Hombro Oeste ya en la arista oeste, antes de retirarse a finales de febrero de 2020.
En su segunda expedición, las expectativas eran mayores, aunque él siempre se mostró cauto con respecto a las posibilidades. Dichas expectativas no se cumplieron y apenas pudo alcanzar los 6.300 metros, con el jet stream perfectamente instalado sobre la cumbre impidiendo el acceso a la parte alta de la montaña. Se pasó casi todo el tiempo de aquellas cinco o seis semanas aguardando en el campo base una oportunidad que nunca llegó. Eso sí, se convenció que instalarse en un CB más cómodo a menor altitud le salía más a cuenta.
La ruta pretendida por Jost Kobusch tiene una primera sección muy dura, que consiste en escalar una pared de hielo vertical para superar el collado Lho La, a unos 6.000 metros de altitud. A continuación, el siguiente paso supone uno de los tramos más delicados de la ruta, para acceder al Hombro Oeste. Desde allí, la arista oeste está perfectamente definida hasta los 8.000 metros, donde la ruta se desvía hacia el norte para ir a buscar el corredor Hornbein.
Para Jost Kobusch, la expedición ya sería todo un éxito si fuera capaz de marcar una punta de altura por encima de esos 8.000 metros.
Jost Kobusch se dio a conocer como himalayista en 2017 con la primera ascensión del Nangpai Gosum II (7.296 m), que en aquella época era considerado como el pico virgen más alto del mundo. El alemán lo escaló en solitario y tuvo el convencimiento de que aquel era el estilo que más le gustaba. Precisamente ahora ha salido publicado el vídeo de aquella aventura.
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