Los rumanos Horia Colibasanu, Marius Gane y el eslovaco Peter Hámor protagonizan una de las expediciones más interesantes de esta primavera en el Himalaya. Tienen el objetivo de abrir una nueva ruta en el Dhaulagiri (8.167 m), a través de la estética y codiciada arista noroeste, la última arista virgen de la séptima montaña más alta del mundo.
La primera parte, lo más incierto
Horia Colibasanu, Peter Hámor y Marius Gane ya sabían antes de empezar que las partes más complicadas de la ascensión iban a ser la primera y la última, gracias al testimonio de la única cordada que se había atrevido a intentar una ruta de casi 4.500 metros de desnivel, Valery Babanov y Nikolay Totmyanin en 2008. Los rusos explicaron que entre los 3.700 m del CB japonés y los aproximadamente 5.500 m de la arista propiamente dicha se eleva un contrafuerte rocoso muy inclinado, con grandes dificultades técnicas y amenazado por seracs. Ellos se retiraron a unos 4.900 m.
De momento, el terceto rumano-eslovaco ha solventado el primer gran obstáculo que los separaba de la arista, el pilar de entrada a la misma. Lo han hecho escalando una chimenea de roca con pasos desplomados y tramos de hielo que se han visto obligados a equipar en un trabajo que les ha llevado bastantes jornadas de esfuerzos, que han intercalado con obligados días de descanso para recuperar fuerzas, en un régimen de un día de trabajo por un día de descanso. Peter Hámor ha estimado la dificultad de esta sección con un grado de V+, A1, M5.
El eslovaco también ha señalado que se encuentran algo magullados y con pequeñas heridas debido a la caída de rocas y trozos de hielo, aunque sin problemas serios.
A por los campamentos de altura
Tras completar esta ardua tarea y dejar pasar el temporal que ha afectado estos últimos días al Himalaya –señalan que en el Dhaulagiri ha afectado principalmente por encima de los 7.000 m–, el terceto está listo para dar un nuevo paso adelante. Hoy mismo han partido del campo base con la idea de instalar su primer campamento de altura en la cota 5.200 m.
Para ello, deberán escalar la parte equipada cargados con una gran cantidad de material. Si todo va bien durante la jornada de hoy, el menú para mañana es continuar subiendo y tratar de instalar también el C2 a una altura todavía por determinar. Peter Hámor se ha mostrado confiado en el progreso: “Creo que podríamos alcanzar la cumbre en los próximos días”.
De hecho, la arista se percibe aparentemente sencilla hasta unos 7.600 m, donde se eleva el relieve conocido como Picos de la Catedral. Allí, se unen a la arista noroeste las rutas de la cara norte y la cara oeste.
“La expedición más dura de mi vida”
En declaraciones reproducidas en su blog, Horia Colibasanu ha asegurado que la actual expedición a la arista noroeste del Dhaulagiri se está convirtiendo en la más dura de toda su experiencia en los ochomiles, más exigente incluso que la ascensión al temido K2.
Vale la pena recordar que Colibasanu no es un advenedizo en esto de las grandes montañas. Amén de participar en el intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna (2008), cuenta en su haber con ocho cumbres: K2 (2004), Manaslu (2006), Dhaulagiri (2007), Shisha Pangma Central (2009), Annapurna (2010), Makalu (2011), Lhotse (2013) y Everest (2017). Todas ellas escaladas sin oxígeno suplementario.
Ojalá completen esta increible ascensión