REFLEXIONES ANTES DE PARTIR

Carlos Soria: “Mi presión es hacer las cosas bien en el Dhaulagiri”

Los días antes de intentar una cima “tienes los nervios un poco subidos, notas una rareza en el estómago”. Así se sentía Carlos Soria horas antes de lanzar su ataque al Dhaulagiri. Esta es la entrevista que le hicimos un poco antes de ponerse en marcha.

Autor: | No hay comentarios | Compartir:
Carlos Soria, diciembre 2017
Carlos Soria, diciembre 2017   ©Darío Rodríguez/DESNIVEL

Preparar el material, pensar qué te llevas, qué no. Elegir la comida. El equipo de Carlos Soria lleva semana esperando a ventana de buen tiempo que les permita subir a la cumbre del Dhaulagiri y, aún así, las últimas horas siempre son delicadas. Lanzó el ataque a cima el pasado martes y nosotros hablamos con él para conocer sus impresiones antes de abandonar el campo base.

La cumbre del Dhaulagiri es muy importante para ti, es la que más tiempo te está costando conseguir.
Todas las cumbres son muy importantes, pero en el Dhaulagiri hemos estado muy cerca en muchas ocasiones. La última, en otoño, cuando llegamos a 8.050 metros de 8.167. No pudo ser, la montaña no nos lo pone fácil, veremos ahora. Ha nevado mucho pero llevamos unos cuantos días de buen tiempo con mucho viento que puede haber limpiado la nieve. Tengo muchas esperanzas…

¿Como te sientes?
Estoy encantado, tengo un equipo estupendo tanto de sherpas como de compañeros. Estar arriba con mis amigos Sito Carcavilla y Luis Miguel López Soriano estos días es un lujo. Abajo queda un equipo fantástico, también.

¿Qué es lo que más te preocupa?
Nada y todo. Como siempre, a partir del segundo campamento hasta la cumbre pueden pasar muchas cosas y esperemos que todas sean agradables. No tengo ninguna preocupación especial, solo que no cambie el tiempo y nos de una tregua. Parece que así será.

«Nos encontramos todos en una forma muy buena»

Carlos Soria. Alpinista.  por Darío Rodríguez. Ediciones Desnivel
Carlos Soria. Alpinista. 

Conoces muy bien la montaña. ¿Cuál es la parte más delicada?
Desde el C2 hasta la cumbre, y también, en particular, desde el C3 hasta arriba. No hemos podido poner el último campamento tan alto como queríamos porque la montaña no nos lo ha permitido. Ha nevado mucho y no hemos podido trabajar bien en ella, así que será duro llegar al C3 y luego volver.

¿Cómo es la última noche en un campo de altura?
Muy corta. Saldremos muy temprano hacia la cumbre, es posible que a las 8 de la tarde. Habrá poca noche: estaremos un rato allí bebiendo sentados para descansar y ya. No creo que lleguemos a meternos en el saco.

Es clave descansar las dos noches anteriores lo máximo posible.
Es clave todo: comer, hidratarse muy bien… Ya sabemos que del último campo para la cumbre beberemos muy poco, siempre es así, por eso estos días hay que procurar subir al C1 y C2 despacio para no cansarnos demasiado. Nos encontramos todos en una forma muy buena para intentar esta cumbre.

Difieres con tus compañeros en la alimentación en altura.
No tanto, en la altura, mis compañeros se adaptan muy bien mis “guarrerías”, que dicen ellos: las proteínas de guisantes, proteínas de la leche, calditos, un poco de quinoa, arroz, jamón. Nunca falta el jamón. Comeremos lo que más nos apetezca dentro de lo que se pueda. Lo importante es estar bien hidratados.

¿No usas comida liofilizada?
Vamos a llevar algo que nos dan los sherpas de la agencia, algunos sobres no están mal para el primer y segundo campamento, pero no sé lo que comeremos. Nosotros llevaremos todo lo que nos gusta.

«Ahora procuro tener las menos preocupaciones posibles»

¿Por qué te ha costado tanto esta cima?
Circunstancias. Esperemos que esta vez sea la de verdad, esto son cosas de casualidad. He subido a muchas cumbres a la primera, como al Lhotse, al Makalu, al Kanchenjunga a la segunda… En el Dhaulagiri siempre se han enredado las cosas. El último día es muy largo y hay una travesía un poco peligrosa según la nieve que haya. No sé por qué me ha costado tanto esta montaña, no tengo la clave. Sé que no he podido pero nunca ha sido porque no tuviera fuerza. Bueno, una vez, por una diarrea. Lo demás han sido circunstancias como el viento y el tiempo.

Aquella vez le dijiste a tus compañeros que tenías fuerza para subir pero que lo ibas a tener mal para bajada.
La bajada me suele costar mucho, lo sé. La del Dhaulagiri tiene la pendiente hacia la izquierda, igual el Annapurna, y eso me va mal para la pierna izquierda, que no tengo en buenas condiciones.

¿Qué cosas llevas duplicadas para la cima?
Llevo dos linternas, dos manoplas, dos gafas y poco más. También agua con sales.

¿Te preocupa que haya mucha gente en la montaña?
No me preocupa, hay muchos españoles y estoy encantado de que les hayamos podido facilitar el montaje de las cuerdas con nuestros sherpas, y a los otros también. Aún así, no somos demasiados. Ahora procuro tener las menos preocupaciones posibles, si vienen ya las veremos y las solucionaremos.

¿Cómo se viven las 48h anteriores a la cima?
Con los nervios un poco subidos, tienes rareza en el estómago, aunque no mucho. Eso se quita en la primera cuesta. Estos días los pasas pensando en lo que subirá contigo y lo que no y eso te tiene un poco inquieto.

«Estar aquí a mi edad es fantástico»

¿Cómo te sientes con 79 años?
Echo de menos tener 60, y eso que parecen muchos, pero a esa edad estaba mejor mi pierna. Por lo demás, estoy bien y muy contento, soy un privilegiado. Pienso que estar aquí a mi edad es fantástico. La persona más cercana a mis años que hay por aquí es un médico 17 años más joven, el resto son todos unos chavales.


 

¿Cómo te sientes físicamente?
Este año fantásticamente bien. Los años pasan, no cabe duda, sería ridículo negarlo pero me siento bien. Ahora tengo bien la rodilla pero sé que después de la expedición estará peor por las bajadas.

¿La cifra de 80 años marea un poco?
Los 80 que se me echan encima me parecen mentira, 80 suena fatal. Bueno… suena a muchos, a persona mayor, pero procuraré seguir disimulando.

Hay gente que piensa que a tu edad el riesgo puede importar menos. ¿Es así?
A mí el riesgo me importa siempre, yo quiero seguir viviendo y hacer las menos tonterías posibles y procurar mantener todos los dedos de las manos y los pies.

La seguridad siempre ha sido una cosas muy importante para ti.
He tenido suerte, soy consciente de eso. He hecho las cosas lo mejor posible y además he tenido suerte.

¿Has pecado de prudente?
Sí, depende de quién lo mire. Cuando te bajas y hay un problema, como en el Kanchenjunga, donde me di la vuelta 300 metros ante de la cumbre (subieron 10 alpinistas de los que 5 murieron), eres un héroe. Si hubiesen subido todos dirían que soy un cobardica. De todas maneras, cuando tomo la decisión de bajarme estoy seguro de lo que tengo que hacer y me importa muy poco lo que piensen.

«Si ahora subimos al Dhaulagiri, en agosto nos vamos al Shisha Pangma»

¿La gente enloquece con la cima?
Me parece que sí. Algunos se olvidan de todo y lo que quieren es llegar a la cumbre sin pensar en que tiene que bajar. Hay gente muy buena capaz de hacerlo con la montaña en condiciones regulares, pero otros que no…

¿Qué tiene una cima que enloquece tanto?
Hay mucha gente que piensa que le ha costado mucho tiempo y dinero venir aquí y que bajarse a 300 metros de la cima es terrible. El conseguir o no la cima es importante para ti y para lo que te rodea, esa es la realidad.

En tu caso, ¿es complicado manejar la presión?
No tengo ninguna presión, no la he tenido nunca. Cuando tuve el primer patrocinador fuerte me lo preguntaba la gente, pero no, nadie ha ejercido nunca presión conmigo ni creo que lo hagan. La presión es hacer las cosas bien hechas, no conseguir la cumbre a costa de lo que sea.

No te gusta dar la noticia de cima desde arriba. Prefieres bajar para comunicarlo. ¿Por qué?
Con el campo base sí hablaremos por walkie para decir si lo conseguimos, pero a mí me gusta llamar a mi familia desde el último campamento o mejor más abajo. En el campo base es donde de verdad se acaba la montaña.

¿Qué piensas hacer cuando regreses?
Lo primero, montar en bicicleta para empezar a entrenar. También quiero atender a mi familia, que ha hecho la comunión una de mis nietas y no he podido estar. A ella le hacía mucha ilusión, pero haremos una fiesta distinta cuando vuelva. Siempre me lo perdonan, tengo una familia fantástica. También quiero entrenar enseguida. Si ahora subimos al Dhaulagiri, en agosto nos vamos al Shisha Pangma.

El sueño de los 80 años es completar los Catorce Ochomiles. ¿Y el de los 90?
Seguir viviendo si la cabeza me sigue funcionando como ahora. Seguir con mi familia y poder ir al monte para hacer un poco de ejercicio.


 

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.