MUY BUENAS SENSACIONES PARA EL DHAULAGIRI

Carlos Soria, cima en el pico Lenin (7.134 m.) a los 80 años, con prótesis de rodilla y sin aclimatar.

Hablamos con el hoy, tras su ascensión al Pico Lenin. Una ascensión que ha hecho mostrando, una vez más, su fuerza de voluntad y preparación física pues, debido a una fuerte diarrea, no pudo aclimatar. A pesar de ello, a sus 80 años, con su prótesis de rodilla, alcanzó la cima con su amigo Pedro Nicolás (quien también tiene una prótesis, de cadera).

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Carlos Soria y Pedro Nicolás en la cima del Pico Lenin (7.134 m.), 1 agosto 2019.   ©Javier Camacho

Carlos Soria tiene 80 años y Pedro Nicolás 65. Les separan 15 años de edad, comparten ambos el hecho de haberles sido implantado, recientemente, una prótesis: a Carlos en la rodilla (el pasado octubre), a Pedro Nicolás de cadera (hace año y medio). Juntos han hecho cima en el Pico Lenin, seguro que recordando aquel primer ochomil de ambos, el Nanga Parbat (1990), que ascendieron juntos, lo mismo que el segundo, el Gasherbrum 2 (1994).

Es interesante destacar que, en 1968 Carlos Soria, formó parte de la expedición española al Caúcaso, y realizó, entre otras, la arista norte del Ushba (4.710 m.), una ascensión difícil para la época, también el Elbruz (5.642 m.). Kirguistán, país en el que se encuentra el Pico Lenin formaba parte entonces de Rusia. Ha sido el regreso, 51 años después, a un macizo montañoso «relativamente» cercano (2.500 kms.) del Caucáso que conoció de joven, en su primera expedición.

Una vez más Carlos Soria ha mostrado una extraordinaria voluntad y preparación física, no sólo por el hecho de ascender el Pico Lenin tras su operación de rodilla, y como preparación para el Dhaulagiri, sino también por hacerlo sin aclimatar tras una fuerte diarrea que le impidió salir del campo base mientras sus compañeros lo hacían. Una diarrea tan fuerte que le hizo pensar en regresar a casa (algo que resulta difícil de creer en Carlos). Finalmente la superó, ha hecho cima en el Pico Lenin y está muy contento y motivado para su próximo objetivo: intentar este otoño el Dhaulagiri, penúltimo ochomil que le falta para completar los Catorce con ¡80 años!.

La ascensión a los 7.134 metros de la cima del Pico Lenin era muy importante para Carlos para ver cómo funcionaba su prótesis de rodilla en altura. No hay que olvidar, que como nos decía el doctor Manuel Leyes, el cirujano que le operó, «Carlos es un pionero en las prótesis de rodilla en montaña».

Hoy hemos hablado con Carlos Soria, quien se encuentra de regreso en Osh, segunda ciudad de Kirguistán. Esta es la conversación que hemos mantenido con el:

«He subido sin aclimatar debido a una diarrea»

¡Enhorabuena Carlos ! ¿Cómo ha sido la ascensión?
Dura, pero nos ha ido muy bien. Hacía muchísimo frío, mucho viento, sobre todo de noche. Luego mejoró un poco. La bajada muy muy dura. La verdad que se nos dio muy bien, estoy muy contento.
He subido sin aclimatar porque tenía diarrea y el día que mis compañeros (Pedro Nicolás y Javier Garrido) subieron al campo 2 yo no podía. Incluso pensé en volverme a casa, no te digo más. Luego se me pasó y salí del campo base directo a la cima.
El día que salimos hacia la cima había un pronóstico de viento de 30 o 35 km/hora, pero decidimos intentarlo de todas formas. Al principio hacía mucho viento pero luego no llegó a 35 km/h., ni mucho menos, creo. Pero pasamos mucho frío porque se sube un buen tramo por una arista, luego por una loma y unas pendientes de nieve y hielo fuertes. Para bajar no hay  cuerdas, tienes que descender con mucho  cuidado, porque das un pequeño resbalón y te vas a la mierda. Te duelen los brazos de sujetarte con los bastones. No llevamos el piolet ni el arnés, y en un tramo nos habría venido bien. Todo el mundo llevaba de todo, iban encordados, con un guía…
Aquel día casi los que subimos fuimos los españoles (nosotros, el aragonés Javier Camacho, el leonés David Rojo, dos asturianos –Luis Verano y Alfredo Fernández-, y el madrileño Javier Pascual), también -creo- que dos o tres rusos; no sé si llegaron o no, porque cuando nosotros bajamos les quedaba un trecho.

¿Qué tal la prótesis de rodilla? ¿Has notado algo en la ascensión?
No, la prótesis muy bien. Lo que si tengo muy cargado es el cuádriceps de esa pierna pero es lógico.
Subí como una máquina. Hicimos un horario fantástico. La bajada siempre es más dura para mí, por la rodilla, que la subida.
Se me ha enfriado un poco la nariz porque hacía mucho frío por la noche. En esa montaña siempre hace viento. No puedes pretender subir sin viento porque es casi imposible. La predicción era mala pero salimos y acertamos.

«Es una montaña que no es difícil pero si muy peligrosa»

¿Cómo es el pico Lenin?
Es una montaña que no es técnicamente difícil pero sí peligrosa, tienes que tener cuidado de no tropezarte porque te vas a hacer puñetas…Tiene pendientes muy fuertes en las que no se utiliza cuerda, por las que se va bien pero en las que tienes que tener cuidado, sobre todo al bajar.
El día de la cumbre fue duro porque son 1.200 metros de desnivel desde el campo 3. Tardamos -en subir y bajar- unas 11 horas, se nos dio muy bien. Hay mucha gente en la montaña pero la mayoría no llega a la cumbre, sobre todo por el viento.

¿Es una montaña que está muy equipada?
No, no lo está. El campo 2 es malísimo, hay algunas tiendas que están montadas sobre nieve y las otras sobre en medio roca/nieve. Muy mal, muy duro dormir ahí. El campo 3 es muy bonito, con mucha nieve.

Has subido sin aclimatar, parece que se ha notado el entrenar y dormir en casa en las tiendas de hipoxia….
C
reo que sí, que algo se habrá notado. También estar en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada 15 días antes de venir para acá. Todo lo que he hecho me ha venido muy bien, no cabe duda, para alcanzar la cima del Lenin.

«Con la prótesis de rodilla un número para mear y vestirme en la tienda»

Supongo que con la prótesis en la rodilla, que te quita mucha movilidad, te habrá sido complicado vestirte…
De eso no me hables. ¡Vaya número para mear y vestirme en la tienda! No pasa nada… me he acostumbrado y lo lucho como puedo.
Lo más complicado es hacer pis en la tienda [en alta montaña es habitual orinar en una botella para no temer que salir al exterior]. Me es muy difícil con la movilidad que tengo en la rodilla. Pero he sobrevivido.
Ponerme las botas y los crampones también era complicado. Siempre me levantaba antes que mis compañeros para no entorpecerles y estar preparado a la que hora que tuviéramos prevista para salir.

«Estuve comiendo arroz cinco días pensando en volverme a casa»

Tras esta ascensión al Pico Lenin estarás motivadísimo para el Dhaulagiri.
Muchísimo. Es así, puedes llegar cerca de la cumbre y darte la vuelta por el mal tiempo tras hacer un esfuerzo terrible, ante la gente eso no sirve para nada: o has subido o no has subido. Y hemos subido.
No paro de recibir mensajes de felicitación. El doctor Manuel Leyes, el cirujano que me operó, está encantado.
Estoy feliz por el reconocimiento y cariño que recibo de todo el mundo. Cuando subíamos muchísimos alpinistas de muy distintos países me conocían y saludaban. Es muy agradable sentirte querido, piensas “a lo mejor lo estoy haciendo bien”. 

Tiene mucho mérito la ascensión que has hecho, tras lo débil que te debió dejar la diarrea y, además, sin aclimatar…..
Sí, estuve comiendo solo arroz durante 5 días y ya estaba llamando para volverme a casa, porque allí no pintaba nada. Pero se me pasó y muy bien.

«Una zona muy salvaje que habitan pastores nómadas con sus rebaños. Un lugar fantástico»

¿Mal tiempo en la cima?
Viento y frío durante la ascension. En la cumbre se estaba relativamente bien. Hacía frío, pero el momento de la cumbre estuvo muy bien. Coincidimos con Javier Camacho. Pedro Nicolás, Javier y yo fuimos los primeros en alcanzar la cima aquel día.

¿Cómo es el Pico Lenin?
Una montaña muy bonita. Todo el macizo lo es. El viaje también me ha gustado mucho. Es una zona muy salvaje que habitan pastores nómadas con sus rebaños. Un lugar fantástico. La cadena montañosa es enorme. Se conoce el Pico Lenin pero hay muchas montañas allí interesantes para ascender. 


 

Seguro que estás deseando volver a casa para ponerte a entrenar antes de partir al Dhaulagiri.
Claro. Tengo que hacer cosas antes de partir de expedición, otro reconocimiento médico.. También quiero ver a un estomatólogo bueno para que mire el porqué de las diarreas que he tenido, pues es algo que ya me ha ocurrido alguna otra vez. A final de agosto marchamos al Dhaulagiri, primero nos vamos hacer un trekking por el valle del Khumbu unos días.

¡Enhorabuena Carlos por tu ascensión! Y por lo más importante: ya sabes que es la prótesis de rodilla funciona bien con el frío y la altura. 
Funciona perfectamente. El doctor Leyes está encantado. El cuádriceps me ha dolido pero la rodilla no. Me dolía más la otra que la de la prótesis. Lo único que la falta es movilidad, se nota mucho bajando, pero subiendo voy como un tiro.
Bajando paso miedo de engancharme con la punta del crampón, porque no puedo subir la pierna muy arriba. Voy con cuidado, pero hemos bajado deprisa para los tiempos habituales allí. Las pendientes son peligrosas porque aunque no sean terribles, si das un tropezón desapareces del mapa.


 

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