LE FALTAN CUATRO OCHOMILES PARA COMPLETAR LOS CATORCE

Carlos Soria, 74 años, parte hoy al Shisha Pangma.

Acaba de regresar de Bolivia y hoy parte de nuevo, al Shisha Pangma…. A sus 74 años sigue lleno de energía, motivación e ilusión por ascender grandes montañas. Desde que era un crío, en la posguerra, quiso ser alpinista, y sigue intensamente dedicado a vivir este sueño que ahora le lleva a intentar completar las catorce montañas más altas del planeta. Le faltan «solo» cuatro. Los terminará con 75 ó 76 años… Luego se «inventará» otro proyecto…

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La losa que se ha desprendido en el Pico de la miel medía 4 x 3 x 0
La losa que se ha desprendido en el Pico de la miel medía 4 x 3 x 0

Lo que está haciendo Carlos Soria es único a nivel mundial. No solo por estar intentando completar los catorce ochomiles con mas de 74 años (le faltan 4, así que los terminará a los 75, 76, 77 años…). Sino sobre todo por mantenerse a su edad en una increíble forma física y mental. Siempre motivado por escalar, subir montañas y entrenar. Quien tiene la oportunidad de charlar con el o asistir a una de sus conferencias queda impactado por su carisma y capacidad de comunicación. Sus respuestas son siempre personales, inteligentes y llenas de carácter. Dice siempre lo que piensa. Y normalmente tiene razón. Su memoria es excelente: recuerda nombres, fechas, lugares… algo difícil cuando se viaja tanto y se ha estado en tantísimos lugares.

Tras una intensa vida en la que combinó su trabajo de tapicero con la familia (tiene cuatro hijas), al jubilarse a los 65 años decidió cumplir su viejo sueño de dedicarse totalmente al alpinismo. Lo está cumpliendo intensamente. Solo echa en falta algo, que asegura será lo primero que haga cuando complete los catorce ochomiles: tener un perro. Le apasionan los animales y estos lo perciben. Es otra de sus frases “Si se me hubieran dado las mujeres como los perros…”

El suyo ha sido un verano muy activo. En realidad su día a día siempre lo es. Otra de sus frases favoritas lo explica: “A mi me gusta aprovechar el tiempo”. Y es así. Nunca lo desperdicia.

Como decíamos, el suyo ha sido un verano lleno de viajes, escaladas y, sobre todo, horas y horas de entrenamiento (y otras tantas de algo que no le gusta tanto: atender a los periodistas que continuamente le estamos llamando :). Por primera vez en su vida tiene entrenador. Y como tiene las rodillas castigadas –incluso un menisco roto- hace, sobre todo, mucha mucha bicicleta.

Acaba de regresar de Bolivia. Han sido solo 10 días (contando el viaje en avión). Junto a su gran amigo Sito Carcavilla (que también será su compañero de cordada en el Shisha Pangma) ha estado aclimatando ascendiendo el Huayna Potosi (6.088 m.) y el Sajama (6.542 metros). Ambos los han ascendido muy rápidamente a pesar de que el tiempo no era muy bueno.


 

El Huayana Potosi, lo hicieron en 5 horas desde el refugio inferior situado a de 4750 m a la cima  (6.088 metros). 1.350 metros y 9 kilómetros de recorrido cuando tan sólo llevaban 4 días en Bolivia y no estaban bien aclimatados. La ascensión al Sajama también fue rápida.

En Madrid ha estado solo tres días haciendo los últimos preparativos antes de partir hoy al Shisha Pangma, a cuyo campo base llegará bien aclimatado. Además de Sito Carcavilla le acompaña en esta expedición el cámara y alpinista Luis Miguel Soriano, el médico y también alpinista Carlos Martínez y el periodista Juanen Gonzálvez

En esta entrevista hablamos de muchos temas: entrenamiento, escalada en solitario, de su menisco roto, del uso del GPS en montaña…. con Carlos Soria sobran los temas interesantes de lo que hablar….

 “Siempre es más fácil un sitio difícil con cuerda que un sitio relativamente fácil sin cuerda”

Comenzamos la conversación recordando los trágicos accidentes que ha habido esta temporada en el Gasherbrum 1 y le preguntamos ¿Cómo recuerdas esta montaña? ¿es realmente tan complicada?
Tuve un susto muy grande en el G1. Habían puesto los sherpas de Miss Oh una cuerda fija; cuando llegamos a ella, baje yo, y mientras esperaba a que bajaran los demás, llegó un austriaco que me dijo:  “Voy a ir bajando agarrado a la cuerda mientras rapeláis”. Le respondí que no pues era una cuerda coreana que solo estaba sujeta en un punto. Le pedí que esperara y bajara cuando termináramos de descender nosotros. No me hizo caso y se puso a bajar sin agarrarse a la cuerda. Se cayó y me cayó encima, con dos piolets, uno en cada mano, con los crampones… Tuve suerte pues cayó en horizontal; me rozó en la cabeza, me rozó en la mochila y no me pasó nada. Se me partió el labio y no supe con qué se me había partido. Pero me podría haber metido un piolet por la espalda, por la cabeza, por cualquier sitio….

El Gasherbrum 1 no parece una montaña de las más difíciles y, sin embargo ha habido cinco muertos esta temporada….
No, no es de las más difíciles, pero el hecho de que en la parte superior no se ponga cuerda… Siempre es más fácil un sitio difícil con cuerda que un sitio relativamente fácil sin cuerda. Esto parece una chorrada pero es así de claro. Es igual que caerte en un octavo grado o caerte en un V+. Si te caes en un V+ es posible que te hagas mucho daño y si te caes en un octavo grado, normalmente no te pasa nada pues está muy asegurado y es muy vertical o desplomado…

Por eso los lugares donde se producen los accidentes en el K2 son después del Cuello de Botella y hasta el campo 3, porque te puedes perder… Sin embargo, una vez que llegas al campo 3, como hay cuerdas fijas, de ahí para abajo, no hay mucho problema.

“El G1: una montaña nada sencilla desde el campo 2”

¿Cómo recuerdas el Gasherbrum I??
Una montaña sencilla hasta el campo 2 y luego nada sencilla. Del campo 2 para arriba se pone cuerda, una vez que está puesta la cuerda se asciende por terreno mixto hasta el campo 3. Con una cuerda es sencillo, sin cuerda es difícil. Luego, del campo 3 a la cumbre, si no hay cuerda, que casi nunca se pone cuerda en todo el recorrido –se puede poner algún trozo como pasó la vez que yo subí- no es nada fácil. Es una montaña en la que ir con cuidado. El día que subimos nosotros, hacía mucho mucho viento. Y se dio la vuelta mucha gente por el viento. Estaba raso, no había nubes, pero sí mucho viento. Me pareció bastante más fácil el Gasherbrum II, desde luego.

“Este verano he montado mucho en bicicleta”

¿Cómo ha sido el verano?
?Entrenando mucho. He hecho mucha bicicleta. He escalado algo pero sobre todo he trabajado mucho la condición física. He hecho mucha montaña andando para mantenerme en buenas condiciones.

“Me da una pena terrible lo que ha pasado en Pakistán”

¿Cómo has vivido los acontecimientos de este año en Pakistán, tú que conoces tan bien el país??
Terrible. Me da una pena terrible lo que ha pasado. No se lo merece la gente que está allí, en las montañas, trabajando como guías o porteadores. Esto que ha ocurrido ha sido una verdadera tragedia, espantosa. Da mucho miedo… He sentido mucha pena por la gente que han matado. Conocía a tres de los que fusilaron: a dos chinos con los que coincidimos en el Annapurna y a a otro alpinista que también estaba allí.

Ya no te queda ningún ochomil en Pakistán…?
Tengo muchas ganas de ir a Pakistán, esa es la verdad. Me gusta mucho aquello, sobre todo la zona de Hunza. ¿Volver a hacer un ochomil? Eso no me apetece, porque tengo algunos ochomiles en otros países que no he hecho y cosas más interesantes por hacer, pero escalar algún pico más bajo en la zona de Hushe y de Hunza sí me gustaría si puedo y me da tiempo.

“Por primera vez, a los 74 años, tengo un entrenador….”

¿Cómo te has entrenado para tu próxima expedición??
Trabajando mucho la condición física, con Juan del Campo, un amigo entrenador que me ayuda. Bicicleta, series en el rodillo, musculación, equilibrio con pesas… y salidas al monte y bicicleta. Participé este verano en una especie de competición ciclista que se hace en mi pueblo (Moralzarzal) desde hace 50 años; había que superar dos puertos y también otra subida que es casi un puerto, 110 kilómetros en total. No había montado en bicicleta, porque acababa de volver del Himalaya; había hecho 200 km de bicicleta como mucho, pero fui. Y luego he hecho algunas salidas: he subido al Puerto Navacerrada con la bici y luego he entrenado yendo del Puerto de Navacerrada a Valdesquí, y de Valdesquí al Puerto un par de veces, que son 74 km. El otro día me invitó una amiga a comer a Sepúlveda y me fui en bicicleta: subí el Puerto y hasta Sepúlveda fueron 94 km. Luego me trajeron en coche pues después de comer cordero, otros 90 kilómetros de regreso me parecía demasiado, y más con 74 años. .. Me encuentro muy bien y muy animado.

Por primera vez en tu vida tienes entrenador…
?Sí, sí, a los 74 años tengo un amigo (Juan del Campo) que está ayudando a entrenar muy bien y estoy muy agradecido a él, es formidable. El otro día me trajo unas cosas eléctricas para darme unos  impulsos eléctricos en las piernas mientras hacía rodillo con la bicicleta…

“El menisco interno de la rodilla izquierda lo tengo roto”

¿Cambia entrenar con entrenador??
Sí  que cambia. Le veo de vez en cuando, hay algunas semanas que viene por casa y me dirige los entrenamientos, me manda por correo electrónico lo que debo hacer, y eso siempre te obliga bastante. Si no tienes entrenador haces lo que te apetece. Ahora vario los entrenamientos: un día hago monte y ejercicios, otro día bicicleta y rodillo, cardiovascular haciendo series a 130 pulsaciones, luego recuperar y todo eso me va muy bien. Creo que tengo mejor las rodillas que otras veces y sin embargo me han hecho una resonancia de la rodilla en el INEF y tenía de todo: el menisco roto, unas adherencias por ahí, la artrosis, un no sé qué reventado… pero a mí me va bien, no me va mal la rodilla, dentro de lo normal; no puedo correr ni eso, pero me encuentro bien.

¿Tienes, el menisco roto?
Sí. El menisco interno de la rodilla izquierda lo tengo roto. De la derecha no me han hecho resonancia porque esta es la que más lata me da.

¿No te supone ningún problema tener el menisco roto??
No, no tengo problemas. Sólo cuando hago un estiramiento raro, que pongo la rodilla de una forma rara, ahí me duele. Antes me dolía, pero ahora no. Cuando me hicieron la resonancia fue porque notaba dolores… Me podría haber operado, pero no me apetece nada. No quiero operarme. A base de ejercicios voy bastante bien.

Pero si te operas aún vas a ir mejor….vas a ir corriendo por las montañas….?

No creo, eso ya es imposible. Si me opero tengo que parar. Siempre dicen “no, esto es cosa de nada”, pero luego se te va, entre unas cosas y otras, un mes y pico parado. Para mí mes y pico parado puede ser catastrófico. Para la cabeza y para las piernas. Por eso no me opero. Si no tuviera más remedio, pues tendría que operarme. Si veo que no puedo andar pues algún día me operaré, pero no es mi peor momento de las rodillas, ni mucho menos.

También las tenía muy mal después de volver del Kangchenjunga, porque allí pierdes mucha musculatura, sobre todo yo por la edad. Se te queda la rodilla menos defendida por la musculatura. Luego, poco a poco, se me ha ido mejorando.

“En el Shisha Pangma me preocupa el día de cima porque es un día muy largo…”

¿Cómo ves el Shisha Pangma? ¿Has estado antes?
Sí, he subido a la cumbre central y conozco buena parte de la ruta. El último día me preocupa porque para ir a la cumbre principal, debe ser complicado, un día “muy largo”. También recuerdo que cuando se hizo la primera ascensión española (otoño 1990), que organizó el Grupo Militar de Alta Montaña [en colaboración con la FEDME] en la que también participó Miguel Ángel Vidal, un chico que se llamaba Juan Martínez Sellés, que había estado conmigo en el Nanga Parbat, murió en la bajada de agotamiento, y era un tío fuertísimo. Ya veremos, hay que verlo allí. Procuraré adaptarme a lo que haya que hacer, madrugar o salir la tarde anterior o lo que sea.

Y después del Shisha Pangma, ¿cuál sería tu plan?
Seguramente, el Kangchenjunga o el Annapurna…es posible que el Kangchenjunga la próxima primavera si todo sigue funcionando.

Kangchenjunga, Annapurna, ¿y terminarías con el Dhaulagiri quizás?
Sí.

¿Porqué dejas el Dhaulagiri para el final??
No lo dejo. Está allí y ya veremos. Depende de las circunstancias, haré una cosa u otra, pero en principio en primavera iré a una de estas dos montañas: Kangchenjunga o Annapurna. Y al Dhaula a lo mejor puedo ir en otoño. O con mucha suerte, cuando vaya al Annapurna, si se da muy bien, como es una montaña más baja y siempre pienso en ir muy pronto, quizás intentar hacer las dos… pero eso es muy complicado. Sólo es un pensamiento. Es la única montaña de las que me quedan, junto al Shisha, a la que no me importa ir en otoño. Aunque el Dhaula tampoco es un chollo en otoño, pero bueno. He ido muchas veces en otoño y no es tan grave; aunque no he subido, pero ha sido por las circunstancias.

“Acojona pensar que al Kangchenjunga iré con 75 años…”

Al final te vas a poner en los 75 o 76 años para terminar los 14, ¿no?
?Pues seguro. De pensarlo, acojona. Ir el año que viene al Kangchenjunga con 75 años, digo “pero bueno, ¿qué pasa aquí?”, pero si sigo teniendo las rodillas y el resto del cuerpo como ahora y me siguen ayudando del BBVA, pues iré.

“Para subir en estas montañas, no hace falta tanta agilidad ni tanta movilidad, porque en la altura todo el mundo va despacio”.

Tampoco te estás dando tú mucha cuenta de la edad… ¿O sí que lo notas de un año a otro?
Sí que se nota. A mí me gustaría estar escalando dificultad pero no me atrevo. Quizás porque no me entreno… Me refiero a la dificultad que yo hacía antes: nunca he hecho más de 6b como mucho. Pero eso ahora no lo puedo hacer, sobre todo porque no entreno para eso, sino para otras cosas. Pero sí me gustaría hacer escaladas difíciles. Pero con la edad tengo menos  movilidad, menos agilidad, es lógico. Sin embargo, para subir en estas montañas, no hace falta tanta agilidad ni tanta movilidad, porque en la altura todo el mundo va despacio.

“Los rescates a 8.000 metros son imposibles o casi”

Hemos vivido ahora en el Gasherbrum I otro intento de rescate a 8.000 metros. ¿Cuál es tu visión de los rescates a 8.000 metros??
Ya la he dicho cientos de veces: los rescates a 8.000 metros son imposibles o muy difíciles. Se tienen que dar unas circunstancias muy favorables para que se puedan hacer: tiene que haber mucha gente. En el Gasherbrum I, a lo mejor, habiendo un grupo de gente, es más fácil rescatar a una persona que por ejemplo en el caso de Juanjo Garra, en el lugar donde se encontraba en el Dhaulagiri. Porque en el G1 se puede descolgar verticalmente, y Juanjo Garra tenía que realizar una travesía casi imposible de hacer si no podía andar. Para poderla hacer tendría que haber sido como con Manuel González “Lolo” en el Lhotse: le bajaron bien porque había cuerdas fijas en travesía en la zona de las Bandas Amarillas, porque si no es muy difícil bajar a una persona. Y porque había mucha gente con oxígeno … y también porque había algunos alpinistas muy expertos, como los hermanos Benegas.

“EL GPS en altura es imprescindible”.

¿Ves importante llevar un GPS en altura??
Sí, sí, yo creo que es imprescindible, absolutamente. No hace falta ser un super diestro en el manejo del GPS: con saber marcar el track al subir y poder bajar si viene la niebla, ya está. Yo no sé más cosas. No hago eso de volcarlo al ordenador y comenzar hacer virguerias, eso me supera. Pero marcar la ruta de subida para luego bajar por el mismo sitio me parece imprescindible. No lo llevaba en el K2 y allí me di cuenta de que podía haber sido fatal.

En el resto de los ochomiles, ¿lo estás llevando?
?En general sí. Hay en otros  en que es menos necesario… En el Lhotse por la ruta normal no te hace falta para nada porque hay cuerda de arriba abajo, normalmente. Y en el Everest prácticamente tampoco.

¿Cómo definirías a tu compañero Sito Carcavilla??
Una persona magnífica. Todos los que vienen conmigo la verdad es que son gente encantadora con la que convives a gusto. Sito es un compañero absolutamente ideal, un compañero que conozco no hace mucho tiempo; ideal, por su manera de ser, por todo. Lo comprensivo, lo trabajador que es, lo bien que lo pasas con él en la montaña mientras te explica cosas de geología, por todo… Pero con Luis Miguel Soriano y Carlos Martínez igual. También son dos personas encantadoras.


 

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