TEMPORADA COMPLICADA

Annapurna: cimas, confusión y rescates al límite de Giampaolo Corona y Tim Bogdanov

Una ventana muy corta de buen tiempo puso las cosas difíciles, especialmente para los himalayistas que ascendían sin oxígeno. Finalmente, hubo treinta cimas, cuatro de ellas sin oxígeno, incluyendo las de los dos rescatados.

Autor: | No hay comentarios | Compartir:
Annapurna (Foto: Chhang Dawa Sherpa).
Annapurna (Foto: Chhang Dawa Sherpa).

La temporada de ascensiones en el Annapurna se ha limitado a una exigua ventana de buen tiempo a la que todos los grupos en la montaña apostaron sus opciones. La meteorología ha sido muy caprichosa esta primavera y ni tan siquiera los experimentados sherpas que realizan la tarea de equipar la ruta hasta la cima habían tenido todavía oportunidad de completar el trabajo, en el ochomil que se suele considerar el más precoz del año.

Treinta cimas en un solo día

Así las cosas, y en un ejemplo de coordinación entre cuatro agencias diferentes, todos se lanzaron la semana pasada a por los campamentos de altura. El programa era muy ajustado y se cumplió con precisión: el martes 26 de abril los sherpas abrieron huella hasta el C4 (situado a unos 6.800 m), el miércoles 27 de abril sus clientes alcanzaron el C4, y el jueves 28 abril por la mañana asaltaron la cima.

Así las cosas, a partir de las once de la mañana, se fueron sucediendo las cumbres: cuatro sherpas y seis clientes de Seven Summit Treks, siete sherpas y cuatro clientes de 8K Expetidionts, dos sherpas y cuatro clientes de Peak Promotion y dos sherpas con Grace Tseng de Dolma Outdoor.

De ellos, un total de cuatro lo hicieron sin usar oxígeno suplementario: por un lado, la citada taiwanesa Grace Tseng con sus dos sherpas (ellos dos con oxígeno); y por el otro, el austriaco Hans Wenzl, el italiano Giampaolo Corona y el sueco Tim Bogdanov, que formaban un equipo semi independiente con la logística de CB contratada a Seven Summit Treks sin sherpas de apoyo personales.

Rescate con long-line en el Annapurna (Foto: Heli Kailash).
Rescate con long-line en el Annapurna (Foto: Heli Kailash).

Confusión y rescates

El subsiguiente descenso estuvo marcado por las variables condiciones meteorológicas. La información fue llegando en cuentagotas y los rumores sobre problemas en la montaña comenzaron a crecer. Desde Nepal, la misma tarde del jueves 28 de abril saltó la alarma acerca de Giampaolo Corona, de quien se decía que había perdido contacto con el CB a unos 7.600 metros de altitud.

Al día siguiente, un helicóptero de emergencia lo localizó a unos 7.400 metros y él mismo confirmó que seguía bajando despacio por sus propios medios.

Paralelamente, se informó que un alpinista indio del que no se ha revelado la identidad había tenido que ser evacuado en helicóptero desde el C3, con graves síntomas de mal de altura. Tras la operación de long-line que lo llevó del C3 al campo base, fue trasladado en helicóptero hasta un hospital de Katmandú para ser tratado.

A medida que los expedicionarios que habían hecho cima (con oxígeno) iban llegando al campo base, se reactivaban los temores por Giampaolo Corona y sus dos compañeros sin oxígeno. Cobraba fuerza de nuevo el rumor de su desaparición.

Giampaolo Corona y Tim Bogdanov, evacuados del Annapurna con congelaciones (Foto: Chhang Dawa Sherpa).
Giampaolo Corona y Tim Bogdanov, evacuados del Annapurna con congelaciones (Foto: Chhang Dawa Sherpa).

Finalmente, todo se dilucidó el sábado 30 de abril, cuando se hizo pública la evacuación de Tim Bogdanov y Giampaolo Corona desde el campo 4 (6.800 m), con graves congelaciones. Ambos fueron trasladados al hospital en Katmandú.

¿Aclimatación insuficiente?

Todavía no existe un relato completo de la operación de rescate, ni una valoración de sus protagonistas. Sin embargo, vale la pena leer la reflexión de otro alpinista que también participó en el intento a cima en el Annapurna sin oxígeno de estos días, pero que decidió darse la vuelta a unos 7.900 m. Se trata del brasileño Moeses Fiamoncini, quien habla acerca de la aclimatación insuficiente de quienes iban sin oxígeno, en un intento a cima planeado mayoritariamente con oxígeno:

Moeses Fiamoncini, durante su ascensión del Annapurna (Foto: M. Fiamoncini).
Moeses Fiamoncini, durante su ascensión del Annapurna (Foto: M. Fiamoncini).

Cuando me encontraba apenas a dos horas de la cima, a 7.900 metros, me dio mal de altura y empecé a sentir confusión mental, atontamiento y dificultades para andar, además de sangrado de nariz. Eran las 9 horas de la mañana. Esperé dos horas sentado, ahora sé que los síntomas no se iban a pasar. El día estaba precioso, con sol y poco viento. Y la cima estaba allí… tan cerca.

Cuando esto sucede, hay dos alternativas: desciendes y rápidamente te encuentras bien, o continúas subiendo y asumes los riesgos. Pero la decisión de descender es más difícil que escalar cualquier montaña. Mientras estaba allí, sentado con mi ilusión de que mis síntomas pudiesen simplemente desaparecer, dos alpinistas que tampoco llevaban oxígeno pasaron junto a mí y me animaron a continuar subiendo. Fue doloroso, pero cogí toda mi frustración y decidí descender.

Dos días después, descendiendo con un clima pésimo, llegué al campo base por la noche. La mañana siguiente, el día 30 de abril, el helicóptero de rescate fue en busca de los dos alpinistas que habían pasado junto a mí mientras estaba allí sentado. Tras llegar a la cima tuvieron dificultades para regresar al campo 4 a causa de una ventisca con vientos de 60 km/h y no pudieron encontrar sus tiendas. Ambos sufrieron graves congelaciones. Pero yo entiendo su decisión de continuar subiendo, ¡los entiendo como nadie! Ambos son excelentes alpinistas, con larga experiencia. Yo decidí regresar, pero no los juzgo.

Lo que nos faltó a quienes no usamos oxígeno fue aclimatación y cuando se habla de aclimatación en el Annapurna, se trata de una larga historia que incluye la geografía y el clima implacable de esa montaña.


 
Comentarios

Deja una respuesta

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.