25 EXPEDICIONES SIN CUMBRE

27 años de intentos invernales al Nanga Parbat

La primera ascensión invernal al Nanga Parbat se hace esperar… 27 años y subiendo. Un total de 25 expediciones se han ido de vacío desde la temporada 1988-89 hasta la 2014-15.

Autor: Desnivel.com | 10 comentarios | Compartir:
Nanga Parbat en invierno visto desde el campo base. 2015  (Alex Txikon)
Nanga Parbat en invierno visto desde el campo base.

Álex Txikon y sus compañeros de expedición ya se encuentran en Islamabad después de haber abandonado el campo base del Nanga Parbat tras un último intento de cumbre en el que se quedaron muy cerca de lograr el objetivo. Sin embargo, la primera ascensión al Nanga Parbat invernal se está haciendo esperar más que ninguna (también falta por escalar el K2 en invierno, pero ha registrado muchos menos intentos). Lleva 27 años de intentos, en los que un total de 25 expediciones se han ido con las manos vacías.

El grupo ha regresado sin más problemas, aunque Ali Sadpara, que sufrió mal de altura, también acarrea congelaciones en los dedos de sus pies y se valora la posibilidad de que vuele a España con Álex Txikon para tratarse de esa dolencia en Zaragoza.

Así las cosas, el panorama se calienta de cara a la próxima temporada invernal 2015-16. Esta misma semana, Marek Klonowski, el compañero de Tomek Mackiewicz durante los cuatro inviernos anteriores a este, anunciaba en su blog que ya preparan la expedición para el próximo invierno. Por su parte, antes de partir hacia el Manaslu con Tamara Lunger, Simone Moro también señaló que si no había cumbre este año regresaría al Nanga Parbat el siguiente.

Los intentos de 2015

Este año ha sido uno de los más prolíficos en el Nanga Parbat, con hasta cinco expediciones diferentes postulándose para la primera invernal. Daniele Nardi, que llegó al campo base a poco de iniciarse el invierno con la intención de escalar el espolón Mummery de la vertiente Diamir, finalmente terminó integrándose en el grupo de Álex Txikon, uniendo esfuerzos en pos de la ruta Kinshofer. Ambos, junto con los pakistanís Muhamad Kan y Ali Sadpara, iniciaron el último ataque a cumbre, del que Muhammad Kan se descolgó antes del último día. En la jornada de ataque a cumbre, los tres restantes alcanzaron la cota 7.830 m antes de darse la vuelta y regresar al C4 por haber equivocado el camino. Es la segunda mayor altura alcanzada jamás en el Nanga Parbat en invierno.

Otras tres expediciones se dieron por vencidas y se marcharon de los campos bases del Nanga Parbat antes del último ataque a cumbre de Álex Txikon, Ali Sadpara y Daniele Nardi. Los primeros en abandonar fueron el polaco Tomasz Mackiewicz y la francesa Elisabeth Revol, después de haber lanzado un prometedor intento a mediados de enero que los llevó hasta los 7.800 metros en la vertiente del Diamir.

En el mismo lado de la montaña, el trío iraní formado por Reza Bahadorani, Iraj Maani y Mahmood Hashemi participó en el primer ataque a cumbre de Álex Txikon y compañía, aunque abandonó el Nanga Parbat tras regresar de aquel intento. No estuvieron más que unas pocas semanas en el campo base.

Finalmente, al otro lado del Nanga Parbat, en la vertiente del Rupal, estuvieron trabajando duramente los rusos Nickolay Totmjanin, Valery Shamalo, Serguey Kondrashkin y Victor Koval. Por dos veces alcanzaron su C4 (7.150 m), pero unas condiciones de viento excesivo les forzaron a retirarse.

El resto de intentos al Nanga Parbat invernal

Polacos, 1989

El invierno de 1988-89 marca el inicio de los intentos al Nanga Parbat invernail. Aquel fue el año en que los polacos realizaron su primera tentativa. Aquella expedición de diez integrantes fue liderada por Maciej Berbeka, autor de las primeras invernales al Manaslu (1984), Cho Oyu (1985) y posteriormente al Broad Peak (2013, donde falleció durante el descenso). Se decantaron por la vertiente del Rupal, donde trataron de ascender la directa ruta Messner de 1970. El propio Maciej Berbeka, junto con Piotr Konopka y Andrzej Osika alcanzaron una altitud máxima de 6.800 m antes de retirarse.

Polacos e ingleses, 1991

Maciej Berbeka lideró de nuevo una expedición invernal al Nanga Parbat el invierno siguiente, compuesta por once miembros polacos e ingleses. Otra vez eligió la ruta Messner de la vertiente Rupal , pero sus esfuerzos no los llevaron más allá de los 6.600 metros. Cuando la onda expansiva producida por una enorme avalancha tiró al suelo las tiendas del campo base, la expedición se trasladó a la ruta Schell, por la que Andrzej Osika y John Tinker alcanzaron otra vez los 6.600 metros antes de que la expedición decidiera finalmente retirarse.

Franceses, 1993

Los franceses Eric Monier y Monique Loscos fijaron su objetivo también en la ruta Schell de la vertiente Rupal. Las malas condiciones meteorológicas no les permitieron ascender demasiado en la montaña. Eric Monier consiguió realizar una punta de 6.500 metros.

Polacos, 1997

La primera expedición a la vertiente Diamir fue liderada por el sabio polaco de las invernales Andrzej Zawada, quien eligió la ruta Kinshofer, que el verano anterior había sido ascendida en solitario por Krzysztof Wielicki. Esta expedición terminaría siendo, a la postre, la que más cerca se quedaría de la cumbre hasta nuestros días. El ataque final a la cima fue protagonizado por el dúo formado por Krzysztof Pankiewicz y Zbigniew Trzmiel. El frío extremo, sin embargo, no les permitió llegar. Ambos se dieron la vuelta afectados por congelaciones: primero abandonó Krzysztof Pankiewicz, a una altitud de 7.700 m; y después lo hizo Zbigniew Trzmiel, el hombre que más arriba ha llegado en la historia del Nanga Parbat invernal, que superó los 7.800 m y habría llegado a unos 7.875 m según las estimaciones. Los dos tuvieron que ser evacuados del campo base en helicóptero debido a sus congelaciones.

Polacos, 1998

La cercanía del éxito del año anterior, motivó que Andrzej Zawada dirigiera otra expedición en 1998, formada básicamente por idénticos integrantes enfrentándose a la misma ruta Kinshofer. Sin embargo, la meteorología no colaboró para nada y sólo se alcanzaron los 6.800 metros. Además, la caída de una roca provocó que Ryszard Pawlowski sufriera una fractura en la pierna.

Polacos, 2007

Casi una década tuvo que pasar para que los polacos volvieran al Nanga Parbat. En esta ocasión, fue el propio Krzysztof Wielicki quien lideró una expedición de grandes nombres: los veteranos Artur Hajzer, Dariusz Zaluski, Jacek Jawien, Jacek Berbeka y otros jóvenes como Przemyslaw Lozinski y Robert Szymczak. La vertiente elegida fue esta vez la Rupal, a través de la ruta Schell. A pesar de que la expedición comenzó antes de la llegada del invierno propiamente dicho, el frío extremo no permitió nunca superar los 6.800 metros del C3, instalado por Przemyslaw Lozinski y Robert Szymczak. Ambos sufrieron congelaciones.

Italiano, 2007

El italiano Simone La Terra realizó un intento invernal en diciembre de 2007 que comenzó antes del inicio del invierno y prácticamente terminó el mismo día que empezaba la estación. Una tormenta se llevó la tienda-cocina y todos los suministros se perdieron en el glaciar. La máxima altitud alcanzada fueron los 6.000 metros del C1 en la vertiente Diamir.

Polacos, 2009

Jacek Teler y Jaroslaw Zurawski querían ascender la vertiente Diamir, pero fueron rechazados de la montaña por unas condiciones imposibles. La profundidad de la nieve no les permitió montar el campo base en su lugar habitual, sino cinco kilómetros más lejos. Sus esfuerzos los llevaron hasta los 5.400 metros, donde montaron C1, antes de verse forzados a rendirse.


 

Ruso y polacos, 2011

El invierno 2010-2011 comenzó con un intento en solitario del ruso Sergey Tsygankov. Su madrugador intento a la ruta Kinshofer de la vertiente Diamir lo llevó hasta los 6.000 metros de altitud con rapidez. Sin embargo, síntomas de edema pulmonar y dificultades respiratorias lo obligaron a abandonar.

Ese mismo año fue el primero para la expedición polaca Justice for All, formada por Tomasz Mackiewicz y Marek Klonowski, quienes relevaron a Tsygankov en la ruta Kinshofer. En su primera experiencia ochomilística, se vieron superados por las condiciones meteorológicas y el riesgo de avalancha, alcanzando una cota máxima también de 6.000 m (C1).

Italiano, kazajo y polacos, 2012

El invierno siguiente, Tomasz Mackiewicz y Marek Klonowski regresaron a la vertiente Diamir, donde coincidieron con Simone Moro y Denis Urubko. Las condiciones de la ruta Kinshofer aquel año se revelaron como absolutamente imposibles y los polacos abandonaron sin apenas haber podido avanzar en la montaña.

Por su parte, la potente cordada del italiano y el kazajo, ya con dos primeras a ochomiles invernales a sus espaldas (Makalu en 2009 y Gasherbrum 2 en 2011) mantuvieron el pulso un poco más, e incluso lo intentaron por otra ruta -la del intento de Messner en 2000-. Consiguieron montar C3 a 6.800 metros, pero tres semanas de continuas nevadas y un riesgo excesivo de avalanchas los obligaron a abandonar.

Cuatro expediciones en 2013

El año 2013 marcó el inicio de una nueva época en el Nanga Parbat, con un mayor número de expediciones a la búsqueda de la histórica primera invernal. Cuatro expediciones lo intentaron, dos por cada vertiente. En el lado del Rupal, se encontraban los polacos Tomasz Mackiewicz y Marek Klonowski, en su primera tentativa a la ruta Schell. Tirando de paciencia y avanzando lentos pero seguros, el ataque final de Tomasz Mackiewicz en solitario lo llevó hasta una altitud de 7.400 metros, que era la segunda mayor altura alcanzada jamás por un intento invernal al Nanga Parbat.

Peor suerte corrió el francés Joel Wischnewski, quien coincidió con ellos en la vertiente del Rupal aunque su intención era abordarla por el pilar sureste. Después de montar C1 y C2, realizó un intento aprovechando una ventana de tres días y no se volvió a saber más de él. Su cuerpo fue recuperado el siguiente otoño a 6.100 metros.

En la vertiente del Diamir, el estadounidense Ian Overton y los húngaros David Klein y Zoltan Acs pretendían alcanzar la cima a través de la misma ruta intentada el año anterior por Simone Moro y Denis Urubko. Sin embargo, los problemas llegaron enseguida para ellos: Zoltan Acs sufrió congelaciones ya de camino al campo base. Posteriormente, Ian Overton y David Klein consiguieron alcanzar los 5.400 metros antes de retirarse también.

En la misma vertiente, pero con el espolón Mummery como objetivo, el italiano Daniele Nardi y la francesa Elisabeth Revol lanzaron un ataque que los condujo hasta los 6.400 metros, pero la llegada de mal tiempo les recomendó darse la vuelta.

Otras cuatro expediciones en 2014

El año pasado volvió a reunir otras cuatro expediciones en el Nanga Parbat invernal. La expedición polaca Justice for All desplazó a seis alpinistas al campo base de la vertiente del Rupal. Tres de ellos con experiencia previa en intentos invernales a la misma montaña (Tomasz Mackiewicz, Marek Klonowski y Jacek Teler) y otros tres nuevos (Pawel Dunaj, Michal Obrycki y Michal Dzikowski). Permanecieron casi 90 días en el campo base y no agotaron el invierno hasta el último día sólo porque una avalancha terminó echándolos.

Coincidieron con los polacos, unas semanas más tarde, los integrantes de la expedición patrocinada por The North Face, Simone Moro, David Göttler y Emilio Previtali. Con muchos más medios, congeniaron muy bien con sus compañeros de Justice for All y todos ellos unieron esfuerzos en la ruta Schell para intentar lograr el objetivo común de la primera invernal. Al final, en el tercer intento de cima, David Göttler y Tomasz Mackiewicz se convirtieron en la punta de lanza y alcanzaron los 7.200 m, la tercera mayor altura de la historia invernal de esta montaña.

El otro lado del Nanga Parbat, la vertiente Diamir, acogió los otros dos intentos del invierno.  El primero fue protagonizado por el catorceochomilista alemán Ralf Dujmovits, que llegaba acompañado por el polaco Darek Zaluski para lanzar un ataque rápido y en solitario a la ruta Messner, después de haber aclimatado previamente en el Aconcagua. Sin embargo, tras pocos días y sin haber pasado de 5.500 metros, decidía renunciar por los «riesgos incalculables» que presentaba la ruta, amenazada por dos enormes e inestables seracs.

Más adelantada la temporada, su relevo lo cogió el italiano Daniele Nardi quien, después de aclimatar en picos cercanos y conseguir montar el campo 1 (4.800 m), abortó su trabajo en la ruta del espolón Mummery, también intimidado por el riesgo de avalanchas. De hecho, el desprendimiento de un serac generó un enorme alud que se quedó a un escaso centenar de metros de arrasar su tienda de ese C1. Era el segundo año consecutivo que Nardi se enfrentaba a esa ruta, después de su intento con Elisabeth Revol el invierno anterior.


 
Comentarios
10 comentarios
  1. Thank you naja1982 ! Pero la altura de 7830m del articulo de Desnivel no corresponde con la historia del Alex: http://alextxikon.com/alex-txikon-al-men os-no-nos-negaran-haberle-puesto-ganas/ A los 7650m, se fueron hacia el C4 (7200m)… !!!

  2. Brian y Warren, leer el articulo….. esa información está en el artículo. según Alex y compañía la altura alcanzada es 7830 + o –

  3. Max Altitude on Nanga Parbat Winter 2015 ? Still no answer… Checki it out ! https://twitter.com/hashtag/nangaparbat? f=realtime&src=hash

  4. Thank you Warren. But I think they went higher than 7300m, which is just above C4. Pergaps 7650m heading East (too far and lost, exhausted) ? No GPS tracker ?

  5. Creo y espero que se lleven a la revol. Una pedazo de alpinista de gran corazon que ya se mereció est cima, mucho mas que nardos y denardis

  6. Hola ! Can somebody explain to me if Alex and his team have reached 8000m this winter on Nanga Parbat, or 7830m ? Is there any «official» annoucement about max altitude reached for this expedition? Thank you very much !

  7. Muy bueno el reportaje, esto interesa a los que amamos el alpinismo. Enhorabuena.

  8. Sinceramente, Alex y compañía han hecho bien en regresar al CB. Pero no sólo por el problema de Ali Sadpara, ya que él pudo bajar con otro de los componentes del equipo y ser los otros dos los que intentaran la cumbre, tal y como se hace en otras muchas ocasiones. La montaña estaba muy peligrosa y lo más sensato era bajar. Simplemente, les ha podido la montaña y el invierno. Pero han llegado tan alto que la expedición ha sido un éxito. !Enhorabuena! En invierno, el Nanga es mucho Nanga.

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