SALAMANCA

Ruta de Montemayor del Río a Lagunilla por los bosques de la Sierra de Béjar

Los extensos bosques de la comarca de la Sierra de Béjar, al sur de la provincia de Salamanca, son un destino perfecto para inundar de color nuestras retinas durante el otoño. Castañares, robledales y bosques de ribera se suceden tapizando buena parte de los valles y piedemontes. Si a esto unimos la riqueza cultural, arquitectónica y etnográfica de la zona, el atractivo es innegable.

Autor: Texto y fotos: Javier Rodríguez Vázquez de Aldana | No hay comentarios | Compartir:
Bosques de la Sierra de Béjar. Ruta de Montemayor del Río a Lagunilla.  (Javier Rodríguez Vázquez de Aldana)
Bosques de la Sierra de Béjar. Ruta de Montemayor del Río a Lagunilla.

Montemayor del Río es una especie de isla en medio de un mar de bosques, en el valle del Cuerpo de Hombre. El pueblo, un entramado de calles estrechas y tortuosas, es precioso y fue declarado Conjunto Histórico-Artístico. En lo alto destaca el castillo del Paraíso que alberga un Centro de Interpretación del Medievo. Seguro que nos gustará conocer también el Centro de Interpretación del Castaño, árbol cuya explotación fue durante muchos años el motor económico de la zona.

Lagunilla es otro pueblo encantador, con sus casas de mampostería y balconadas en el que destacan la ermita del Cristo, la Iglesia parroquial y el Palacio Episcopal. Su ubicación es la antítesis de la de Montemayor: está en el alto, entre peñas, como una atalaya natural, balcón de Extremadura y de las sierras salmantinas de Béjar y Francia. El recorrido que proponemos une ambas poblaciones y es ideal para hacerlo en bicicleta aunque también se presta a la caminata. Merece la pena porque el paisaje que recorre es abrumador.

Itinerario

Saldremos de Montemayor por el puente sobre el río Cuerpo de Hombre, junto a la ermita de San Antonio… ¡uno de los más bonitos rincones de la villa! Nada más cruzar el puente, tomamos una estrecha carretera que sale a la derecha. Dejamos atrás las naves de una explotación maderera y, a unos 200 metros, seguimos por la pista de tierra que sale a la derecha, al principio casi paralela a la carretera que traíamos. Un precioso túnel de vegetación nos recibe: castaños, avellanos, acerones, nogales y chopos forman el dosel multicolor… ¡pedalear por aquí es un auténtico disfrute! Atención si ha llovido mucho porque puede estar embarrada.

Los tres primeros kilómetros son prácticamente llanos e incluso descendentes. Los prados, bosquetes, y algunos cultivos de chopos van alternándose a nuestro lado. En un punto, la pista se acerca al río Cuerpo de Hombre y podemos ver el “puente” tradicional que tenemos que usar: una hilera de bloques de granito, con buena separación entre ellos. ¡Impensable en época de crecidas! Dejaremos a la izquierda varios ramales de la pista que se internan en el bosque, continuando siempre por el menos ascendente, en clara dirección oeste.

Transcurridos estos tres primeros kilómetros, al poco de cruzar un arroyo, la pista gira marcadamente a la izquierda: debemos prestar atención en este punto pues otro camino, claramente menos transitado, sigue de frente. Comienza el ascenso. Si no estamos muy acostumbrados a subir grandes desniveles, debemos tomarlo con calma pues tenemos por delante unos 300 metros que debemos superar en poco más de 4 kilómetros. En todo caso ¡el disfrute está garantizado!

Nos internamos en un bosque de castaños bien desarrollado en el que destacan algunos ejemplares de gran porte. ¡Seguimos sin ver el cielo! La pista curvea por la ladera ganando altura rápidamente. Encontraremos un par de bifurcaciones que hay que dejar atrás siguiendo siempre la opción más ascendente. Después de un tramo de pista descarnada el castañar da paso al robledal, la pendiente remite, el bosque se aclara formando buenas dehesas para el ganado y aparecen los primeros árboles frutales entre grandes bloques de granito. Las vistas comienzan a extenderse hacia las sierras próximas.

Poco rato después la pista desemboca en la carretera: a nuestra izquierda se alza la mole de la Sierra de Béjar y sus estribaciones. Sólo nos resta continuar un kilómetro hacia nuestra derecha por la carretera para llegar a Lagunilla. Para regresar hay varias opciones. Una es volver por la misma pista, lo que nos permitirá disfrutar de un descenso entretenido. La otra es continuar por la carretera hacia El Cerro y, a poco más de 3 kilómetros, tomar otra carretera que baja a Montemayor.

Guía práctica

Situación: comarca de la Sierra de Béjar, al sur de la provincia de Salamanca. Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia. punto de PARTIDA: Montemayor del Río Punto de llegada: Lagunilla

Dificultad técnica: baja.

Exigencia física: media (por el desnivel).

Desnivel acumulado: 350 m. Distancia: 21 km ida y vuelta. Cartografía: hojas 552-IV y 575-II del IGN. 1:25.000

Alojamiento: hay un hostal y varias casas rurales tanto en Montemayor del Río como en Lagunilla. Las web de ambos ayuntamientos tienen un listado de estos servicios: www.montemayordelrio.es y www.lagunilla.es

Para completar el fin de semana

  • Castañar de la Sierra de Béjar (Grandes Espacios nº 138)
  • Castañar de O’Soitu (Grandes Espacios nº 169)
  • Castañar de El Temblar (Grandes Espacios nº 169)

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